Lecturas del libro de Genesis

¿Qué hacemos aquí? – Génesis 2:1-18

Al crear Dios al hombre le asignó tareas y objetivos específicos.  Los objetivos principales no han cambiado.  En este capítulo encontramos algunos:

Génesis 2:1-3 – Guardar El Día de Reposo

Origen de la semana de 7 días

Génesis marca los orígenes, aquí encontramos el origen de la semana de 7 días.  Tenemos ciclos de 7 días porque así lo estableció Dios.  Ha habido intentos de cambiar este ciclo, obviamente sin éxito.

Como parte del ciclo de 7 días, Dios estableció el día de reposo.

El día de reposo es importante para el objetivo del hombre en la tierra.  Dios no necesitaba descansar, pero lo estableció como ejemplo para nosotros.

שָׁבַתShabát… El verbo hebreo significa “abstenerse de trabajar o cesar de trabajar”.  Dios no toma el sábado como día libre. Jesús mismo dijo: “Mi Padre hasta ahora trabaja y yo trabajo” (Juan 5:17). Dios no necesita un día libre, pero el hombre si necesita apartar un día para Dios… ¡no solo es para descansar del trabajo!

Lo santifico… (Éxodo 20:8-11).  El sábado era el día apartado para Dios, para el reposo (cesar del trabajo) y la alabanza. Dios lo ordenó porque los humanos necesitamos pasar un tiempo sin prisa en la adoración a Dios cada semana.  El observar un tiempo regular de descanso y de alabanza en nuestro mundo apresurado demuestra la importancia de Dios en nuestras vidas mientras que obtenemos un beneficio adicional al refrescar nuestros espíritus.

Por medio del día de reposo mantenemos una comunión más estrecha con Dios.

¿Y tiene que ser el sábado?

Antes de contestar esa pregunta debemos recordar que nosotros ya no estamos bajo la ley.  Es decir, que descansar específicamente el séptimo día (sábado) no es lo obligatorio.

Colosenses 2:16-17 y Gálatas 4:9-11 Dejan claro que los cristianos no están obligados a observar el séptimo día específicamente como el día de reposo, debido a que Jesús cumplió el propósito y el plan del día de reposo para nosotros y en nosotros (Hebreos 4:9-11). Los que han entrado a su reposo han dejado de hacer sus propias obras para ganar salvación o la bendición de Dios; ellos descansan en la obra final y completa de Cristo Jesús.  Sin embargo, los cristianos no pierden el día de reposo, debemos apartar un día de descanso para consagrarlo a Dios.

Génesis 2:4-8 – Trabajar la tierra

“para que labrase la tierra…”  Algunos piensan que el trabajo fue el castigo al hombre por haber desobedecido.  Pero no es así, el trabajo siempre fue parte del objetivo para el hombre sobre la tierra.

Sin embargo, el trabajo NO DEBE OCUPAR EL PRIMER LUGAR EN NUESTRAS VIDAS.

Cuando dice que “Dios formó al hombre del polvo de la tierra…” implica que no hay nada especial en los elementos químicos que constituyen nuestros cuerpos. El cuerpo es una cáscara inanimada hasta que Dios le da vida con su «aliento de vida». Cuando Dios retira su aliento de vida, nuestros cuerpos regresan una vez más al polvo. Por lo tanto, la vida y el valor del hombre provienen del Espíritu de Dios. Muchos se jactan de sus logros y habilidades, como si ellos fueran los que originan sus propias fuerzas. Otros se sienten inútiles porque sus habilidades no se destacan. A decir verdad, nuestro valor proviene, no de nuestros logros, sino del Dios del universo que elige darnos el regalo misterioso y milagroso de la vida. Cuando entendemos esto, nuestro esfuerzo y dedicación al trabajo es por responsabilidad con Dios, nuestra familia, y nosotros mismos; pero sin descuidar el objeto de esa responsabilidad (Dios, la familia, y nosotros mismos).

