De Regreso a Casa Gen. 30:25 al 31:55

Nos podemos identificar mucho con el retorno de Jacob a casa de su padre con nuestro propio peregrinar cristiano. La tierra prometida para Jacob era Canaán, la casa de su padre, y estaba muy lejos de ella. Pero estaba ahí por un propósito: conocer personalmente al Dios de su padre Isaac y de su abuelo Abraham, además de ser transformado completamente.

30:25-28 – La inquietud de volver a casa

Jacob duro 20 años en la tierra de Harán, la tierra de su suegro Labán. Y era tiempo suficiente como para acostumbrarse a ese lugar, acomodarse y adquirir un sentido de pertenencia, pero no fue así. Muy en lo profundo sabía que tenía que regresar. Dios puso en el corazón de Jacob la inquietud de regresar a casa.
Labán no lo quería dejar ir a Jacob por conveniencia propia. Labán era un hombre malo; él no adoraba al Dios de su padre Nacor, hermano de Abraham. Labán tenía ídolos (31:19) los cuales quizá usaba para saber la suerte por medio de la adivinación. De hecho, la expresión “he experimentado” del verso 27 se traduce literalmente como “he sabido por adivinación”. Más adelante veremos cómo Raquel roba estos ídolos a su padre, quizá para que no adivine por medio de ellos a donde se dirigían.

Aplicación… Dios hace con nosotros lo mismo que hizo con Jacob, nos pone en el corazón la inquietud de que no pertenecemos a esta tierra, que no todo termina aquí, sino que hay algo más.

30:29-34 – Jacob se prepara para no regresar con las manos vacías

Jacob no quería regresar a casa con las manos vacías. Decidió trabajar para este propósito. Así que pide como salario trabajar un tiempo más para Labán a cambio de quedarse con las ovejas y cabras salpicadas de color u oscuras y así hacerse de algo que llevar consigo. Jacob actuó sabiamente, pues conocía que su suegro era malo y fácilmente lo podría acusar de robo, así que eligió esta manera visual de proteger su honestidad.
Aplicación… Si nuestra casa es celestial y todo lo material aquí se quedará, ¿qué estás preparando para llevar contigo? Mateo 6:19-21

30:35-43 – A pesar de las trabas, Jacob se enfoca en Dios y descansa en Él

Labán inmediatamente que supo lo que Jacob quería, escondió y puso lejos todos los animales que Jacob describió para ser de su rebaño. ¿Crees que Jacob no se dio cuenta? Claro que sí… ya conocía a su suegro. Labán representa al engañador que constantemente pone trabas a los hijos de Dios para que no cumplan con su propósito.
Pero Jacob no se rinde, se enfoca en descansar en Dios y sigue luchando. Dios lo guía a usar un método extraño y quizá poco convencional para que, a la hora de aparearse los animales, las crías nacieran con las características que Jacob había pedido para él, aun cuando Labán había alejado toda posibilidad de que eso sucediera separando los animales. Así pues, enfocado en Dios y no en las circunstancias, Dios prosperó a Jacob.
Aplicación… En este mundo tendremos infinidad de trabas y dificultades, pero no debemos enfocarnos en las circunstancias, sino en Dios. Enfocados todo el tiempo en Dios es como lograremos seguir adelante sin frustrarnos.

31:1-13 – La relación con la familia de Labán se complica

Los hijos de Labán comenzaron a tenerle gran envidia a Jacob. Pues a pesar de todo, dificultades, engaños y demás, Dios siempre mostró su respaldo, cuidado y protección para Jacob.
Así pues, aun Labán fue contaminado por la envidia de sus hijos, y ya ni él mismo veía con agrado a Jacob. Jacob sintió estar en medio de una situación casi insoportable, así que era tiempo de tomar la decisión de Regresar a Casa. Aunque Dios ya antes había hablado a Jacob directamente para decirle una vez más que era tiempo de regresar (v.3; 11-12)
Aplicación… Así también Dios después de poner la inquietud en nuestro corazón de conocerle para volver a Casa, luego nos habla a través de Su Palabra para decirnos claramente lo que tenemos que hacer. Nos da a conocer el camino que es Cristo (Juan 14:6) y la necesidad de ser transformados por él (Rom 12:1-2). No dejes que la vida llegue a un punto insoportable para tener que voltear a ver a Dios y entonces decidirte por tomar el camino a casa.

31:14-18 – Raquel y Lea apoyan a Jacob para salir de Harán

Es interesante que Raquel y Lea, al darse cuenta de la calidad de padre que tenían, y a la oportunidad de algo mejor, deciden ponerse del lado de Dios (v.16) y apoyar a Jacob.
Aplicación… por muy arraigados que estemos a este mundo, es fácil darnos cuenta que lo que podamos tener aquí no vale la pena, pues todo es temporal y hueco. Decidamos hoy explorar aquello que Dios ha preparado para nosotros.

