Estoy seguro que a la mayoría de nosotros nos contaron de pequeños la historia de Caín y Abel.  Pero también estamos seguros que no nos dieron todos los detalles acerca de esta historia.  El propósito de esta clase es encontrar la importancia de esos detalles y darnos cuenta que nos podemos identificar mucho con los personajes de esta historia, especialmente con Caín.  Somos más parecidos a Caín de lo que nos podemos imaginar.

v.1-2 – La historia de Caín y Abel

Conoció Adán a su mujer… Claro que Adán ya conocía a Eva, esta expresión se usa en la Biblia para expresar la relación sexual.  El contacto sexual es el acto más íntimo que sella la relación entre dos personas.  Esta expresión la encontramos varias veces en la Biblia (Génesis 4:25; Mateo 1:25).  De esta relación nace Caín.  Y después Abel.

La historia se centra en la vida de estos dos hermanos.

El relato muestra a Caín y Abel en edad suficiente para valerse solos, tomar sus propias decisiones y ser independientes.  Esto no significa que fueron los únicos hijos que tuvieron Adán y Eva.  La instrucción para ellos era multiplicarse y llenar la tierra (ver Gen. 5:4), entonces, lo más seguro es que había más hermanas y hermanos que no tienen que ver con la historia y no se mencionan…  Esto contesta la pregunta que muchas veces aparece después de oír esta historia: “¿Y de donde encontró esposa Caín si nada más eran ellos dos?

En esta historia también encontramos los ORÍGENES de la agricultura y de la domesticación de animales.  Adán y sus descendientes NO pasaron decenas de miles de años viviendo en cuevas como cazadores o recolectores.

v.3-4 – Origen de la OFRENDA a Dios

La ofenda es una dadiva, tributo o sacrificio a Dios que nace en el corazón de los hombres mucho antes de que se estableciera la ley o el diezmo.  Es un acto o una expresión de adoración hacia Dios.  Esto se remonta hasta el origen de la humanidad.

Ellos no adoraban a la madre tierra o a la naturaleza, y no le daban gracias a las cosas creadas, o a su propio esfuerzo humano.

Ellos tenían bien claro en su mente y en su corazón que Dios era su sustentador y su proveedor.  Por ello rendían adoración a Dios por medio de ofrendas.

Cuán importante es tener presente que todo lo que poseemos y todo lo que recibimos de Dios.  Por ello le retribuimos a Dios por medio de ofrendas.

El diezmo en la ley fue la muestra y el principio para que entendiéramos que todo viene de Dios y que debemos ofrecer ofrenda con un corazón agradecido por lo que hemos recibido de El (2 Co. 9:7).  Así que el diezmo es un buen comienzo para ofrendar a nuestro Dios.

Aunque no solo debemos dar dinero o el fruto de nuestras manos, también debemos darle a Dios de nuestro tiempo, de nuestras habilidades, en fin, de todo lo que somos, pues somos producto de Él… todo es por Él y para Él.

v.4-5 – La ofrenda vana de Caín

“Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; 5 pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya…”

Ambos llevaban a Dios una ofrenda agradable a Dios.  Tanto el fruto de la tierra como de los animales eran ofrendas aceptadas por Dios.  EL PROBLEMA NO ERA LA OFRENDA, ERA LA PERSONA.

El rechazo de Dios hacia la ofrenda de Caín fue por la actitud de Caín, es decir, lo que iba detrás de la ofrenda (1 Juan 3:12; Prov. 21:27).

Caín había presentado una ofrenda SIN un corazón agradecido y dispuesto a Dios.  Entonces, más bien iba por cumplir un requisito.  Contrario a esto, la ofrenda de Abel iba impulsada por su fe (Heb. 11:4).  Aquí vemos que existe una diferencia abismal entre una persona de fe y un religioso.

Un ReligiosoUna Persona de fe
1. Actúa porque así le dijeron que se debe hacer, mas no conoce realmente que es lo que Dios quiere.
2. No tiene claro el propósito de Dios para su vida (Co. 3:1-3)
3. Batalla para diferenciar entre lo que es pecado y lo que no es pecado, se guía por sus instintos (Gal. 5:17-21)
4. Vive solo en los deseos temporales de esta vida (Rom. 8:5-6)
5. Vive para sí mismo
6. Vive para sí mismo
7. Vive para sí mismo
1. Su fe viene por la Palabra de Dios, así que conoce lo que Dios quiere (Rom. 10:17
2. Tienen una nueva relación con Dios y un nuevo propósito (2 Co. 5:17-18; Tito 3:4-6)
3. Entiende lo que es pecado y no se guía por sus deseos pues es guiado por el Espíritu Santo (Gal. 5:22-24)
4. Anhela las cosas espirituales (Rom. 8:9)
5. Viven para Dios (Efesios 2:10)
6. Procura alinear su vida a la voluntad de Dios (2Tim. 2:15)
7. Ama leer su Biblia (Juan 14:23)

Cuando traemos una ofrenda a Dios como personas de fe, es aceptada por Dios.  Pero cuando hacemos las cosas por tradición u obligación, nuestra ofrenda es vana.

v.6-7 Dios le da la oportunidad a Caín de cambiar

6 Entonces el SEÑOR dijo a Caín: ¿Por qué estás enojado, y por qué se ha demudado tu semblante? 7 Si haces bien, ¿no serás aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo. – Génesis 4:6-7 LBLA

La ira de Caín sin duda tenía sus raíces en el orgullo.  No pudo soportar que su hermano si fuese aceptado y el no.  Dios lo vio lleno de orgullo, así que lo confronta y lo ayuda a analizar su enojo.

  • Le ofrece la solución: vence tu orgullo y serás aceptado.
  • Le da una advertencia: el pecado te dominará si no lo dominas a él.

Caín decidió dejarse llevar por el orgullo y su enojo, así que EL PECADO LO DOMINÓ.

  • 8 – Mató a su hermano
  • 9 – Se atreve a mentirle a Dios y escode su pecado
  • 11-16 – Dios lo maldice; se convierte en vagabundo, perseguido, vive en temor y vergüenza.

Si te fijas, no estamos muy lejos de parecernos a Caín… de hecho, somos muy parecidos.

  • Hacía las cosas por costumbre más que por entendimiento y amor a Dios
  • Vivía para sí mismo, haciendo lo que mejor le parecía sin tomar en cuenta a Dios
  • Creía que podía dominar su pecado

v.17-24 – El resto del capítulo muestra como una generación entera de pecado (la de Caín) se va degenerando en más pecados (poligamia, violencia, mas muerte, soberbia, etc.)

Mientras, Dios inicia otra generación de personas que invocan a Dios por medio de Set (v.25-26)

Por medio de Cristo Jesús, y a través del conocimiento de Su Palabra podemos dejar de ser como Caín, y ser transformados en la persona que Dios quiere que seamos.