Lecturas del libro de Genesis

El unico pedazo de tierra que poseeremos – Genesis 23

El relato de la muerte de Sara nos deja mucho más que solo saber a qué edad murió y donde fue sepultada.

Si te preguntara cómo te imaginas la vida, ¿qué imagen se te vendría a la mente?  Esa imagen es tu metáfora de la vida.  Su propia metáfora de la vida influye su vida más de lo que piensa. Determina sus expectativas, sus valores, sus relaciones, sus metas y sus prioridades.

Abraham no se consideraba de este mundo (v.4)

Extranjero y forastero soy entre vosotros: Abraham se sentía así, no porque era de Ur de los caldeos, sino porque reconocía que su hogar verdadero era el cielo (Hebreos 11:9-10).  Moisés sabía lo mismo, Dios se lo dijo, y mandó a Israel que lo conociera (Levítico 25:23). David también sabía que esto era verdad (1 Crónicas 29:15).

¿Cómo vives, como extranjero o como residente de este mundo?

La Perspectiva de Dios respecto a la vida

En esta vida No vemos las cosas como son, las vemos como nosotros las percibimos.  El cómo define usted la vida determina su caminar. Su perspectiva influirá cómo invierte su tiempo, gasta su dinero, usa sus talentos y valora sus relaciones.

Si le preguntamos a alguien, ¿Qué es la vida? descubrirá que hay tantas respuestas diferentes a ésa pregunta como hay personas. He oído decir que la vida es:

un circo, o eres estrella, malabarista o eres payaso… un campo de minas, si no te fijas donde pisas, estas frito… una montaña rusa, a veces subes, a veces bajas… un carrusel: a veces sólo das vueltas y vueltas… un rompecabezas, no sabes ni por dónde empezar… una sinfonía, todo tiene un orden perfecto, el que se desvía desafina… una bicicleta de carreras, con cambios que nunca usas… un juego de cartas: tienes que jugar la mano que te dan

Por ejemplo, si piensa que la vida es una fiesta, su valor principal en la vida será divertirse.  Si ve la vida como una carrera, lo importante para usted será la velocidad y esforzarse, y probablemente anda de prisa y ocupado la mayor parte del tiempo.  Si ve la vida como un maratón, lo importante para usted será la perseverancia.  Si ve la vida como una batalla o un juego, ganar será muy importante para usted.

¿Cómo ve Dios la vida EN ESTE MUNDO? (Romanos 12:2)

Ser diferentes es lo principal (v.6)

Para llevar a cabo los propósitos para los que Dios lo hizo, tendrá que retar la sabiduría común y corriente, y reemplazarla con la realidad bíblica de la vida. La gente alrededor de Abraham lo veía diferente y lo reconoció como un Príncipe de Dios.

Abraham había entendido que él era diferente, que tenía una vida y un destino diferente, eso lo hacia peregrino y extranjero en esta tierra.  Entendió, al igual que el resto de los hombres de FE, que en este mundo solo estaban de paso hacia una ciudad no hecha por mano humana (Hebreos 11:13-16).  Así también se nos invita a nosotros…

A ser transformados en un nuevo propósito: hacer Su Voluntad

Efesios 5:17 –  * Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

1 Juan 2.15-17 – * 15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Entonces, la vida no se trata de tiempo y felicidad, pues pasa rápido, Salmos 103:14-16; Santiago 4:14… es vivir lo suficiente para cumplir Su voluntad y propósito. (Juan 6:40)

Mientras estamos en este mundo, hay que pagar el precio (v.13)

ESTE MUNDO INTENTARÁ CONFORMARNOS A SU PATRÓN.  Pero como dice en Romanos 12:2, necesitamos ser TRANSFORMADOS (metamorphoo) por medio de una total renovación de nuestro entendimiento.  Es la única forma de no tomar la forma del mundo.

Pero si vivimos en el mundo, y nos movemos en el mundo, ¿cómo le hacemos?

Hacemos lo que Abraham, pagar el precio justo…

Al mundo le pagamos lo que corresponde…  Estudia (…y bien), trabaja (…y échale ganas), paga impuestos, esfuérzate por salir adelante, etc.

…pero vive para Dios

PARA VIVIR PARA DIOS en medio de la influencia de este mundo, se necesita una transformación del corazón y una mente renovada totalmente.   Esta transformación comienza con un nuevo nacimiento. Esta es la parte mas difícil de entender de nosotros los creyentes… una renovación del pensamiento mundano, al pensamiento espiritual. Por eso es indispensable un nuevo nacimiento… (1 Co. 2:14; Juan 3:3; 1 Co. 2:14)

Esto implica que nuestra vida terrenal es solamente la oportunidad que Dios nos da para que le conozcamos y así nacer a la vida espiritual, la vida eterna junto a Él.

¿Cómo compruebo si he nacido de nuevo?

Esto es: Cuando tu perspectiva de esta vida cambia a la perspectiva de Dios.  Cuando este mundo ya no es tan importante.  Cuando tu corazón late como nunca lo había hecho por Dios y por su obra (las cosas espirituales) (Juan 3:6; 6:63)

Nuestra perspectiva de la vida cambia totalmente cuando entendemos la perspectiva de Dios: Esta vida es nuestra única oportunidad para entrar a la Vida Eterna.   Si lo entendemos así, entonces nuestras expectativas, nuestros valores, nuestras relaciones, nuestras metas y nuestras prioridades cambian y se alinean a lo que Dios quiere que hagamos, Su voluntad.  Ya no amamos más este mundo (1 Juan 2:15-17).

El único pedazo de tierra que poseeremos es aquella donde repose nuestro cuerpo.  (V.20)

sepultó Abraham a Sara su mujer en la cueva de la heredad de Macpela: Este es donde Isaac e Ismael sepultaron a Abraham. Isaac y Rebeca, los dos, fueron sepultados aquí. Jacob sepultó a Lea aquí, y José sepultó a Jacob aquí. Y éste es el lugar donde José les dijo a sus descendientes que lo sepultaran, llevando sus huesos consigo cuando entraron en la tierra prometida.

Si este terreno fue el único que tenía de Abraham escriturado y titulado en la tierra que le había sido prometida, muestra que él era un hombre entendido de la fe.

Así que no te afanes por esta vida. Busca primero el reino de Dios y Su justicia y todo lo que necesites será añadido. (Mateo 6:21-33)

¿Estás listo para ser como Abraham?

  • Un Peregrino y Extranjero en esta tierra…
  • Pues eres un hijo de Dios, nacido de nuevo, diferente, y con un propósito divino,
  • Que paga el precio al mundo, pero vive para Dios.
  • Y que sabe que nada nos llevaremos de este mundo, y que lo único que poseeremos es ese pedazo de tierra donde le toque a nuestro cuerpo reposar.

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, May 6, 2018

 

La Obediencia Cuesta – Génesis 22

La semana pasada hablamos acerca de nuestra relación con Dios, y analizamos como, en ocasiones pensamos que estamos bien con Él, cuando en realidad estamos lejos.
Hoy, a través de Abraham e Isaac, veremos una parte muy importante en nuestra relación con Dios: la obediencia.

v.1 – Dios Prueba a Abraham por medio de su obediencia

Esta historia es un relato donde se prueba la fe de Abraham, y se prueba a través de la obediencia. No fue una prueba para hacerlo tropezar, ni tampoco una prueba para producir fe, sino una para REVELAR FE.

v.2 – Para obedecer es necesario dejar de lado nuestro sentir

Toma tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas…
¡Qué difícil debió haber sido para Abraham escuchar esta petición! Pero es interesante que la Biblia no mencione absolutamente nada acerca de sus sentimientos. ¡Imagina la noche que debió haber pasado Abraham! Sin embargo, no era importante como se sintió, pues la obediencia no es un asunto de sentimientos. De hecho, nuestro sentir, lo único que hace es provocar desobediencia.
¿Cuántos de nosotros al sentirnos cansados obedecíamos a mamá o papá que nos decían que debíamos hacer algo?
Los sentimientos, generalmente se van a oponer a la obediencia.

v.3 – Para obedecer es necesario disponer tu corazón y tu cuerpo a hacer las cosas

Aun cuando quizá Abraham no entendía el propósito de tal petición, después de disponer su corazón a obedecer a Dios, dispuso su cuerpo a accionar: muy de mañana comenzó a prepararse.
Muchas de las veces nosotros nos quedamos a medias, solo disponemos nuestro corazón, y le contestamos que si a mamá, pero nuestro cuerpo no acciona hacia obedecer inmediatamente: “si mamá… ahorita”
Abraham tomó acción inmediatamente; ensilló su burro, cortó leña para el holocausto, tomó a sus siervos y a su hijo y se dispuso a iniciar su viaje de 80 km de Berseba hacia Moriah
La obediencia no es fácil, ni se da de manera natural, hay que ponerle esfuerzo.

v.4 – Para obedecer es necesario no cuestionar

Abraham tuvo mucha oportunidad de cuestionar o discutir con Dios la petición. Pero NO LO HIZO.
Había una promesa que podía haber detenido a Abraham: la de que Dios haría una nación grande por medio de Isaac. Y si lo entregaba ahora, pues esa promesa no se cumpliría.
Pero Abraham no discutió, ni preguntó, ni nada. Abraham tuvo que aprender la diferencia entre confiar o aferrarse a la promesa y confiar o aferrarse a AQUEL que hace la promesa.

v.5 – La obediencia es Adoración

Yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos…
Este es el primer uso de la palabra ADORAR en toda la Biblia. La palabra hebrea usada aquí es “shachah”, que significa literalmente “inclinarse”.
Abraham e Isaac iban a adorar a Dios, pero no fue un tiempo de alegría o gozo. Fue un tiempo de inclinarse delante de Dios en obediencia. Abraham adoró a Dios por medio de Su obediencia.
Una parte de este verso que llama mucho la atención es al final cuando dice a sus siervos: “y volveremos a vosotros”.
– ¿Sabía acaso Abraham que era solo una prueba? NO
– ¿Sabía acaso Abraham que Dios sustituiría a Isaac con un carnero? NO
Hebreos 11:17-19 nos explica lo que sí sabía Abraham. Abraham estaba convencido que el Dios que había hecho la promesa podía levantar de entre los muertos a Isaac y así cumplir Su promesa original.

v.6-9 – Para obedecer hay que aprender a respetar la autoridad

En el verso 6, dice que Abraham puso sobre Isaac la leña para el holocausto. La Biblia no menciona la edad de Isaac en este momento. Pero aquí encontramos que Isaac no debió haber sido un niño, pues cargar la cantidad de leña suficiente para quemar todo un holocausto, no era tarea fácil. Algunos comentaristas judíos antiguos dicen que Isaac debió tener unos 33 años en este momento. Pero, independientemente de la edad, era lo suficientemente fuerte para ayudar a su anciano padre a cargar la leña y subir el monte con ella.
Isaac hace una pregunta inteligente a su padre: “¿dónde está el cordero para el holocausto?”. Quizá pensó que su anciano padre lo había olvidado.
Abraham le responde en el verso 8: “Dios se proveerá de cordero” (Reina Valera), la Biblia de las Américas dice “Dios proveerá para sí el cordero”… el mensaje para Isaac fue que Dios designará o escogerá el cordero para el holocausto.
Isaac respetaba mucho la autoridad de su padre Abraham, y sin duda aprendió de su padre a respetar la autoridad y los designios de Dios también.
Así pues, cuando llegaron al lugar, y su padre preparó el altar y acomodó la leña, y luego ató a Isaac como el cordero para el holocausto, Isaac no replicó, ni dijo nada. En absoluta obediencia, respetó la autoridad de su padre y el designio de Dios.
Respetar la autoridad es con lo que más batallamos para la obediencia.

v.10 – La obediencia se hace o no se hace, no hay término medio

El momento más duro para Abraham había llegado. Aquí era el punto de obedecer hasta el final, o parar, y por consecuencia desobedecer. Abraham había hecho mucho (disposición, preparación, caminar varios días, no replicar, alistar todo, etc.) pero nada de eso fue suficiente, tenía que llegar hasta este punto de entregar lo que tanto amaba.
Tenlo por seguro que a ti y a mí nunca jamás nos pedirá a un hijo en holocausto. Pero no te sorprenda que si te pida algo que amas. ¿Qué amas tanto, que a veces tome el lugar de Dios, o de Su obra? Facebook, TV, deporte, novia, familia, trabajo, descanso, etc.

v.11-14 – La obediencia refleja el temor a Dios

Abraham muestra su corazón en su amor y temor de Dios dando a su hijo. Dios muestra su corazón por nosotros entregando a Su hijo Jesucristo. Aquí Juan 3:16 tomo una nueva dimensión.
Dios proveyó del cordero para el holocausto, y así, proveyó del cordero perfecto para perdón de nuestros pecados. Dios no libró a su hijo, como libró a Isaac, y como nos libró a nosotros.

v.15-24 – La obediencia produce bendición

La bendición viene sobre Abraham y sobre su familia como regalo de Dios por su obediencia. Si bien la obediencia cuesta, la respuesta de Dios a nuestra obediencia siempre va a ser mejor.

GÉNESIS VERSO A VERSO

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, April 22, 2018

 

Relaciones en Riesgo – Génesis 21:22-34

En el principio del capítulo 21 vimos como Agar y su hijo Ismael, y Sara y su hijo Isaac representaban los dos pactos: la ley y la gracia respectivamente. Y por eso no podía permanecer Ismael en casa, si había llegado ya el hijo de la promesa, pues la ley y la gracia no funcionan juntas. Y para llegar a la gracia se necesita una relación con Cristo, quien nos reconcilia con el Padre Celestial. Y precisamente de relaciones es que nos habla esta última parte del capítulo.
Los versos 22 al 24, Nos menciona el miedo que tenía Abimelec de que Abraham lo traicionara. No sabemos cuánto se tardó para atreverse a venir a aclarar esto con Abraham.

Los versos 25 al 26, Nos menciona el resentimiento que había de Abraham hacia Abimelec porque pensaba que este había ordenado que le quitaran un pozo. El verso 26 nos dice que Abimelec no sabía nada al respecto, ni Abraham se lo había dicho. No sabemos cuánto tiempo duró Abraham con el resentimiento.

¿Cuántas relaciones se deterioran o se pierden por una mala o nula comunicación?

Versos 27 al 32. Finalmente hicieron un pacto donde Abraham se comprometía a no traicionar a Abimelec, y Abimelec a su vez, respetaría la propiedad del pozo que Abraham había hecho.
Pero más allá de las relaciones interpersonales, existe una relación, que es la relación más importante de nuestra vida, que al igual que Abraham y Abimelec, no sabemos cuánto tiempo ha estado quebrada y quizá ni siquiera nos damos cuenta.

Una relación quebrada

Lo primero que tenemos que saber acerca de nuestra relación con Dios, es que por nuestro pecado y nuestra indiferencia hacia lo que Él nos quiere comunicar, nuestra relación está totalmente quebrada, pues nadie se preocupa por Él (Romanos 3:10-11). El mundo y sus afanes se han ocupado de que no nos ocupemos de lo espiritual.

Restauración

Por lo anterior, así como Abimelec, el Señor Jesús tomó la iniciativa para restaurar nuestra relación con Dios (1 Tim. 1:15; Rom. 5:10).
Y también lo hizo firmando un pacto, un pacto sellado con su sangre (Lucas 22:20; Col. 1:21-22).
La parte que nos tocó a nosotros es solo CREER (Juan 5:24). Así pues, su parte, la de perdonarnos y darnos salvación, es definitiva y total (2 Co. 5:17).

Como Mantener viva nuestra relación con Dios

Somos incapaces por nosotros mismos de mantener una relación ESPIRITUAL tan sublime y tan especial como la relación con Dios.
El mundo ha intentado hacerlo a través de las religiones, por medio de rituales, ceremonias, tradiciones y costumbres. Pero nada de eso funciona para con Dios (Mateo 15:8-9).
Por eso, el Padre envió algo de si mismo como testimonio para permanecer en este pacto. Asi como las siete corderas que apartó Abraham en su pacto, Dios nos envió al Espíritu Santo, para que morara en nosotros, que nos conduce y guía en esta relación con Dios. (Juan 14:26)

Es Tiempo de Cambiar – Génesis 20

La semana pasada veíamos la triste historia de Lot, un hombre justo, pero que tenía mucho compromiso con el mundo (Sodoma). Por esto, termina en una vida con un pobre testimonio, sin mucho deseo de dejar Sodoma, y con una fe débil. Lot, sin duda, tenía mucho que cambiar en su vida, pero por alguna razón no lo había hecho, hasta que fue forzado por Dios a escapar de la destrucción. En el capítulo 20 veremos dos personajes más que también tienen mucho que cambiar…

v.1-2 – La mentira de Abraham… ¿otra vez?

Si, igual que en su viaje a Egipto (12:11-13) al llegar a la tierra del Neguev, Abraham vuelve a mentir acerca de su mujer diciendo que es su hermana. Esta era una verdad a medias (v.12), pero no deja de ser una mentira basada en el miedo a que le fueran a hacer algo a él por la belleza de su esposa.
Después de su viaje a Egipto, Abraham había madurado mucho en su fe, había restablecido su comunión con Dios, se le confirmó en el pacto, fue obediente a Dios, Dios mismo lo llama profeta (v.7), en fin, era un hombre de Dios… Entonces, ¿Qué pasó?
Para poder entender porque Abraham comete este pecado nuevamente analicemos su respuesta a Abimelec cuando este lo reprende por su pecado (v.13):

13 Y sucedió que cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije a ella: «Este es el favor que me harás: a cualquier lugar que vayamos, dirás de mí: Es mi hermano.» – Versión LBLA

Este era un patrón o costumbre que Abraham había establecido desde antes de convertirse en el hombre de Dios que era ahora, pero no lo había cambiado. Ni siquiera después de su terrible experiencia en Egipto modificó esta costumbre.
La vida cristiana es una lucha constante con antiguas costumbres y hábitos. En Efesios 4:17-24, el apóstol Pablo nos recuerda que tenemos que cambiar muchas cosas en nuestra vida. El deseo de Dios es que cambiemos los viejos patrones y constantemente nos alineemos a Su voluntad. Ya no debemos andar guiados por nuestros impulsos y deseos, o miedos. Debemos vestirnos del nuevo hombre. Esta nueva naturaleza es donde Cristo es formado en nosotros (Gal. 4:19). Y nuestros viejos hábitos y costumbres deben ser suplantadas por la nueva vida en Cristo (Gal. 2:20).
Dios le mostró a Abraham una vez más, lo que debía cambiar en su vida. Y uso a un rey pagano para mostrarle su error. Era tiempo de cambiar.
Al final, Abraham ora por Abimelec pidiendo que Dios sane su casa, consecuencia del pecado que él mismo había causado (v.17-18). Y Dios así lo hace, como muestra de que todo se había arreglado.

v.3-18 – Abimelec, un rey que cambia

Abimelec era el rey de los filisteos en la tierra del Neguev. Era un rey que no conocía de Dios hasta que Abraham y Sara llegaron a su tierra. Abimelec, según su costumbre, tomó a Sara, una mujer muy bella a ser parte de su harem. La tomó porque ellos le dijeron que eran hermanos (v.5).

Dios interviene y habla a Abimelec en sueños.

Dios en la antigüedad uso muchas maneras para comunicarse con el hombre, entre ellas, por medio de los sueños. Hoy en día ya no lo hace de esa manera pues nos habla a través de Jesucristo en Su Palabra (Hebreos 1:1-2).
La intervención de Dios fue para mostrarle a Abimelec que tomar para sí a una mujer ajena es pecado (v.6). Esto no lo sabía Abimelec pues todavía no se escribía la ley (Lv. 20:10), ni se había escrito Su Palabra como la tenemos hoy.
El Señor, al revelarle el pecado del adulterio, le da también el castigo por el pecado (v.7), la muerte. Y le da la instrucción de devolver a Sara a su marido, de lo contrario sufriría el castigo. Le dio la oportunidad de cambiar.
Lo interesante de este rey pagano fue que tomó la mejor decisión: CAMBIÓ, y hasta restituyó su acción, que había resultado en pecado. Dio a Sara y Abraham cosas materiales y les ofreció un lugar para vivir (v.15-16). Verdaderamente demostró su temor a Dios con sus acciones.

En Resumen…

En estos dos capítulos encontramos tres reacciones al cambio que Dios quiere en nuestras vidas:
1. Lot, un hombre justo que, por su compromiso con el mundo, desarrolló una resistencia al cambio. Y si bien Dios preservó su vida, esta fue infructuosa, aun con los más cercanos en su vida, su propia familia.
2. Abraham, un verdadero creyente, pero que seguía arrastrando viejos patrones que necesitaba cambiar y le seguían causando problemas en la vida.
3. Abimelec, un hombre pagano, que cambió su proceder inmediatamente que le fue revelado que estaba en pecado. Así desarrollo el temor de Dios en su vida.

¿Con cuál te puedes identificar tú?

Huye por tu Vida – Génesis 19

La semana pasada veíamos como Abraham intercedía por Sodoma. Esa oración no sirvió para cambiar los planes de Dios, pero si para que Abraham desarrollara un corazón intercesor, conociera más del carácter de Dios y como hace las cosas, y le permitió a Abraham descansar en la voluntad perfecta de Dios. Hoy veremos como Dios destruye las ciudades, pero libra a Lot.

v.1-3 – La vida de Lot en Sodoma

Los dos ángeles enviados por Dios para comprobar el pecado en Sodoma y destruirla son recibidos por Lot, quien estaba sentado a la puerta. Esto significa que Lot se había convertido en un personaje importante de Sodoma, quizá en funcionario de la ciudad.
Sabemos que Lot era un hombre justo (2 Pe. 2:7-8), pero su compromiso con Sodoma era grande y no la podía dejar fácilmente. ¿Hasta dónde este compromiso no le permitía alejarse del pecado a su alrededor y prefería vivir en medio de él?

Es interesante como Lot comenzó a involucrarse con Sodoma:

• Comenzó VIENDO hacia Sodoma (Gén. 13:10)
• Luego instaló su tienda CERCA de Sodoma (13:12)
• Después ya VIVIA en Sodoma (14:12), luego pierde todo y…
• Ahora es FUNCIONARIO de Sodoma.

El pecado de Sodoma era tan grave que Lot rogó con una insistencia inusual que los visitantes no se quedaran en la plaza de la ciudad sino en su casa. Aún así, Lot SOPORTABA vivir entre algo tan malo, que Dios mismo NO SOPORTABA, y tenía que ser destruido. ¿Cómo llegó hasta aquí?… comenzó mirándolo de lejos.

V.4-11 – La Condición de Sodoma revelada

Aquí encontramos varios pecados evidentes en Sodoma: Chisme, homosexualidad, violencia extrema, falta de respeto a la propiedad ajena y a la autoridad, ociosidad, arrogancia (Ez. 16:49), y más. La maldad estaba comprobada, tenían que ser destruidos.

v.12-14 – Un testimonio pobre, y un mensaje diluido

La condición espiritual de Lot, mezclada con su COMPROMISO CON EL MUNDO (Sodoma) no le permitía comunicar un mensaje claro y convincente. No se puede dar un mensaje diluido, la gente no lo entenderá. No puede haber un testimonio claro y un liderazgo fuerte si no existe un compromiso solo con Dios.

v.15-16 – El compromiso con el mundo fácilmente gana

A pesar de la urgencia de los ángeles, Lot TITUBEABA. Este es el resultado de su condición espiritual y su compromiso con el mundo. Su tesoro estaba en Sodoma, no tanto en Dios (Lucas 12:34)… y todo comenzó mirándolo de lejos.
Dios interviene cuando nuestro corazón titubea. Los ángeles ayudan a Lot a decidir salir de la ciudad. Lo toman de la mano junto con su familia y los encaminan a la salida.

v.17 – Huye por tu vida

Hemos visto como ACOSTUMBRARSE al mundo y las cosas del mundo nos alejan de un compromiso con Dios (1 Jn. 2:15-17). La solución es HUIR. Cristo nos ofrece el empujón inicial que necesitamos para salir del mundo: nos perdona nuestro pecado, borra nuestro pasado, nos da una nueva vida, y un nuevo propósito. Ahora, al igual que Lot, nosotros también debemos huir, no mirar atrás y no detenernos.
Una vez que comenzamos la retirada, la encomienda es no mirar atrás… pues eso que nos enamoró al principio, fácilmente nos puede jalar otra vez. No nos detengamos, avancemos hasta donde tengamos que llegar. No importa si tenemos que dejar amistades, posesiones, o posiciones, no importa la comodidad, o lo que sea, debemos huir por nuestra vida, hacia un compromiso total y verdadero con Cristo.

v.18-23 – La falta de compromiso no deja creer completamente en Dios

El amor al mundo no nos deja creerle a Dios. Lot, a pesar de que los ángeles le habían rescatado, le dijeron que no destruirían la ciudad que Lot quería, y que no harían nada hasta que Lot estuviera a salvo… aun así no se sentía seguro, pidió no ir al monte y quedarse en Zoar, luego no se sintió seguro en Zoar y se fue al monte (v.30). Esta inconstancia y falta de fe era resultado de su falta de compromiso con Dios.
Lo que más existe dentro de las congregaciones es la falta de compromiso. Deseamos vivir una vida cristiana a nuestra manera, bajo nuestros propios términos. Esto lo único que hace es debilitar nuestra fe, y no entender lo que Dios quiere de nuestra vida.

v.24-26 – No mires tras de ti

Un corazón que ama al mundo se detiene a ver atrás. Eso fue lo que le pasó a la mujer de Lot. Su corazón estaba en Sodoma, se detuvo a mirar fijamente y la alcanzó la destrucción (Lucas 17:28-33)
Mirar fijamente al mundo, es detenerse, es pausar. Este letargo espiritual provoca que nos contaminemos del mundo, y esa contaminación termina destruyéndonos. Si dejamos de ver lo que está adelante (Cristo, nuestra salvación, lo eterno), y comenzamos a ver las cosas de atrás, a nuestro alrededor, nos alcanzan las frustraciones, las murmuraciones, los descontentos, y perdemos la visión y la misión.
Si ya has sido rescatado por Cristo, ¡no te detengas! Sirve a Dios, involúcrate en la iglesia (Su cuerpo), enfócate en el propósito, desarrolla tus dones, trabaja, y camina.

v.27-38 – El amor al mundo hace que perdamos el sentido a la realidad espiritual y al propósito de Dios

Mientras Abraham medita y descansa en la voluntad de Dios, confiando en que fue justo y rescató a Lot. Las hijas de Lot estaban desconcertadas y desesperadas. Y al verse perdidas, decidieron tomar el asunto en sus propias manos. Actuaron sin esperanza, basándose en sus propios pensamientos y necesidades (32). Las consecuencias de su desesperación fueron devastadoras. Desesperadas por conseguir lo que ellas pensaron que debían hacer, cayeron en pecado de incesto. Y las consecuencias de ese pecado se pagaron por generaciones, al convertirse más adelante sus hijos en enemigos y obstáculo para el pueblo de Dios.