31:19-35 – El Cuidado y la Protección de Dios

Jacob y Raquel conocían muy bien a Labán, por tanto tomaron sus precauciones para irse sin problemas. Raquel, por su lado, robó los ídolos de Labán, quizá para que no los buscara por medio de la adivinación. Y Jacob, aprovechó un tiempo de descuido para Labán y salió sin avisarle.
Al irse sin su consentimiento, Labán se sintió engañado y se enoja tanto que decide salir a buscarlos para hacerles daño (v.29). Pero Dios en el camino le habla directamente a Labán (v.24) y le advierte: “cuidado con amenazar a Jacob” (NVI) o “deja en paz a Jacob” (NTV)… Sin duda la protección y el cuidado de Dios estaba con Jacob, pues estaba cumpliendo lo que Dios le había pedido.
Aplicación… Sin duda alguna podemos afirmar que Dios protege a sus hijos mientras están cumpliendo Su propósito. El respaldo de Dios para con sus hijos lo vemos a través de la Biblia (Hechos 5:38-39; 9:5; Is. 41:9-10). ¡Quien se mete con un hijo de Dios, se las ve con Dios!

31:36-42 – Mientras estuvo con Labán, Jacob siempre cuidó su testimonio

Jacob fue verdaderamente transformado por Dios en Harán. No solo pasó de ser un hombre de casa a uno trabajador y de campo, o de la soberbia de ser amo a la humildad de ser sirviente, sino que también en su testimonio. Ahora Jacob era honesto, integro, y cuidaba ser diferente a su suegro Labán (quizá era algo así como Labán a lo que estaba encaminado Jacob, de no ser por Dios).
Aplicación… Mientras estamos en este mundo, debemos ser diferentes al mundo. Entonces, cuidemos nuestra santidad, seamos irreprensibles, honestos, responsables, puntuales, leales, no dados al vino, etc.

31:43-55 – Un pacto de no retorno

Labán y Jacob hicieron un pacto donde ninguno podía pasar ese monte. Ni Jacob podría regresar a Harán, ni Labán pasar a Canaán. Estarían separados para siempre. Era un pacto que decía “No hay vuelta atrás”
Aplicación… Una vez que tomamos el camino a casa que es Cristo, no hay vuelta atrás. No podemos estar jugando en el mundo, regresando en ratos para hacer lo que nos gustaba hacer, y luego caminar con Dios para limpiar nuestras conciencias. O estamos o no estamos, o avanzamos hacia la eternidad con Dios, o nos quedamos en el mundo y una eternidad SIN Dios. No se pueden mezclar. Es tiempo de poner nuestro montículo de piedras (Galaad) y pedirle a Dios que de aquí en adelante nos ayude a encaminarnos con Él de regreso a casa, un viaje sin vuelta atrás.

 

Conclusión

El llamado de regreso a casa:

1. Dios pone la inquietud y el deseo en nuestro corazón de conocerle y regresar a él.
2. Dios nos llama directamente por medio de Su Palabra y debemos responder
3. Cuando no hacemos caso, Dios puede usar que las situaciones o circunstancias en la vida se compliquen tanto que tengamos que voltear a verlo a él, y entonces reaccionar para decidirnos por el camino a Casa: Cristo.

Una vez que hemos tomado el camino de Regreso a Casa, es decir, Cristo:

  •  PREPARATE.- No llegues con las manos vacías. Vive la Palabra y Compártela con los que te rodean.
  • ENFOCATE.- Enfócate en Dios, sigue luchando a pesar de las trabas y dificultades. El camino no será fácil. La vida del creyente no está libre de problemas.
  • RECUERDA.- Recuerda que no estás solo, Dios está contigo, y él nunca te dejará. Dios siempre te ayudará y te dará lo que necesitas para cumplir Su propósito.
  • CONFIA.- Confía en Su protección. Habrá enemigos, pero contamos con Su protección. El que se mete con Sus hijos, se las ve con el Padre.
  • CUIDA.- Cuida tu testimonio. Somos llamados a ser diferentes al resto de la humanidad. Vive en la santidad que nos muestra Su Palabra. Y todo lo que hagas, hazlo como para Dios.
  • PERMANECE.- El camino de regreso a casa es un viaje sin retorno. No podemos volvernos atrás a este mundo de perdición. Tenemos que seguir adelante, siempre con los ojos puestos en Cristo nuestro Señor y salvador.

Genesis 30 y 31 – Jacob regresa a casa

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, July 8, 2018