El hombre fue creado para trabajar

Dios creo un espacio hermoso para la humanidad y le encargo al hombre trabajarlo.  Luego diseño una grandiosa obra de salvación y encargó al hombre propagarla.

¿Cuándo se acaba el trabajo?

Nunca, el trabajo, la actividad, nos mantiene vivos.  En el ámbito espiritual somos siervos de Dios, el servicio nos mantiene alertas y nos ayuda a crecer (1 Co. 15:58; Heb. 6:11-12).

Génesis 2:9-15 – Guardar, mas no codiciar

Dios colocó a Adán en un lugar precioso, rodeado de rico alimento, vistas maravillosas, ríos codiciables, oro, piedras preciosas; y todo para que el hombre lo trabajara y lo guardase.  La palabra en hebreos usada para guardar es shamár, que significa propiamente cercar alrededor (como con espinos), i.e. guardar; generalmente proteger, cuidar.  Su propósito era cuidar y proteger… pero nunca codiciar.

Dios nos da muchas cosas como resultado de nuestro trabajo.  Nuestro deber es cuidar lo que nos da, pero sin codiciar. 

La codicia es el deseo apasionado de poseer muchas cosas, especialmente riquezas o bienes.

Cuando caemos en la codicia, dejamos de disfrutar, apreciar y cuidar lo que Dios nos ha dado.  Estamos tan ocupados en lo que no tenemos, que se nos olvida proteger y agradecer a Dios lo que si tenemos… A diferencia de la codicia, esto se llama contentamiento (1 Tim. 6:6-9).

El contentamiento NO ES, usualmente, un estado natural del ser humano. Generalmente pensamos que estaríamos mejor si nuestra situación fuera diferente, ¿verdad?  Si no tenemos mucho cuidado, ésta puede llegar a ser una condición permanente que nos puede detener de cumplir con nuestro propósito.

El siempre desear tener más y más, es una de las grandes mentiras que el enemigo ha logrado que toda una generación se crea.

En nuestros tiempos muchas veces se nos indica que, si no ejercemos una carrera, si no contamos con más dinero y más bienes materiales, si no tenemos más tiempo, si no tenemos el cuerpo de modelo, entonces es casi imposible sentirse realizados y contentos.  La sociedad nos ha enseñado este falso pensamiento, y es difícil cambiar de mentalidad.

En Filipenses 4:11 logramos ver que aun el apóstol Pablo tuvo que aprender a tener contentamiento en «cualquiera que sea mi situación». Esto me impacta porque sé que el apóstol Pablo llegó a encontrarse en situaciones sumamente difíciles; y si él pudo aprender a estar contento en medio de ellas, creo que cualquiera, incluyéndonos, puede aprender lo mismo.

¿Cómo puedo estar contento con lo que tengo ahora?

En Hebreos 13:5 nos dice que nuestras costumbres deben ser sin avaricia, «contentos con lo que tenéis ahora»… Enseguida vemos el secreto: «Porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré«.  Ésta es una excelente razón para no permitir que el descontento controle tu vida, ¿no crees? ¡Dios mismo está contigo! Él conoce tu necesidad y sabe cuáles son los deseos de tu corazón. Al tomar la decisión de mantener el buen hábito del contentamiento, tenemos la plena confianza de que Dios nos está apoyando.

Génesis 2:16-17 – Aprender a tomar buenas decisiones

¿Por qué Dios colocó un árbol en el huerto, para después prohibir a Adán comer de él?

Dios quería que Adán lo obedeciera, pero Él le dio la libertad de la elección. Sin una alternativa, Adán habría sido como un robot, y su obediencia habría sido hueca. Los dos árboles presentaban un ejercicio de decisión, con recompensas si se elegía obedecer o tristes consecuencias si se decidía desobedecer.

