La semana pasada estudiábamos en Abraham el resultado de una fe madura (No por vista).  Veíamos un Abraham que ahora confiaba en Dios sin importar la circunstancia o el lugar.  Esta semana en Génesis 15 vemos a este hombre de fe enfrentando una situación humanamente imposible de realizar, pero venció porque Dios peleó su batalla.  ¿Quieres saber cómo Dios puede también pelear también las tuyas?

Descripción de la situación (versos 1-9)

Génesis 15 es el primer relato de una guerra en la Biblia.  En la antigüedad, Nimrod había establecido un imperio en Babel, muchos años después son 4 reyes que se habían unido para establecer un imperio poderoso dominando otras 5 naciones.  La guerra es entre estos dos bandos:

  • El Imperio
  • Amrafel de Sinar (Babilonia)
    Arioc rey de Elasar
    LIDER: Quedorlaomer rey de Elam (Persia)
    Tidal rey de Goím
  • La Resistencia (naciones dominadas)
  • Bera rey de Sodoma
    Brisá rey de Gomorra
    Sinab rey de Admá
    Semeber rey de Zeboim
    El rey de Bela (Zoar)

El bando oprimido, después de 12 años se rebela en contra del imperio y este no responde por un año entero.  Al parecer, el imperio uso todo este año para preparar una ofensiva en contra de la resistencia.

Al iniciar esta guerra, el Quedorlaomer y su imperio demuestran su poder destrozando naciones a su paso en su camino a la batalla principal en contra de “la resistencia” (5-7).  Estos 5 reyes de la resistencia liderados por el rey de Sodoma se unieron en el valle de Sidim para enfrentar el poderío de Quedorlaomer.

La Resistencia es aplastada (versos 10-11)

Fue tal el poder de Quedorlaomer que las 5 naciones de resistencia fueron aplastadas por completo, al grado que en su huida ni siquiera veían por donde iban, cayendo en pozos de asfalto.  Esto implica una huida despavorida.  Esto, una vez más muestra la gran fuerza que tenía Quedorlaomer y sus amigos.  Asi pues, tomaron toda la riqueza de Sodoma y Gomorra despojándolos completamente.

Todo esto nos ayuda a entender la DIMENSIÓN DEL PROBLEMA que enfrentaría Abraham.

Lot se ve involucrado (verso 12)

Ese lugar donde Lot veía prosperidad y comodidad se había convertido en su peor pesadilla.  El, contrario a Abraham, se había guiado POR VISTA, y no por la fe.  Como veíamos la semana pasada, Lot ignoró deliberadamente la condición de pecado y la mala influencia espiritual de los habitantes de Sodoma.

No era la voluntad de Dios que Lot, un hombre fiel a Dios (2 Pedro 2:6-8), estuviera en medio de tal condición de pecado.  No podemos anteponer nuestra comodidad o prosperidad y coquetear con un ambiente lleno de pecado (2 Corintios 6:14-18).

Abraham se involucra (versos 13-14)

Muchas cosas podemos aprender de el involucramiento de Abraham en esta guerra: el amor por la familia, el NO recriminar malas decisiones de los demás (pudiera haber pensado “él se lo busco”), y muchas cosas más, pero nos enfocaremos en como Abraham enfrentó esta batalla.

** Usa lo que tienes

Al darse cuenta que Lot había sido tomado prisionero, busca de entre sus siervos aquellos en edad para la batalla y junta 318 hombres.  Pero, ¿qué eran 318 hombres en contra de un imperio tan poderoso?… Pues, era todo lo que tenía, y fue con lo que tenía.

A veces enfrentamos retos tan enormes que nos sentimos nada, pero debemos como Abraham buscar lo que tenemos y encomendarnos a Dios, Él hará el resto.  Dios es especialista en usar lo poco que tenemos para hacer grandes cosas, lo vemos una y otra vez en la Biblia (Mateo 14:17-20).  Así pues, también nosotros debemos poner en manos de Dios lo poco que tenemos.

La estrategia de Abraham (versos 15-18)

Abraham no era un hombre experimentado en la guerra, era un ganadero o empresario nada más.  Él no sabía cómo enfrentar un problema así de grande.  Sin embargo, uso estrategias inteligentes, dividió a sus hombres en grupos y ataco de noche.  Organizó lo que tenía y venció al ejército más poderoso en una victoria total: recuperó el botín y rescató a Lot junto con todos los prisioneros de guerra.  ¿Quién le dio esa estrategia?… Lo veremos más adelante.

La gratitud de Abraham (versos 17-20)

Al regreso de su victoria se le presentan dos personajes Bera, rey de Sodoma y Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo. Al mismo tiempo tuvo la oportunidad, o de jactarse de su victoria delante de Bera, o de darle toda la gloria a Dios delante de Melquisedec.

** Abraham da la gloria y la gratitud a Dios

Abraham sabía que el triunfo NO ERA DE EL, sino de Dios.  Abraham solo no podía haber vencido al imperio jamás.  Así que hace manifiesto que fue Dios dando a Melquisedec una parte del botín que había recuperado.

Melquisedec parece ser el mismo Jesucristo apareciendo antes de nacer humano (Hebreos 7:1-4).  Por eso Abraham le entrega a Él el diezmo del botín.

Esto nos enseña que la ofrenda o diezmo a Dios es un símbolo de RECONOCIMIENTO y de GRATITUD, reconociendo que Dios es nuestro proveedor, y agradeciendo lo que Él en su bondad nos concede tener.  Dar ofrenda le da la gloria a Dios.

** Una Dependencia total de Dios (versos 21-24)

Cuando Bera, rey de Sodoma, le ofrece tomar el botín para sí, Abraham contesta con un juramento que le HABIA HECHO A DIOS.  Esto nos habla de su preparación espiritual y comunión con Dios PREVIA a ir a la guerra.  Abraham había estado en comunión con Dios ANTES de ir a la batalla y caminó en fe, seguro de la victoria, y prometiendo a Dios que no tomaría la gloria para sí mismo.

¿Quieres que Dios pelee tus batallas?  Haz lo que Abraham:

  1. Prepárate espiritualmente en una comunión íntima y constante con Dios.
  2. Usa lo que tienes. No te limites a ti mismo.  Lo poco que tenemos o que sabemos es mucho en las manos de Dios (Mateo 16:9-10)
  3. Créele a Dios, confía en Él, espera en Él. Si Dios es contigo, ¿Quién contra ti? (Rom. 8:31)
  4. Al final, se agradecido, dale la gloria a Él. Dios siempre debe recibir la gloria (Salmos 115:1)