El arte de No escuchar – Génesis 11:1-9 (La torre de Babel)

La semana pasada aprendimos acerca de la fidelidad de Dios en sus promesas.  Tenemos un Dios que cumple sus pactos, cumple Su Palabra, aun a pesar de nuestra infidelidad.  El pacto que hizo con Noé lo selló con un arco en el cielo, que después de miles de años sigue presente como recordatorio de la fidelidad de Dios.  Hoy veremos que la torre de Babel fue construida en parte por no creer que Dios cumpliría su pacto.

Mapa de las Naciones (Génesis 10)

Como introducción a nuestro tema hoy, veremos rápidamente el capítulo 10 que menciona las generaciones de Noé y las localiza como un mapa de como se repartió la familia para formar las naciones.

Noe tuvo 3 hijos, Sem, Cam y Jafet (10:1)

Jafet (Genesis 10:2-5)

Jafet formó los pueblos indoeuropeos.  Desde la India hasta Europa Occidental.  Sus hijos:

  • Gomer formó los pueblos frances, español y colonos celtas.
  • Magog, Tubal y Mesec, los pueblos Rusos
  • Madai, formó Irak e Irán
  • Javan, los Griegos

Cam (Génesis 10:6-21)

  • Ham, Africa y lejano Oriente
  • Cus, Babilonia y Etiopía
  • Mizraim, Egipto
  • Fut, Libia
  • Canaán, se estableció en la tierra de Israel

De los descendientes destacados de Cam encontramos a Nimrod, hijo de Cus (Génesis 10:8-12), del cual se dice llego a ser el primer poderoso en la tierra.  Esto no era un elogio, sino un reclamo.

Un Targum (explicación rabínica antigua) encontrado en Jerusalén dice acerca de Nimrod: “Era poderoso en la caza y en la maldad ante el Señor, porque él era un cazador de los hijos del hombre y que decía: «Apartaos de la sentencia dictada por el Señor y adhiéranse a la sentencia de Nimrod». Por eso se dice: “Como Nimrod, el fuerte, fuerte en la caza y en la maldad ante el Señor’”.  También Ginzberg (un comentarista) cita de una leyenda judía: “El gran éxito que asistió a todas las gestiones de Nimrod producen un efecto siniestro.  Los hombres ya no confiaban en Dios, sino en su propia destreza y habilidad, una actitud a la que Nimrod trató de imponer al mundo entero.”

 

El gran éxito y la admiración a Nimrod generó, no solo leyendas y una religión idolatra, sino que los hombres confiaran en sí mismos y no en Dios.  Algunos lo asocian directamente con Tamuz, dios antiguo de la fertilidad que, junto con su madre o amante, la “reina del cielo” Istar o Astarté, generaron idolatría aun dentro del mismo pueblo de Dios (Jeremías 7:18; 44:17-20)

Sem (Genesis 10:22-31)

Sem formó los pueblos persas, asirios, Asia Menor, la tierra de Arabia fue nombrada así por Aram, y Axfarad es el antepasado de Abraham y los hebreos (llamados así por Heber).

 

Así que Nimrod, en su reino, nos lleva a la historia en Génesis 11 acerca de la torre de Babel.

11:1 – Solo existía un lenguaje mundial.  Es difícil investigar cual fue el idioma original.  Algunos creen que es el hebreo, pues los nombres desde Adán son nombres hebreos.

Un ambiente contrario a la voluntad de Dios comenzó a reinar la tierra:

1 Desobediencia al mandato de Dios, rebelión

11:2La tierra de Sinar… Sinar era un término usado también de Babilonia (Génesis 10:10).  Al establecerse en esta llanura, comenzaron en desobediencia a Dios, pues Él les había instruido LLENAR LA TIERRA (9:1).

2 Incredulidad

11:3 – asfalto en lugar de mezcla… esta es una nota interesante, y no es casualidad.  El asfalto, o brea, era impermeable.  Fue lo que usó Noé para construir el arca.  Dios había hecho la promesa de no destruir el mundo con un diluvio (9:11) y ellos no lo creían.  Dejaron de creerle a Dios y comenzaron a buscar sus propios recursos y soluciones.

3 Religión

Muy seguramente por la influencia de Nimrod como vimos anteriormente, generó que los hombres comenzaran a confiar más en sí mismos u otras cosas, en vez de confiar en Dios.  Esto es la religión, confiar en cualquier cosa o método antes que en Dios y Su Palabra.

Y el problema de todo esto se generó por escuchar y guiarse por la influencia de los demás hombres.  Se escuchaban unos a otros, pero olvidaron lo que Dios ordenó.

Por eso Dios bajó a confundir su lengua para que no se escucharan más unos a otros (11:7).

La torre de Babel de hoy

Hoy seguimos expuestos a exactamente los mismos problemas que en aquel entonces en Babel.  Estamos inundados de:

  • Rebelión en contra de los mandatos y la voluntad de Dios.
  • Incredulidad, por no creer, y ni siquiera conocer lo que Dios quiere de nosotros.
  • Religión, por seguir y confiar en lo que nos dicen en vez de buscar en Su Palabra lo que Dios pide.

Lo que hace a un religioso es creer todo lo que los demás dicen.  Lo que hace a un incrédulo es seguir lo que los demás hacen.  Debemos desarrollar en nosotros el Arte de No Escuchar a los demás y aprender a buscar nosotros mismos en Su Palabra lo que Dios dice y lo que tiene para nosotros.

Sin querer, la humanidad sigue construyendo torres de Babel en sus corazones, pensando que lograrán sentirse bien o inclusive llegar al cielo por sus propios medios.

¡Debemos regresar a la Palabra de Dios!

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *