Huye por tu Vida – Génesis 19

La semana pasada veíamos como Abraham intercedía por Sodoma. Esa oración no sirvió para cambiar los planes de Dios, pero si para que Abraham desarrollara un corazón intercesor, conociera más del carácter de Dios y como hace las cosas, y le permitió a Abraham descansar en la voluntad perfecta de Dios. Hoy veremos como Dios destruye las ciudades, pero libra a Lot.

v.1-3 – La vida de Lot en Sodoma

Los dos ángeles enviados por Dios para comprobar el pecado en Sodoma y destruirla son recibidos por Lot, quien estaba sentado a la puerta. Esto significa que Lot se había convertido en un personaje importante de Sodoma, quizá en funcionario de la ciudad.
Sabemos que Lot era un hombre justo (2 Pe. 2:7-8), pero su compromiso con Sodoma era grande y no la podía dejar fácilmente. ¿Hasta dónde este compromiso no le permitía alejarse del pecado a su alrededor y prefería vivir en medio de él?

Es interesante como Lot comenzó a involucrarse con Sodoma:

• Comenzó VIENDO hacia Sodoma (Gén. 13:10)
• Luego instaló su tienda CERCA de Sodoma (13:12)
• Después ya VIVIA en Sodoma (14:12), luego pierde todo y…
• Ahora es FUNCIONARIO de Sodoma.

El pecado de Sodoma era tan grave que Lot rogó con una insistencia inusual que los visitantes no se quedaran en la plaza de la ciudad sino en su casa. Aún así, Lot SOPORTABA vivir entre algo tan malo, que Dios mismo NO SOPORTABA, y tenía que ser destruido. ¿Cómo llegó hasta aquí?… comenzó mirándolo de lejos.

V.4-11 – La Condición de Sodoma revelada

Aquí encontramos varios pecados evidentes en Sodoma: Chisme, homosexualidad, violencia extrema, falta de respeto a la propiedad ajena y a la autoridad, ociosidad, arrogancia (Ez. 16:49), y más. La maldad estaba comprobada, tenían que ser destruidos.

v.12-14 – Un testimonio pobre, y un mensaje diluido

La condición espiritual de Lot, mezclada con su COMPROMISO CON EL MUNDO (Sodoma) no le permitía comunicar un mensaje claro y convincente. No se puede dar un mensaje diluido, la gente no lo entenderá. No puede haber un testimonio claro y un liderazgo fuerte si no existe un compromiso solo con Dios.

v.15-16 – El compromiso con el mundo fácilmente gana

A pesar de la urgencia de los ángeles, Lot TITUBEABA. Este es el resultado de su condición espiritual y su compromiso con el mundo. Su tesoro estaba en Sodoma, no tanto en Dios (Lucas 12:34)… y todo comenzó mirándolo de lejos.
Dios interviene cuando nuestro corazón titubea. Los ángeles ayudan a Lot a decidir salir de la ciudad. Lo toman de la mano junto con su familia y los encaminan a la salida.

v.17 – Huye por tu vida

Hemos visto como ACOSTUMBRARSE al mundo y las cosas del mundo nos alejan de un compromiso con Dios (1 Jn. 2:15-17). La solución es HUIR. Cristo nos ofrece el empujón inicial que necesitamos para salir del mundo: nos perdona nuestro pecado, borra nuestro pasado, nos da una nueva vida, y un nuevo propósito. Ahora, al igual que Lot, nosotros también debemos huir, no mirar atrás y no detenernos.
Una vez que comenzamos la retirada, la encomienda es no mirar atrás… pues eso que nos enamoró al principio, fácilmente nos puede jalar otra vez. No nos detengamos, avancemos hasta donde tengamos que llegar. No importa si tenemos que dejar amistades, posesiones, o posiciones, no importa la comodidad, o lo que sea, debemos huir por nuestra vida, hacia un compromiso total y verdadero con Cristo.

v.18-23 – La falta de compromiso no deja creer completamente en Dios

El amor al mundo no nos deja creerle a Dios. Lot, a pesar de que los ángeles le habían rescatado, le dijeron que no destruirían la ciudad que Lot quería, y que no harían nada hasta que Lot estuviera a salvo… aun así no se sentía seguro, pidió no ir al monte y quedarse en Zoar, luego no se sintió seguro en Zoar y se fue al monte (v.30). Esta inconstancia y falta de fe era resultado de su falta de compromiso con Dios.
Lo que más existe dentro de las congregaciones es la falta de compromiso. Deseamos vivir una vida cristiana a nuestra manera, bajo nuestros propios términos. Esto lo único que hace es debilitar nuestra fe, y no entender lo que Dios quiere de nuestra vida.

v.24-26 – No mires tras de ti

Un corazón que ama al mundo se detiene a ver atrás. Eso fue lo que le pasó a la mujer de Lot. Su corazón estaba en Sodoma, se detuvo a mirar fijamente y la alcanzó la destrucción (Lucas 17:28-33)
Mirar fijamente al mundo, es detenerse, es pausar. Este letargo espiritual provoca que nos contaminemos del mundo, y esa contaminación termina destruyéndonos. Si dejamos de ver lo que está adelante (Cristo, nuestra salvación, lo eterno), y comenzamos a ver las cosas de atrás, a nuestro alrededor, nos alcanzan las frustraciones, las murmuraciones, los descontentos, y perdemos la visión y la misión.
Si ya has sido rescatado por Cristo, ¡no te detengas! Sirve a Dios, involúcrate en la iglesia (Su cuerpo), enfócate en el propósito, desarrolla tus dones, trabaja, y camina.

v.27-38 – El amor al mundo hace que perdamos el sentido a la realidad espiritual y al propósito de Dios

Mientras Abraham medita y descansa en la voluntad de Dios, confiando en que fue justo y rescató a Lot. Las hijas de Lot estaban desconcertadas y desesperadas. Y al verse perdidas, decidieron tomar el asunto en sus propias manos. Actuaron sin esperanza, basándose en sus propios pensamientos y necesidades (32). Las consecuencias de su desesperación fueron devastadoras. Desesperadas por conseguir lo que ellas pensaron que debían hacer, cayeron en pecado de incesto. Y las consecuencias de ese pecado se pagaron por generaciones, al convertirse más adelante sus hijos en enemigos y obstáculo para el pueblo de Dios.

¿Cómo está tu vida?… ¿Sigues en Sodoma?… ¿Te has acostumbrado al pecado?…

O ya saliste, pero estás en pausa, DETENIDO… muévete, o pronto vendrán las ganas de voltear hacia atrás.

¡Huye por tu vida, no voltees hacia atrás, y no te detengas!

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