Lecturas del libro de Genesis

Viviendo en la Visión de Dios – Génesis 15

La semana pasada vimos como Dios Peleó la batalla de Abraham con lo poquito que Abraham tenía (solo 318 siervos).  Abraham había madurado en su fe y restablecido una comunión estrecha con Dios.  Estaba listo para entrar a vivir en la visión que Dios tenía para su vida.

v.1 – Para Entrar a la visión de Dios tenemos que Confiar

Después de estas cosas… Después de la aplastante victoria de Dios sobre Quedorlaomer por mano de Abraham, parece que llegó a Abraham cierto temor de venganza por parte de Quedorlaomer.  Abraham era un hombre de fe, pero seguía siendo humano. Como humanos, es normal sentir miedos, pero debemos traer nuestros miedos delante de Dios.  Dios interviene para fortalecer la confianza de Abraham diciéndole:

No Temas… yo soy tu escudo… Vivir en la visión de Dios, humanamente hablando, no es tarea fácil.  Tenemos una batalla constante con el pecado y con el maligno, que no descansa jamás (Ef. 6:10-13).  Por eso, Dios interviene constantemente para recordarnos que debemos confiar pues Él está con nosotros.

Tu galardón será grande… La mejor recompensa que obtenemos al caminar con Dios es Dios mismo.  Abraham acababa de rechazar el botín de su vida, pero nada se compara con tener a Dios de nuestro lado.  Si nos enfocamos en Dios, y solo en Dios, entonces no nos distraeremos de la visión.

Para poder descubrir la visión de Dios en nuestras vidas debemos caminar con El.  No nos distraigamos en las cosas o las situaciones.  Solo caminemos de Su mano, guiados por Su Palabra, y Dios mismo encaminará nuestros pasos hacia Su visión para nuestras vidas.

v.2-4 – La Visión de Dios se camina en fe.

Como humanos, tendemos a ver las cosas en términos humanos o terrenales.  Esto ocasiona que malinterpretemos la visión de Dios.  Abraham decía: “¿Para qué me das recompensas, si me heredará un siervo de mi casa?”

Dios clarifica su visión recordándole la promesa… volviéndolo a la fe. Abraham duró 25 años en espera del cumplimiento de la promesa de su hijo.  Era necesario esperar en Dios.  Él es quien hace las cosas en tiempo y forma adecuados para cumplir Su propósito.   La visión de Dios se camina en fe y en propósitos eternos.

v.5-6 – La Visión de Dios es más grande de lo que puedes imaginar

Abraham no podía contar las estrellas, y así sería su descendencia.  Dios había establecido los limites.  La visión de Dios no se limita a nuestra imaginación o nuestras capacidades, sino a las de Dios.  Por tanto, será más grande de lo que podemos imaginar.

Estamos acostumbrados a guiarnos por lo que podemos tocar, ver, oler, cuantificar, calcular o imaginar.  Pero Dios trabaja en un ámbito más alto, por eso es necesaria la fe.

v.7 – Para identificar la visión de Dios, recuerda como Él te ha encaminado

El Señor actúa en nuestras vidas con anticipación y preparación.  Él no actúa como un buen mexicano dejando todo para el último momento.  Dios prepara caminos y nos va guiando hacia lo que quiere que realicemos para Él.  A Abraham le recuerda que Dios fue quien lo saco de Ur de los Caldeos.  Recuerda que Abraham no actuó rápidamente cuando recibió la orden de salir de su tierra y dejar su parentela.  Fue Dios quien usa a su padre Taré para llevarlo a medio camino.  Pablo dice “me apartó desde el vientre de mi madre” (Gálatas 1:15-16).  Así también prepara nuestras vidas.  Voltea hacia atrás y ve como Dios te ha traído hasta aquí encaminando tus pasos hacia el propósito para tu vida.

v.8-11 – Para entrar en la visión de Dios es necesario el compromiso

Abraham le pide a Dios pruebas concretas de que le dará ese propósito para su vida, así que Dios le pide unos animales.  Para nosotros esto es raro, pero Abraham sabía exactamente para que eran…  Dios básicamente le dijo “terminemos con esto y firmemos un contrato”