¿Cómo está tu vida?… ¿Sigues en Sodoma?… ¿Te has acostumbrado al pecado?…

O ya saliste, pero estás en pausa, DETENIDO… muévete, o pronto vendrán las ganas de voltear hacia atrás.

¡Huye por tu vida, no voltees hacia atrás, y no te detengas!

¿PUEDO HACER QUE DIOS CAMBIE SUS PLANES? Génesis 18:16-33

En el inicio de este capítulo 18 veíamos como Dios regresa a Abraham para conquistar la incredulidad de su esposa Sara, y así, por la fe, hacerla también parte de Su pacto con Abraham. Al cumplir su objetivo, y dispuesto a retirarse, encontramos esta conversación de Abraham con Dios que se puede tomar como una persistente oración de intercesión. Y fue una oración de intercesión muy exitosa, a pesar de que Dios no cambió de parecer. Veamos porque…

Versos 16-19 – Dios revela sus planes

Una pregunta interesante que Dios se hace a sí mismo es: “¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer?” Dios le revela a Abraham sus planes porque Abraham cubría las siguientes condiciones:
1. “iba con ellos” (16)… Es necesario tener una COMUNIÓN estrecha con Dios
2. “será nación fuerte” (18a)… Vivir en comunión con Dios te da PROPÓSITO.
3. “benditas en él las naciones” (18b)… Vivir en el propósito de Dios, TRASCIENDE y alcanzará a otros.
4. “yo sé que mandará que guarden el camino” (19)… El alcance de Su propósito te mueve a vivir en obediencia a Dios y ser ejemplo para que otros también obedezcan.

Versos 20-21 – Su Plan: la destrucción de Sodoma y Gomorra

Si bien el pecado de la homosexualidad resalta en la condición espiritual de la gente de Sodoma y Gomorra (Jud. 1:7), la gravedad de su condición era más bien por su falta de arrepentimiento: “El pecado de ellos se ha agravado en extremo” (ver también Isaías 3:9). La falta de arrepentimiento mueve a Dios para actuar en justicia “el clamor contra Sodoma y Gomorra aumenta” (ver también Romanos 2:5).
“Descenderé ahora…” El Señor no necesitaba bajar del cielo para darse cuenta del pecado de esta gente. Pero bajó como para darles una última oportunidad de arrepentimiento (Ez. 18:23; 2 Pe. 3:9), además de establecer un juicio justo, no excesivo, sino comprobado.

Versos 23-32 – La intercesión de Abraham

Primero, Abraham intercede a Dios por Sodoma y Gomorra apelando a Su Justicia (23-25). Dios le afirma su compromiso con la justicia en su respuesta en el verso 26: “Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos”.
Y una vez establecida Su justicia, Abraham pensó que el resto solo era cuestión de números para convencer a Dios de no destruir las ciudades.
Pero sabemos que a pesar de haber orado correctamente: en total humildad; no orgulloso, ni arrogante; dependiendo completamente de la voluntad y decisión de Dios; siendo persistente; y respetuosamente insistente. Aun así, Dios destruyó completamente las ciudades. ¿Por qué?… ¿De qué sirve orar entonces?… de mucho, veamos porqué…

¿Por qué la petición de Abraham NO cambió los planes de Dios?

Porque Dios no cambia de parecer ni se arrepiente de sus decretos (Malaquías 3:6; Stg. 1:17; Num. 23:19).
Sin embargo, esto parece contradecir lo que enseñan otros textos, tales como Génesis 6:6, “Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en Su corazón.” También Jonás 3:10 que dice, “Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo.” Similarmente, Éxodo 32:14 declara, “Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a Su pueblo.” Estos versos hablan de que el Señor “se arrepiente” de algo, y parecen estar en contradicción con los versos que enseñan que Dios es inmutable. Sin embargo, un examen minucioso de estos pasajes, revelan que estos no son realmente indicadores de que Dios sea capaz de cambiar. En el idioma original, la palabra que es traducida como “arrepentirse”, o “ceder”, es la expresión hebrea para “sentir pena o dolor por”. El sentir dolor por algo no significa que haya ocurrido un cambio, simplemente significa que hay pesar por algo que ha sucedido.

Entonces, si Dios no va a cambiar, ¿de qué sirve la oración de intercesión?

Si bien la intercesión de Abraham no pudo cambiar los planes de Dios, esto no significa que de nada nos vale orar. El Señor mismo nos dice que debemos de orar, y hacerlo siempre (1 Tes. 5:17; Col. 4:2). Así que orar sirve de mucho. Veamos cómo le ayudó a Abraham:

1. Desarrolló en Abraham un corazón intercesor. Y no solo por su pariente Lot, sino también por los perdidos de Sodoma
2. Conoció más del carácter de Dios. Aprendió que su paciencia llega al límite de Su justicia. También conocería que su justicia llega a donde comienza su misericordia y Su gracia, pues libraría a Lot. Ya lo tenía planeado.
3. Descubrió que Dios ya había pensado en todos los escenarios posibles.
4. Sabiendo lo anterior, aprendió a descansar plenamente en la voluntad del Señor. Si el Señor era justo, y ya había pensado en todo, no había necesidad de jugar más con los números. Abraham estaba convencido de que los planes de Dios eran perfectos.
5. Abraham pudo finalmente alinear su sentir al corazón de Dios y se fue en paz a su casa.