Antes que prevenirlo físicamente de comer, Dios le dio a Adán una opción, aun cuando él pudiera escoger equivocadamente. Actualmente Dios nos sigue dando alternativas y nosotros también, escogemos equivocadamente.

Cuando usted se enfrente a la alternativa, siempre elija obedecer a Dios, así se evitará muchos dolores de cabeza.  En el mundo siempre tendremos la oportunidad de elegir.  Dios quiere que aprendamos a elegir en obediencia a Él.

¿Sabes cuál es nuestro mayor problema para tomar las decisiones correctas?

Nuestra arrogancia.  Creemos que lo sabemos todo.  El primer paso para tomar una buena decisión en cuanto a nuestra vida es declararnos incompetentes y preguntarle a Aquel que lo sabe todo, Dios.

Ninguno reconoce su bajeza sino hasta que conoce a Aquel que reina sobre todas las cosas

Génesis 2:18 – Vivir en comunidad

No es bueno que el hombre esté solo… Por primera vez, Dios vio algo que no es bueno – la soledad del hombre. Dios nunca ha querido que el hombre esté solo, ya sea en el sentido civil o social.  Este pasaje enseña que Dios creó al hombre como un ser social para el cual la soledad no era el estado ideal.

El matrimonio es lo primero que Dios estableció para que el hombre supliera esa necesidad de compañía.  Hablaremos más del matrimonio la semana entrante si Dios nos presta vida.

Pero después viene la familia en la sangre (hijos), luego la familia en Cristo (iglesia).  Todo esto es parte de cubrir esa necesidad del hombre y la mujer.  Por eso el SER IGLESIA es una parte indispensable en toda persona (Hebreos 10:24-25).

El no asistir a las reuniones cristianas es perder el estímulo y la ayuda de otros cristianos; así que nos estancamos y dejamos de servir. Nos reunimos para anunciar nuestra fe, caminar y crecer juntos, y fortalecernos los unos a los otros en el Señor.

Un cristiano no puede crecer si no se congrega

¿Qué PUES hacemos aquí? 

Preguntas para Reflexionar

¿Siempre honras a Dios en tu día de descanso?

¿Estás trabajando para el servicio a Dios?

¿Aprecias y das gracias a Dios por lo que tienes sin afanarte por lo que no tienes?

¿Tomas tus decisiones basándote en lo que enseña la Palabra de Dios?

¿Estás viviendo en comunión constante con el cuerpo de Cristo, la iglesia?

 

DIJO DIOS… Genesis 1

Lo primero que debemos entender es que el relato de la creación en Génesis NO ES un tratado científico.  Trata de imaginar un tratado científico nivel Dios… nadie, aun hoy, sería capaz de descifrarlo.

Por tanto, en este estudio no buscaremos ciencia.  Más bien nos enfocaremos en que dice este relato acerca de Dios.

Génesis 1:1

Dice que antes de todas las cosas Dios creó los cielos y la tierra.  Cuando podemos creer esto, no tendremos problema en creer el resto de la Biblia.

Creo Dios… Esto nos dice que Dios no usó material que ya existía para crear la tierra. En el hebreo antiguo la palabra bara (creó) significa: Crear de la nada, mostrando que Dios creó el mundo de la nada, con solo Su Palabra, como lo veremos más adelante.

La creación por decreto es una directa expresión del poder soberano de Dios (Sal 33:6–9; 148:3–5; Heb 11:3; 2 Pedro 3:5).  Crear algo por decreto es una característica exclusiva de Dios.  El hombre no puede “crear” en el sentido que el término es usado en Génesis 1:1. Sólo podemos “moldear” o “formar” cosas de materiales ya existentes.

Dios mismo era antes del principio: Firme es tu trono desde entonces; Tú eres eternamente (Salmo 93:2). Algunos están preocupados por las preguntas: “¿De dónde vino Dios?” y “¿Quién creó a Dios?” La respuesta se encuentra en la definición de Dios – que Dios es UN SER UNICO, NO CREADO, eterno, y sin principio ni fin.

Génesis 1:2 – Introducción a los días de la creación

Espíritu de Dios se movía. Esto indica la participación del Espíritu Santo en la creación.  Y si leemos Juan 1:1-3 y 14, entonces encontramos a la trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo participando en la creación.

La tierra estaba desordenada y vacía… los siguientes versículos se encargan del orden que Dios le dio a la tierra y con que la llenó.

Génesis 1:3-5 – El Primer día

Dijo Dios y crea la luz

Y dijo Dios… Dios no tuvo que formar la luz con sus manos. Fue suficiente que Dios sólo pronunciara las palabras: “Sea la luz” y se hizo la luz por Su poder creador.

Sea la luz… El primer paso desde el caos hasta el orden es traer la luz. Esto es, también, la manera en que Dios obra en nuestra vida.

Pues Dios, que dijo: «De las tinieblas resplandecerá la luz,» es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Cristo – (2 Co 4:6, NBLH)

Y fue la tarde y la mañana un día… Muchos se preguntan si esto fue un día literal (como la noción que nosotros tenemos de un día) o si fue una era geológica. Algunos dicen que Dios creó al mundo en seis días, y otros dicen que lo creó en seis eras geológicas enormes. Aunque entre los cristianos hay algún desacuerdo en cuanto a esto, el significado más sencillo y claro del texto es que lo creó en seis días con la percepción que nosotros tenemos de los días.  “Si los días no fueron días, ¿Dios daría su aprobación a este pasaje como inspirado? ¿Tiene Él que ver con inexactitudes, sin importar lo edificante que son?  La cuestión depende del uso correcto del idioma hebreo.” (Kidner)

Génesis 1:6-8 – El Segundo Día

Dijo Dios y ordena el cielo y el agua

Las aguas que estaban sobre la expansión… Aquí, la Biblia reconoce la existencia de vapor de agua en el cielo.  Tal cobertura de vapor cambiaría de gran manera a la ecología de la tierra, y Henry Morris, científico creacionista, sugiere varios efectos de una cobertura de vapor:

  • Funcionaría como un invernadero mundial, manteniendo una temperatura casi uniforme en toda la tierra.
  • Sin grandes variaciones de temperatura, no habría vientos grandes, el ciclo del agua no podría formarse. No habría lluvia como la conocemos hoy en día

Génesis 1:9-13 – El Tercer Día

Dijo Dios y separa el mar y la tierra y crea la vegetación.

Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla. . . y árbol que da fruto, cuya semilla está en él… Las plantas no fueron creadas como semillas, sino como plantas ya desarrolladas. Fueron creadas como plantas ya maduras, teniendo una “apariencia” de edad. Si, también la gallina, antes que el huevo, vino primero.

Según su género… Esta frase aparece 10 veces en Génesis capítulo 1.  Significa que Dios permitió que hubiera variación dentro de un mismo género, pero algo de un género nunca se desarrollará a ser algo de otro género.  Aquí precisamente es donde se cae la teoría de la evolución.  Jamás ha sido comprobado científicamente que algo de un género cambie a otro género.

Génesis 1:14-19 – El Cuarto Día

Dijo Dios y crea el sol, la luna y las estrellas.

Servirán de señales… Desde el principio, el hombre ha usado la provisión de Dios del sol y la luna y las estrellas para marcar y medir el tiempo y la dirección.

Hizo también las estrellas… Con tantas estrellas en el universo, muchas veces nos preguntamos si hay vida en otros planetas.  Dios no nos dice en Su Palabra si hay o no vida en otros planetas, lo que si nos dejó fue el propósito de tantas estrellas: “para alumbrar sobre la tierra” (v.17).

— El gobierno de los Estados Unidos gasta $100 millones cada año buscando por inteligencia extraterrestre. Quizá sería más sabio gastar el dinero cultivando vida inteligente en Washington.