En aquel tiempo los pactos se hacían sacrificando animales, partiéndolos a la mitad, y colocándolos en el suelo.  Luego, ambas partes del contrato caminaban entre las mitades de los animales repitiendo los términos del contrato.  Una referencia a estos contratos está en Jeremías 34:18-20.  El simbolismo era que un pacto era tan serio que se tenía que firmar con sangre.  Además, si una de las partes rompía el contrato, tendría que pagar de la misma manera (con sangre).  Así de importante era el compromiso.

v.12-16 – Caminar en la visión de Dios es esperar dificultades

Dios muestra los términos del contrato a Abraham, y no todo se ve agradable en el camino.  Pero al final Dios cumple su propósito.

Caminar en el propósito y la visión de Dios NO es garantía de una vida de facilidades, riquezas, comodidades y color de rosa.  Recordemos que tenemos un enemigo que se opone a la voluntad de Dios, y no dejará de poner tropiezo a todo aquel que desea vivir en la voluntad del Señor. El mismo Señor nos lo recuerda en Juan 16:33.

v.17-21 – La Visión de Dios no es negociable, se acepta por fe y con desición

Es interesante que Abraham solo vio la antorcha de fuego de Dios firmando el pacto, pero él mismo no participó de la firma.  Y es que los pactos de Dios son unilaterales.  No son un acuerdo entre dos, no es negociable.  Dios establece el pacto y solo nos invita a participar de él por la fe.  Dios hizo y firmó el pacto con Abraham, y este tenía que aceptarlo por fe.  Aún a pesar de las dificultades que Dios le expuso a Abraham, él sabía que Dios tendría todo bajo control.

Es importante que entendamos pues que también nosotros solo somos accesorios en la visión de Dios.  Dios está constantemente trabajando en Su obra y nos invita a ser parte de lo que Él está haciendo.  Por ello debemos solamente caminar con Dios, y Él nos irá mostrando Su Visión para que vivamos en ella.

Hoy no podemos tomar el pacto que Dios hizo con Abraham para nosotros.  Algunos quieren tomarlo para sí, creyendo que Dios les da posesión de la tierra y esas cosas.  Pero no.  El Señor hizo un Nuevo Pacto firmado también con sangre, la sangre de nuestro Señor Jesucristo.  Así promete darnos vida eterna y un propósito nuevo y una visión espiritual para nuestras vidas.

Para encontrar la visión de Dios para tu vida necesitas:

  1. Entrar a este nuevo pacto por la fe, creyendo que el sacrificio de Jesús es suficiente para perdón de nuestros pecados y para recibir la vida eterna.
  2. Tomar la decisión y el compromiso de caminar con Dios, guiados por Su Palabra, en un estudio permanente y obediencia total a ella.
  3. Creer y descansar plenamente en Dios aun a pesar de las dificultades.

 

Si Cristo es nuestro enfoque, y caminamos de Su mano, él nos va a ir mostrando Su visión y propósito para nuestras vidas.

 

NO POR VISTA Génesis 13 (2 Co. 5:7)

Seguimos hablando de la fe:

Hace dos semanas… en El Arte de No Escuchar, veíamos en cuanto a la fe, que no debemos dejar que nuestra fe se forme de lo que dicen los demás.La semana pasada… en Los Retos de la Fe, veíamos que Dios desea ver en nosotros una fe madura, y es necesario pasar por diversas pruebas.Esta semana… Definiremos algunos aspectos de la fe madura, caminando en fe, y No Por Vista.

 

v.1-4 – Abraham aprendió de sus equivocaciones

Después de haber experimentado las consecuencias de dejar la tierra prometida para ir a Egipto, ahora regresa justo donde comenzó, regresó a su propósito.  Regresa al lugar donde había hecho un altar (12:8), cuando entiende el propósito de Dios para su vida (Hebreos 11:9-10).  Regresar justo a este lugar representaba que estaba también retomando su relación con Dios.

v.5-8 – La madurez de la fe de Abraham se demuestra en sus actos

Abraham y Lot tenían cada uno demasiadas posesiones.  Tanto que no cabían juntos en un solo lugar.

Cuando surge un altercado, Abraham comienza a actuar en base a su fe: actuó respetuosamente, sabiamente y con madurez espiritual; no egoísta, no ventajoso, y no envidioso.

v.9 – A Abraham ya no le importaban sus propios derechos

Abraham no escogió primero para sí mismo o para su beneficio, y tenía el derecho de hacerlo como hermano mayor, pero ya no estaba obsesionado con sus derechos. Su fe había suplantado los derechos terrenales.  Ahora estaba dispuesto a dejar que Dios viera por sus intereses… confiaba en Dios y en Su provisión, y no importa a donde fuera, Dios estaría con él.  No le importaban las ventajas que un lugar pudiera tener.  No buscaba el beneficio de mantener o hacer crecer sus bienes.  Solo sabía que Dios iba con él y que su propósito era más importante que cualquier bienestar terrenal.

v.10-13 – Lot, ejemplo de mundanalidad sin fe

Por otro lado, Lot se guio, no por fe, sino por lo que veían sus ojos.  A Lot solo le importaba la abundancia material.

Vio que la llanura del Jordán era fértil como el huerto del Edén, y próspero como Egipto.  Así que prefirió moverse en lo que veía.

Aun cuando sabía que era un lugar peligroso, de mala influencia para él mismo y para su familia, prefirió su prosperidad y comodidad…

¿Te has enamorado de Sodoma? Lot fue segado por lo que veía, y no le importó el impacto espiritual para él o su familia.  Su vida espiritual no era su prioridad.

Así nos pasa cuando nos enamoramos de las cosas de este mundo.  Nos distraemos tanto en preocuparnos por:

… se nos olvida que solo estamos de paso y con un propósito eterno que cumplir.

v.14-18 – Abraham retoma la visión que es por fe

Cuando Abraham se separa de Lot (que era la idea original de Dios desde el principio, “deja tu parentela”), el Señor le reafirma Su propósito.

Le dice “levántate y ve”… aunque no tenía un título de propiedad, Dios le estaba dando la oportunidad de creerle y moverse en la tierra creyendo el propósito y la voluntad de Dios.  Asi que removió su tienda y se fue a morar en el encinar de Mambre, que significa VISIÓN que está en Hebrón, que significa COMUNIÓN.  Abraham había recuperado su Visión no por vista natural, sino por su Comunión con Dios.  Comenzo a andar por fe, y no por vista (2 Co. 5:7)

Entendiendo el concepto de Fe

Hebreos 11:1 nos da el concepto más claro, pero curiosamente el más malinterpretado de la fe.

De aquí algunos deducen que la fe es una fuerza que se activa con la mente y con la boca diciendo o declarando “lo que no se ve”, creyéndolo y así se realice en tu vida.

Otros creen que mientras creas firmemente en algo o alguien, ya es fe valida por Dios.

Ambos conceptos son erróneos.

Hebreos 11:1 nos dice que la fe es certeza, es convicción, el objeto de la fe es Dios. Las cosas que no se ven son el propósito eterno de Dios (2 Co. 4:18).  Veamos un ejemplo de una FE EJEMPLAR en Mateo 8:5-13.

  1. Actitud. El verso 5 nos muestra la actitud de humildad con la que debemos acercarnos a Dios (rogándole) y reconociendo nuestra bajeza delante de Él (v.7).
  2. Certeza y convicción. El centurión creyó firmemente en el poder de la Palabra de Jesús (“solo di la palabra”, v.7).  Y no fue la palabra de el mismo, sino la del Señor Jesús que realizaría el milagro.
  3. Reconocer y descansar en la Autoridad del Señor Jesús como el que tiene la decisión y, por consiguiente, la ultima palabra.

Entonces, la fe No es creer que las cosas se realizarán.  La fe es creer y descansar en Aquel que puede hacer que las cosas sucedan.

Hebreos 11 es de los capítulos de la biblia con más ejemplos de fe.

Aquí encontramos algunos personajes bíblicos y como demostraron cada uno su fe.  Con esos ejemplos, se nos describe un concepto amplio y practico de como Dios espera que sea nuestra fe.

  • Fe es creer la Palabra de Dios. Hebreos 11:3.  Por la fe en lo que está escrito en Génesis entendemos que Dios creó el universo de la nada.
  • Fe es dar buen testimonio. Hebreos 11:4.  Un testimonio reconocido por Dios es prueba de nuestra fe.
  • Fe es buscar agradar a Dios. Hebreos 11:5-6.  A Dios le agrada que lo reconozcamos como nuestro único Dios.
  • Fe es obedecer a Dios. Hebreos 11:7-10 y 28.  Hombres habiendo recibido una orden de parte de Dios creyeron y obedecieron sin cuestionar.
  • Fe es tener fuerza para hacer las cosas que Dios te manda. Hebreos 11:11-12.  Aun a pesar de nuestras limitaciones o incapacidades confiemos en que El sí puede. Nuestra fe debe estar basada en lo que Él es capaz de hacer no nosotros.
  • Fe es renunciar a este mundo y buscar la patria celestial. Hebreos 11:13-16.  Muchos cristianos “de fe” se aferran a las cosas de este mundo. Dios quiere que nuestro anhelo sea disfrutar de un hogar con El.
  • Fe es soportar las pruebas anteponiendo el poder de Dios. Hebreos 11:17-19.
  • Fe es extender la bendición de Dios a tus hijos. Hebreos 11:20-21.  No hay mejor herencia que inculcar a nuestros hijos el temor de Dios y la salvación por medio de Su Hijo.
  • Fe es nunca olvidar las promesas de nuestro Dios. Hebreos 11:22. Dios había prometido a su pueblo una tierra, en tiempos de Jose el pueblo de Dios estaba muy confortable, pero Jose no olvido lo prometido por Dios y sabía que lo iba a cumplir.
  • Fe es temer a Dios antes que a los hombres. Hebreos 11:23 y 27.
  • Fe es alejarse del pecado y de los placeres del mundo. Hebreos 11: 24-26.  La Biblia nos dice repetidamente que no amemos a este mundo ni las cosas que hay en este mundo. Cuidado con los que te enseñen lo contrario.
  • Fe es creer en un Dios Todopoderoso. Hebreos 11:29-30.  Cosas que son imposibles para el hombre son posibles para Dios.
  • Fe es poner a Dios antes que mi seguridad o comodidad. Hebreos 11:31.
  • Fe es poner los ojos en Jesús y su sacrificio. Hebreos 12:1-2.

 

LOS RETOS DE LA FE – Génesis 12

La semana pasada estudiamos el arte de no escuchar.  En los asuntos de la fe, escuchar y guiarnos por lo que los demás dicen puede ser devastador y peligroso, de vida o muerte; por eso es mejor ir a Dios y Su Palabra. Tu fe es muy importante.  Importante para tu salvación, por tanto, importante para Dios.

De eso nos habla este capítulo 12, de Abraham, el padre de la fe.  Veremos como Abraham no logro la fe de la noche a la mañana.  Fue un proceso el cual Pablo llama “las pisadas de la fe” (Romanos 4:12).  De esas pisadas o retos hablaremos hoy.

La fe no es un hongo que crece en la noche en tierra húmeda; es un roble que crece por mil años bajo una ráfaga de viento y lluvia (Barnhouse)

 Reto #1 – Génesis 12:1 – la fe requiere dejar tu seguridad y comodidad

Pero Jehová había dicho… este inicio es interesante. Abraham ya había recibido la orden de dejar su tierra y su parentela (Hch. 7:2-4).  Sin embargo, no lo había hecho.  De hecho, fue su papá quien lo llevó a la mitad de camino, de Ur de los caldeos a la tierra de Canaán.

Es difícil dejar la comodidad del hogar. Abraham no lo había hecho. Quizá Abraham no había confiado lo suficiente en Dios como para dejarlo todo. Más adelante lo hizo. Pero aquí aprendemos que la fe requiere obediencia, y la obediencia requiere confianza plena en Dios.

Cuando obtienes de Dios un pleno entendimiento de Su propósito para tu vida obedece y camina.

La fe no es avanzar en comodidad, es apostarlo todo a Dios y aprender a confiar.

 Reto #2 – Génesis 2:2 – La fe requiere creer plenamente en la Palabra de Dios

Creer lo que Dios dice es dejar de cuestionar lo que dice, lo que hace, y como lo hace.

A Abraham le pidió dejara su familia pero se llevó a Lot. Esto le ocasionó solo dificultades más adelante.

También le prometió hacer de él una nación grande… aún cuando su esposa era estéril (11:30).  Esto delante de nuestros ojos era imposible, pero Abraham tenía que confiar en lo que Dios dice.

Lee Su Palabra, cree en ella, este paso es indispensable para la fe (Romanos 10:17).

 Reto #3 – Génesis 12:3 – Tu fe es personal, pero no es privada

La intención de Dios para entrar a la vida de Abraham era no solo para él, sino con una intención de alcanzar a otros.  Así lo sigue haciendo con cada uno de nosotros (Galatas 3:6-9).

La relación con Dios es individual pero la bendición de Dios en nuestra vida es demasiado grande como para ser solo para nosotros.  Por eso, cuando le conocemos, automáticamente tendemos a compartirlo con los demás.

Al llegar a un verdadero entendimiento de la fe, te darás cuenta que Dios no solo te quiere a ti, te quiere a ti y a los que te rodean contigo.

Compartir tu fe te ayuda a crecer

 Reto #4 – Génesis 12:4-6 – Tu fe requiere decisión y acción

La Biblia no nos dice si Abraham, después de recibir la primera orden en Ur de los caldeos había tomado la decisión de obedecer a Dios… pero si sabemos que no había hecho nada, su padre Taré fue quien tomó la iniciativa (11:31).  Y fue hasta este momento, después de la muerte de su padre que Abraham decide él mismo TOMAR ACCIÓN para obedecer a Dios.  Así que toma a su familia y se encamina a la tierra prometida.

Dios no le había dado un hijo, no había hecho de él una nación grande, no había empezado a cumplir su promesa en él… era necesario que Abraham se moviera.  Tenía que empezar a caminar.

Comenzar a caminar sin ver es precisamente el concepto de la fe (Hebreos 11:1, 8)

 Reto #5 – Génesis 12:7-9 – Tu fe requiere entender tu propósito y no perder de vista la meta

Abraham entendió que su propósito no era vivir para siempre en esta tierra, ni siquiera en la tierra prometida.  Entendió que Dios tenía un plan más grande para su vida.  Así que habitó en tiendas (algo temporal), comprendió que una ciudad eterna es lo que Dios tenía para él como resultado de obedecer (Hebreos 11:9-10).

 Reto #6 – Génesis 12:10 – Tu fe requiere enfrentar dificultades confiando en El

hubo entonces hambre en la tierra... Curiosamente Abraham enfrentó una dificultad justo ya en el destino que Dios le había dado, pero no confió en que Dios les iba a sustentar, huyó a Egipto, donde era más fácil enfrentar la situación.

¿Cuantas veces tomamos decisiones que nos apartan del objetivo de Dios?…  Estas decisiones solo acarrean problemas.  Necesitamos aprender a enfrentar las dificultades en la misma confianza que iniciamos a obedecer a Dios.

 Reto #7 – Génesis 12:11-16 – Tu fe requiere aprender a enfrentar tus miedos

“eres hermosa y a mi me matarán”… fue el miedo de Abraham antes de entrar a Egipto.  Tuvo miedo de que lo mataran por su esposa.

Pero, un segundo… ¿no le había prometido Dios cuidado “al que te maldijere maldeciré” y protección hasta ser una “nación grande”?  Si, ¡Abraham lo olvido!

¿Te has puesto a pensar de donde nace el miedo?  No es de las circunstancias que enfrentamos, sino de que nos olvidamos quien está de nuestro lado (Romanos 8:31)

Para aprender a vencer tus miedos siempre recuerda quién prometió estar contigo.  Aun a pesar de la mentira de Abraham, Dios lo cuidó, pero no era lo ideal.

