OBJETIVO

Darnos cuenta si estamos viviendo un cristianismo real y verdadero, donde hemos sido transformados por Dios, o un cristianismo de apariencias y solo religioso.

VERSO CLAVE

Dijo Dios a Jacob: Levántate y sube a Bet-el, y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú. – (Gn 35:1)

ACCIONES PARA DEJAR LAS APARIENCIAS

1. Quitar toda distracción y arrepentirnos
2. Purificar nuestras vidas con Su Palabra
3. Regresar a la presencia de Dios y habitar allí
4. Vivir una vida de Adoración constante a Dios

ANTECEDENTES

Jacob era un hombre que CONOCIA de Dios y había experimentado Su poder y cuidado, hasta lo había visto cara a cara cuando luchó con él. Sin embargo, rápidamente se había alejado de Dios. Comenzó a vivir por su cuenta, sin Dios, y el resultado fue trágico para él y su familia como lo vimos en el capítulo anterior. Había llegado el tiempo de dejar las apariencias y regresar a la presencia de Dios.

V.1 – DIOS INTERVIENE EN LA VIDA DE JACOB

Jacob no había tomado el liderazgo cristiano con su familia. Por tanto, Dios decide intervenir, y lo llama dándole una orden. La orden se puede dividir en 4 pasos.
1. LEVANTATE. Siquem definitivamente no era un lugar que Dios quería para Jacob. Las costumbres y la mala influencia habían afectado no solo la vida social de su familia, sino también la vida espiritual. Era tiempo de SALIR de ahí.
2. SUBE A BETEL. Betel significa Casa de Dios. Era necesario que Jacob regresara al lugar de la presencia de Dios, bajo cuidado de Dios y bajo Su dirección, pues obviamente se había alejado (Apoc. 2:4-5)
3. HABITA ALLÍ. Una vez que Jacob regresara a la presencia de Dios, era necesaria su permanencia, buscando constantemente la voluntad de Dios.
4. HAZ UN ALTAR. Para permanecer en la presencia de Dios es necesaria una adoración constante (Rom. 12:1-2).

V.2 – LAS ACCIONES DE JACOB

Jacob entendió que en nuestra relación con Dios no se puede vivir aparentando conocerle, pero viviendo mezclados con el mundo y sus costumbres, y a nuestra manera. MEZCLAR a Dios y al mundo, la voluntad de Dios y la nuestra, los decretos de Dios y lo que ofrece el mundo, solo nos aleja de Dios y de Su propósito para nuestra vida.

Esta son las acciones radicales que tomó Jacob para él y para su familia:
1. Levantarse es tomar acción. Jacob quitó toda la adoración, y así toda distracción de la adoración solo para Dios. Se habían mezclado tanto, que la familia ya hasta tenía ídolos. Jacob vio la necesidad de despojarse de todo ídolo y de todo indicio de idolatría. A veces no ponemos atención a las cosas insignificantes, a los pequeños detalles o pequeñas distracciones que el mundo ofrece para alejarnos de una adoración plena a Dios (Cant. 2:15). Cosas pequeñas como fiestas, Facebook, telenovelas o series, exceso de trabajo, deudas, etc., que si bien pueden no ser pecado en sí mismas, si pueden llegar a inundar nuestra vida y tiempo, de tal manera que no nos queda más para Dios. Eso es idolatría.
2. También era necesario limpiarse y cambiar sus vestiduras, es decir, cambiar la manera en que estaban conduciendo su vida y cambiarse a lo que Dios establece (esto es el arrepentimiento). Para una limpieza correcta es necesario despojarse de toda contaminación. Mudarse los vestidos era una manera de representar el despojarse de las viejas costumbres y tomar nuevas (Efesios 4:22-24). Ser cristiano es ser diferente a la gente sin Dios; es pesar diferente, mostrarnos diferente, actuar diferente, vivir diferente. EL VERDADERO CRISTIANISMO NO ES UNA APARIENCIA EXTERNA SOLAMENTE, ES UNA TRANSFORMACIÓN TOTAL (Metamorfosis)
3. Luego, tenían que regresar a Betel, a la presencia de Dios. Y para esto tenían que dejar atrás la tierra que los podría atraer y seducir de nuevo. La decisión tenía que ser radical, y dejarlo todo. Dejar el mundo atrás no solo es dejar de practicar las cosas que el mundo hace, es comenzar a hacer y vivir en el propósito de Dios.
4. El altar simbolizaba una adoración constante. Esa vida de Adoración es precisamente vivir en Su voluntad y ser cambiados por Su Palabra.

V.3-26 – RAZONES PARA REGRESAR A DIOS

  •  V.3 – Jacob sabía que el único que lo había ayudado era el Dios de Abraham. Era tiempo de corresponder a ese amor y cuidado, dedicándole toda su adoración.
  •  V.4 – Ahora, con Dios, Jacob era capaz de retomar el liderazgo que no había tenido con su familia. Jacob dejó atrás todo lo que les estorbaba para una entrega y adoración plena a Dios.
  • V.5 – Dios demostró a Jacob su extremo cuidado sembrando terror en los demás pueblos, aun en aquellos que buscaban venganza.
  • V.6-7 – Jacob se dio cuenta de que debía darle importancia personal a Dios. El-Betel significa el Dios de la casa de Dios. Que importante es reconocer esta diferencia. No es suficiente asistir a las actividades de la iglesia por costumbre, debemos enfocarnos en la razón detrás de todo lo que sucede en la iglesia: la persona de Cristo. Debemos enfocarnos en el Dios de la casa de Dios. Amar la persona de Jesucristo, de manera personal, hará muy sencillo el vivir para agradarle, el hacer su voluntad, cambiar en nosotros lo que no le agrada, servir en lo que nos toca hacer, y amar lo que Él ama: su obra.
  •  V.8-21 – La muerte de Debora y las dificultades y la muerte de Raquel son ejemplo de que la vida en Cristo no es una vida libre de problemas o situaciones difíciles. Sin embargo, al caminar con Dios, entonces el confirma Su propósito en nuestras vidas.
  •  V.22-26 – Alejarnos de la presencia de Dios (Betel) y su voluntad hace que caigamos en pecado. Y el pecado nos descalifica del propósito de Dios. Asi le pasó a Ruben, el primogénito de Jacob, quien, al igual que sus hermanos Simeón y Levi, por su pecado fueron descalificados del propósito de Dios. Así Dios elije al cuarto hijo, Judá, para que la bendición sobre las naciones llegara por medio de él.

Genesis 35 – Es tiempo de dejar de Aparentar

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, July 29, 2018