Génesis 1:20-23 – El Quinto Día

Dijo Dios y crea peces y aves

Produzcan las aguas seres vivientes… Vemos que la gran variedad de las aves y las criaturas del mar fueron creados a la vez, no evolucionaron lentamente por millones de años.

Génesis 1:26-31 – El sexto Día

Dijo Dios y creo los animales y al hombre y la mujer.

Produzca la tierra seres vivientes según su género… En el quinto día de la creación, Dios hizo las aves y las criaturas del mar, pero ahora Dios pone su atención creativa en animales terrestres formando varios tipos.  Cuando vemos la variedad infinita del reino animal (vivos y extintos), no podemos hacer otra cosa sino impresionarnos con el poder creativo de Dios, y con su sentido de humor. Cualquier ser que hace la jirafa, el ornitorrinco, y al pavo real es un Dios de gozo, humor y belleza.

Hagamos al hombre a nuestra imagen… El uso del plural (Hagamos) es consistente con la idea que existe un Dios en tres personas, al cual conocemos como la trinidad.

A nuestra imagen… Un entendimiento de quién es el hombre comienza con el saber que somos hechos a la imagen de Dios. El hombre es diferente a cualquier otra clase de ser creado porque ha sido creado de una manera consistente con la naturaleza de Dios

Hay por lo menos tres aspectos a la idea de que somos hechos a la imagen de Dios:

  1. Significa que los humanos poseen personalidad: Conocimiento, emociones, y una voluntad. Esto aparta al hombre de todos los animales y de las plantas.
  2. Significa que los humanos poseen moralidad: Somos capaces de hacer juicios morales y de tener una conciencia.
  3. Significa que los humanos poseen espiritualidad: El hombre fue diseñado para tener una comunión íntima con Dios. Es a nivel espiritual que podemos comunicarnos con Dios

Claro está que nunca llegaremos a ser iguales a Dios, porque Él es nuestro Creador supremo. Pero sí tenemos la capacidad de reflejar su carácter en nuestro amor, paciencia, perdón, bondad y fidelidad.

Varón y hembra los creó… Para Dios, las diferencias entre el hombre y la mujer no son accidentes. Porque Él los creó así, y las diferencias son buenas y significativas.

Toda planta verde les será para comer… Dios les dio a las bestias, aves y a todo ser viviente, incluido el hombre, la vegetación por comida.  Al parecer, antes del pecado y por culpa del pecado la introducción de la muerte, los animales y la raza humana eran vegetarianos.  Fue hasta después del diluvio que al hombre le fue dado permiso para comer la carne de animales (Génesis 9:3)

Conclusión

El aspecto más importante de todo este pasaje no es el proceso de la creación, sino el origen de la creación. El mundo no es un producto de la casualidad ni de la probabilidad; Dios lo creó.

La Biblia no sólo nos dice que Dios creó el mundo; más importante aún, nos dice quién es ese Dios.  Nos revela la personalidad de Dios, su carácter y su plan para la creación. Además, nos revela el deseo más profundo de Dios: relacionarse y tener comunión con nosotros por medio de su visita histórica a este planeta en la persona de Su Hijo Jesucristo. Podemos conocer de una forma muy personal a este Dios que creó el universo.

¿Qué pues dice este pasaje acerca de Dios?… que Él es CREADOR.  Y si Dios es el creador, es por tanto nuestro origen.

Recuerdas que pasa si alejas a un pez de su origen que es el agua… muere.  Si alejas a un árbol de su origen que es la tierra, también muere.  Así, nuestro pecado nos aleja de Dios, por tanto, morimos.  Nos hemos alejado de nuestro origen, es imprescindible regresar.  Y es solo por medio de Cristo que nos ofrece perdonar y borrar nuestros pecados de modo que tengamos la libertad de acercarnos nuevamente a nuestro origen que es Dios y así vivir para siempre con Él.