 Reto #8 – Génesis 12:17-20 – Tu fe requiere aprender de tus equivocaciones

A consecuencia de la mentira de Abraham, y porque se había desviado de su propósito, Dios castiga a Faraón y lo usa para enseñarle a Abraham que la verdad siempre es importante.  Dios usa a este rey pagano para reprender a Abraham y que este regresara a su propósito.

Todos nos equivocamos… lo importante es reponernos de nuestras equivocaciones, aprender de ellas y retomar nuestro propósito.

Nuestra fe necesita ser probada

¿Te has preguntado sobre tu fe…

  • es espiritual o solo intelectual?
  • es religiosa o realmente bíblica?
  • es creada por tu imaginación, o por lo que te han dicho, o por lo que Dios dice en Su Palabra?

Si no te lo has preguntado, Dios lo hará por ti… El té ayudará a definir si tu fe es verdadera o falsa.

“El oro, aunque perecedero, se acrisola al fuego. Así también la fe de ustedes, que vale mucho más que el oro, al ser acrisolada por las pruebas demostrará que es digna de aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo se revele.”1 Pedro 1:7 NVI

El arte de No escuchar – Génesis 11:1-9 (La torre de Babel)

La semana pasada aprendimos acerca de la fidelidad de Dios en sus promesas.  Tenemos un Dios que cumple sus pactos, cumple Su Palabra, aun a pesar de nuestra infidelidad.  El pacto que hizo con Noé lo selló con un arco en el cielo, que después de miles de años sigue presente como recordatorio de la fidelidad de Dios.  Hoy veremos que la torre de Babel fue construida en parte por no creer que Dios cumpliría su pacto.

Mapa de las Naciones (Génesis 10)

Como introducción a nuestro tema hoy, veremos rápidamente el capítulo 10 que menciona las generaciones de Noé y las localiza como un mapa de como se repartió la familia para formar las naciones.

Noe tuvo 3 hijos, Sem, Cam y Jafet (10:1)

Jafet (Genesis 10:2-5)

Jafet formó los pueblos indoeuropeos.  Desde la India hasta Europa Occidental.  Sus hijos:

  • Gomer formó los pueblos frances, español y colonos celtas.
  • Magog, Tubal y Mesec, los pueblos Rusos
  • Madai, formó Irak e Irán
  • Javan, los Griegos

Cam (Génesis 10:6-21)

  • Ham, Africa y lejano Oriente
  • Cus, Babilonia y Etiopía
  • Mizraim, Egipto
  • Fut, Libia
  • Canaán, se estableció en la tierra de Israel

De los descendientes destacados de Cam encontramos a Nimrod, hijo de Cus (Génesis 10:8-12), del cual se dice llego a ser el primer poderoso en la tierra.  Esto no era un elogio, sino un reclamo.

Un Targum (explicación rabínica antigua) encontrado en Jerusalén dice acerca de Nimrod: “Era poderoso en la caza y en la maldad ante el Señor, porque él era un cazador de los hijos del hombre y que decía: «Apartaos de la sentencia dictada por el Señor y adhiéranse a la sentencia de Nimrod». Por eso se dice: “Como Nimrod, el fuerte, fuerte en la caza y en la maldad ante el Señor’”.  También Ginzberg (un comentarista) cita de una leyenda judía: “El gran éxito que asistió a todas las gestiones de Nimrod producen un efecto siniestro.  Los hombres ya no confiaban en Dios, sino en su propia destreza y habilidad, una actitud a la que Nimrod trató de imponer al mundo entero.”

 

El gran éxito y la admiración a Nimrod generó, no solo leyendas y una religión idolatra, sino que los hombres confiaran en sí mismos y no en Dios.  Algunos lo asocian directamente con Tamuz, dios antiguo de la fertilidad que, junto con su madre o amante, la “reina del cielo” Istar o Astarté, generaron idolatría aun dentro del mismo pueblo de Dios (Jeremías 7:18; 44:17-20)

Sem (Genesis 10:22-31)

Sem formó los pueblos persas, asirios, Asia Menor, la tierra de Arabia fue nombrada así por Aram, y Axfarad es el antepasado de Abraham y los hebreos (llamados así por Heber).