Orar constantemente nos ayuda a alinear nuestro sentir al corazón de Dios, y alinea nuestro corazón a Su voluntad

Así que, no dejemos de orar. La manera correcta de orar es derramar tu corazón ante Dios. Ser honesto y abierto con Dios, puesto que Él ya te conoce mejor de lo que te conoces a ti mismo. Presenta tus peticiones a Dios, pero ten en mente que Dios sabe lo que es mejor, y no te concederá una petición que no sea Su voluntad para ti. Expresa tu amor, gratitud, y adoración a Dios en oración, pero no te preocupes por tener las palabras correctas para expresarlo. Dios está más interesado en el contenido de tu corazón, que en la calidad de tus palabras.

 

Circuncisión del Corazón: La marca de los hijos de Dios – Génesis 17

La semana pasada aprendimos que «Fuimos comprados a precio de sangre» (1 Co. 6:20), y si esto es así, como dice la Escritura, nuestra vida ya no nos pertenece, sino que tiene dueño, porque alguien nos compró a un costo altísimo, y lo hizo con un propósito. Es precisamente ese propósito el que debe cumplirse en nuestra vida. Y ocuparnos de nuestra desesperación, enfocarnos en nuestras necesidades y tomar el asunto en nuestras manos, y dejarnos llevar en acciones egoístas nos alejan de Su voluntad, de Su obra, y de Su visión. Se trata de Él, no de nosotros. Y para arrancar el egoísmo de nuestra vida es necesaria una intervención quirúrgica espiritual: la circuncisión. Veamos esto en el capítulo 17.

v.1 – Para ser perfecto se requiere intervención divina

La palabra que Dios usa aquí para sí mismo es El Shadday. Existen diferentes posturas la interpretación de este nombre, el más aceptado es Todopoderoso, pero otros piensan que significa Dios es Suficiente. En el contexto, este último tiene mucho sentido.
Pasaron unos 13 años después de la última vez que se le apareció Dios a Abraham. En este tiempo, Abraham vivió en una relación “normal” con Dios. En esta ocasión le da una orden: anda delante de mí, y sé perfecto. “Normal” no era suficiente, Abraham tenía que ser perfecto (completo o maduro). Pero sabemos que el hombre, por su propia fuerza y capacidad, es imposible que alcance el nivel espiritual que Dios desea de nosotros (1 Co. 2:14). Solo andando con Él se logra, se requiere la intervención divina.

v.2-8 – Dios interviene en la vida de los hombres estableciendo Pactos

  • Dios viene a reafirmar el pacto que antes había establecido con Abraham (Génesis 15), aquí nos recuerda que:
  • Dios establece los términos del pacto (17:4)
  • Como resultado de entrar al pacto, Dios da una nueva identidad (17:5). También a Sara le dio una nueva identidad ( v.15-16)
  • Sus pactos son perpetuos (inquebrantables) (17:7)
  • Dios mismo se encargará de sostener su pacto… “yo seré el Dios de ellos” (17:8)

v.9-14 – La Circuncisión, la marca del pacto

La fe es necesaria para entrar al pacto de Dios. A Abraham no se le pidió otra cosa más que confiar y obedecer. Y Dios le pidió colocar una señal o marca física en él y en sus descendientes y toda su casa como una señal de haber entrado al pacto de Dios: la circuncisión. Pero, ¿por qué la circuncisión? Quizá porque:

  • La circuncisión es una marca permanente e irreversible. Una vez que obedecían para entrar al pacto de Dios, quedaban marcados de por vida.
  • (v.11) Esta marca les recordaría siempre que ahora eran parte de un plan divino.
  • A la vez era una señal muy personal e íntima. Dios quiere ser personal e íntimo, y no solo parte de una relación colectiva.
  • Era una marca que los distinguiría de los demás pueblos… los haría diferentes.
  • Era un símbolo de desprendimiento. Quitar una parte de ellos simboliza que quiere quitar algo de nuestra vida.

v.17-22 – Abraham le creyó a Dios

Abraham se ríe de gozo y alegría (no de incredulidad), y aunque su mente y su carne le dijeran lo contrario en su corazón, su espíritu simplemente se gozó en Dios (Rom. 4:16-22). Nuestra carne, lógica, razonamiento humano, todo tiende a la incredulidad, pero la Palabra de Dios nos ayuda a creer (Rom. 10:17).

V23-27 – Creer lleva a la acción, si no hay acción, no hay fe

Abraham no lo pensó dos veces. Quería ser parte del pacto de Dios. Así que, ese mismo día se circuncidó él, su hijo y todos los de su casa. La fe requiere obediencia, y la obediencia es acción inmediata, si no, no hay fe (Stg. 2:20)

 

Un nuevo pacto y una nueva circuncisión

Ahora, este pacto de Dios con Abraham NO es el pacto que tiene para nosotros. De lo contrario tendríamos que circuncidarnos y guardar toda la ley (Gal. 5:2-3). Nosotros pertenecemos a un nuevo pacto en Cristo Jesús (Mat. 26:28). Este nuevo pacto también incluye una señal como la circuncisión, pero no es física, sino espiritual (Rom. 2:28-29). Y no es una circuncisión hecha por mano o instrumento humano (Col. 2:11-13). Pero se le llama circuncisión pues también simboliza quitar algo del humano, la carne pecaminosa (Col. 3:5-7).