 

Así que Nimrod, en su reino, nos lleva a la historia en Génesis 11 acerca de la torre de Babel.

11:1 – Solo existía un lenguaje mundial.  Es difícil investigar cual fue el idioma original.  Algunos creen que es el hebreo, pues los nombres desde Adán son nombres hebreos.

Un ambiente contrario a la voluntad de Dios comenzó a reinar la tierra:

1 Desobediencia al mandato de Dios, rebelión

11:2La tierra de Sinar… Sinar era un término usado también de Babilonia (Génesis 10:10).  Al establecerse en esta llanura, comenzaron en desobediencia a Dios, pues Él les había instruido LLENAR LA TIERRA (9:1).

2 Incredulidad

11:3 – asfalto en lugar de mezcla… esta es una nota interesante, y no es casualidad.  El asfalto, o brea, era impermeable.  Fue lo que usó Noé para construir el arca.  Dios había hecho la promesa de no destruir el mundo con un diluvio (9:11) y ellos no lo creían.  Dejaron de creerle a Dios y comenzaron a buscar sus propios recursos y soluciones.

3 Religión

Muy seguramente por la influencia de Nimrod como vimos anteriormente, generó que los hombres comenzaran a confiar más en sí mismos u otras cosas, en vez de confiar en Dios.  Esto es la religión, confiar en cualquier cosa o método antes que en Dios y Su Palabra.

Y el problema de todo esto se generó por escuchar y guiarse por la influencia de los demás hombres.  Se escuchaban unos a otros, pero olvidaron lo que Dios ordenó.

Por eso Dios bajó a confundir su lengua para que no se escucharan más unos a otros (11:7).

La torre de Babel de hoy

Hoy seguimos expuestos a exactamente los mismos problemas que en aquel entonces en Babel.  Estamos inundados de:

  • Rebelión en contra de los mandatos y la voluntad de Dios.
  • Incredulidad, por no creer, y ni siquiera conocer lo que Dios quiere de nosotros.
  • Religión, por seguir y confiar en lo que nos dicen en vez de buscar en Su Palabra lo que Dios pide.

Lo que hace a un religioso es creer todo lo que los demás dicen.  Lo que hace a un incrédulo es seguir lo que los demás hacen.  Debemos desarrollar en nosotros el Arte de No Escuchar a los demás y aprender a buscar nosotros mismos en Su Palabra lo que Dios dice y lo que tiene para nosotros.

Sin querer, la humanidad sigue construyendo torres de Babel en sus corazones, pensando que lograrán sentirse bien o inclusive llegar al cielo por sus propios medios.

¡Debemos regresar a la Palabra de Dios!

 

El Diluvio, una historia de Amor – Genesis 6

La semana pasada veíamos las DOS líneas, linajes o simientes en la humanidad; una de fe, perfeccionada en Cristo Jesús; y la otra de la serpiente, caracterizada por el pecado.  Aprendimos que TODOS pertenecemos a la simiente de la serpiente hasta que somos rescatados por Cristo.  Somos adoptados por medio de Cristo como sus hijos.  Esto nos da una esperanza verdadera y real.  Hoy, en la historia del diluvio, veremos un ejemplo de como el amor de Dios nos rescata de nuestro pecado.

La Historia del Diluvio

Algunos ven esta historia como el relato de un Dios malo y enojado que destruye toda su creación.  Otros lo ven solo como una historia de cama para niños.  Los amantes de los animales, lo ven como una historia tierna donde se salvan muchos animalitos. Otros como una inspiración para la decoración de espacios para niños.  Pero esta historia encierra mucho más que eso, y se entiende mejor cuando entendemos la naturaleza de Dios.

La Naturaleza de Dios

Necesitamos conocer a Dios como Él realmente es… y no es como nosotros.  En el Salmo 50:21, Dios reprueba al hombre con esta acusación: “Pensabas que de cierto sería yo como tú”. Para empezar, una buena manera de resumir la definición de lo que es Dios es el Ser Supremo; el Creador y Gobernador de todo lo que hay, el Auto-existente que es perfecto en poder, bondad y sabiduría, y sobre todo SANTO

La manera más fácil de entender la santidad de Dios está en 1 Juan 1:5

“Éste es el mensaje que hemos oído de él y que les anunciamos: Dios es luz y en él no hay ninguna oscuridad” – NVI

En Dios no cabe el mas mínimo pecado.  Por eso entendemos porqué por “solo” una desobediencia, Adán y Eva fueron expulsados de Su presencia. Ahora imagina cuando “… vio el SEÑOR que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6:5)

Dios no envió el diluvio porque es malo, lo envió porque es Santo (Génesis 6:3)

Los infiltrados

Dios hizo todo perfecto, el hombre lo echo todo a perder, pero para colmo, también algunos ángeles caídos influyeron en corromper la creación de Dios (Génesis 6:2-4).

La frase “hijos de Dios” en el Antiguo Testamento solamente se usa para seres angelicales (Job 1:6; 2:1; 38:7).  Fue hasta el Nuevo Testamento que se introduce por medio de Jesucristo el que ahora somos adoptados como hijos de Dios (Juan 1:12).

Estos ángeles caídos dejaron su naturaleza y se unieron a las mujeres de los hombres creando seres raros (gigantes) muy inteligentes

Al unirse los hijos de Dios con las hijas de los seres humanos y tener hijos con ellas, nacieron gigantes, que fueron los famosos héroes de antaño. A partir de entonces hubo gigantes en la tierra. – (Gen. 6:4 NVI)

Judas habla de estos seres (Judas 1:6-7).  Esto contribuyó a que Dios decidiera terminar con toda esta maldad y corrupción.  Pero, por encima de las tinieblas que rodeaban la tierra en ese momento, y aun por encima de Su propia naturaleza, Dios decide dar de Su gracia a un hombre: Noé.

Pueden verse aquí los dos aspectos de la respuesta de Dios al pecado: juicio y gracia

 

El amor de Dios para salvación

Dios decidió salvar a Noé y a su familia de la destrucción (Génesis 6:17-18).

Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. – Génesis 6:18

Un pacto es una promesa. Este es un tema común en las Escrituras. Dios pacta con el hombre. Cuán reconfortante es saber que el pacto de Dios con nosotros es firme. El sigue siendo nuestra salvación y nosotros estamos amparados por nuestra relación con El.

Hoy, en medio de tanta maldad, sí… estamos otra vez como en los tiempos de Noé, donde la paciencia de Dios refleja su grande amor (2 Pedro 3:9-10).

Ese amor sigue presente hoy por medio de Cristo

Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. – (1 Juan 3:1)

La fe de Noé

En Hebreos 11:7 nos habla como la fe de Noé en Dios le permitió ser salvo.  Noé fue advertido de algo que nunca había pasado antes. Su FE fue demostrada no solo al creer que llegaría el diluvio, sino al hacer lo que Dios le dijo que hiciera con respecto al diluvio – él con temor preparó el arca.

Noé sufrió el rechazo porque era diferente de sus vecinos. Dios le encomendó la tarea de construir un barco enorme en medio de un territorio seco, y aunque el mandato de Dios no parecía tener sentido, Noé obedeció. Cuando Noé obedeció, se volvió un extraño para sus vecinos; tal como las nuevas creencias de los judíos cristianos, indudablemente, hicieron que sobresalieran entre los suyos. Cuando usted obedece a Dios, no se sorprenda si otros lo consideran “diferente”. Su obediencia hace que la desobediencia de ellos se destaque. Recuerde que si Dios le ordena hacer algo, Él le dará la fuerza necesaria para llevar a cabo dicha tarea.

 

Al amor de Dios hoy

Necesitamos tener fe, y demostrar nuestra fe con obediencia tal como lo hizo Noé, y de esa manera recibiremos el pacto de Salvación que Dios estableció por medio de Cristo.

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. – (Juan 3:16-17)

Esta es la más grande historia de amor en toda la Biblia.

Caín y Abel – Génesis 4

Origen del Matrimonio