La circuncisión del corazón

Esta circuncisión del corazón, es una intervención espiritual, un nuevo nacimiento, el morir a nosotros mismos, el ser una nueva creación (Juan 3:3; 2 Co. 5:17; Gal. 2:20). Por tanto, no se puede describir o identificar físicamente, o por un eco, o una radiografía. Sin embargo, si encontramos en la Biblia una descripción clara de cómo podemos identificar si hemos sido circuncidados en nuestro corazón por Dios. En Efesios 4:17-24 encontramos 7 identificadores de si existe en nosotros o no una circuncisión del corazón.

 

1. (Ef. 4:17) – Somos diferentes, actuamos diferente, pensamos diferente, vemos la vida diferente.
2. (Ef. 4:18) – Nuestro corazón deja de ser duro para con Dios y hacia Su Palabra.
3. (Ef. 4:19) – Se genera una sensibilidad y rechazo hacia el pecado, evitándolo.
4. (Ef. 4:20-21) – Nos dejamos enseñar por Jesús a través de la obediencia a Su Palabra.
5. (Ef. 4:22) – Nuestra vida fue marcada con un antes y un después. Podemos identificar una vieja naturaleza.
6. (Ef. 4:23) – Nuestro espíritu y mente son renovados y vivificados por Cristo.
7. (Ef. 4:24) – Comenzamos a buscar la justicia y la santidad.
Aunque tenemos una nueva naturaleza, no adquirimos automáticamente todos los pensamientos y las actitudes buenas cuando nos convertimos en nuevas personas en Cristo. Pero si nos mantenemos atentos a Dios, siempre estaremos cambiando. ¿Nota un proceso de cambio para mejorar pensamientos, actitudes y acciones en comparación con los años pasados? A pesar de que el cambio puede ser lento, ocurrirá de todas maneras si permanece en la Palabra de Dios.
Al igual que la circuncisión física del pueblo judío, la circuncisión del corazón también:

  • Es una marca permanente e irreversible. Una vez que Dios cambia tu corazón, eres circuncidado de por vida, nacido de nuevo (Juan 3:3).
  • Esta señal nos recuerda que somos parte de un plan divino (1 Juan 3:1-2).
  • Es una señal muy personal, solo yo puedo identificarlo en mi por el Espíritu Santo (Rom. 8:16)
  • Era una marca que nos distingue de los demás que no tienen a Dios… nos hace vivir en santidad… diferentes.
  • Es un símbolo de desprendimiento. Quitó nuestro pecado, lo clavó en la cruz, y ahora somos de Dios (Gal. 6:14-15).
  • También ofrece una herencia, pero no terrenal, sino eterna (Heb. 9:15).Y es marca de un pacto PERPETUO, que nos da seguridad de nuestra salvación (Juan 10:27-29)

 

¿Tienes esta marca en tu vida?

Todo comienza entendiendo el pacto de Jesús en la cruz, creyéndolo y obedeciendo Su Palabra (Juan 5:24). Pero actua como Abraham: inmediatamente, no dejes pasar tiempo. Hoy es el día de salvación.

 

 

Se trata de Él – Génesis 16

La semana pasada veíamos como entrar a vivir en la visión de Dios para nuestras vidas.  Necesitamos fe, comunión, luego caminar con Dios, para así entonces comenzar a experimentar lo que Dios tiene para nosotros como propósito.

Hoy veremos algunos impedimentos en el camino.

v.1-3 – Tres actitudes que nos alejan de la Visión de Dios

El egoísmo es un estilo de vida común… aun entre muchos cristianos. Siempre que volteamos a vernos a nosotros mismos, entonces hacemos esto:

  1. “Ya ves que Jehová me ha hecho estéril…” En la desesperación culpamos a Dios de las circunstancias, o pensamos que está muy ocupado y no tiene tiempo para ver nuestro caso, o que se olvidó de nosotros.  En ocasiones todo lo que tenemos que hacer es simplemente esperar.
  2. “Te ruego…quizá tendré YO hijos de ella…” Sarai tomó el asunto en sus propias manos por centrarse en satisfacer sus propias necesidades. Quería ser madre.
  3. Abraham, quizá por amor o por compasión, se dejó llevar en una petición que realmente había nacido del ego y la desesperación de su esposa. Pero esta acción era una falta de fe en la promesa de Dios.  Al participar de esto, él mismo se estaba alejando del propósito de Dios.

Estas 3 actitudes: desesperación, enfocarnos en nuestras necesidades, y dejarnos llevar en acciones fuera del propósito de Dios nos alejan de Su voluntad, de Su obra, y de Su visión.  Es INTERFERIR en los planes de Dios.

Las consecuencias de nuestras actitudes así, nunca son buenas.

v.4-5 – Las consecuencias de alejarse de la visión de Dios

 “Miraba con desprecio…” Sarai comenzó a sentirse desplazada o reemplazada por su sierva Agar.  Sarai comenzó a sentirse víctima de sus propias acciones.

“Mi afrenta sea sobre ti”… o, mejor dicho “tú tienes la culpa”…  Pese a que Sarai fue la que planeó que Agar tuviera un hijo de Abram, luego culpó a Abram por las consecuencias. Muchas veces es más fácil culpar a alguien de nuestras frustraciones que reconocer nuestro error y pedir perdón. (Adán y Eva hicieron lo mismo en 3.12, 13.)

v.6 – El egoísmo cambia nuestra actitud

Mientras Abraham SE LAVA LAS MANOS, Sarai cambia su actitud con su sierva, ahora, en un afán de sentirse más imponiéndose, o dándose “su lugar” ahora maltrataba a su sierva Agar.  La ira especialmente cuando surge de nuestras propias fallas, puede ser peligrosa.

v.7-9 – Mientras Dios se ocupa de las verdaderas victimas

Dios es un Dios justo, y se ocupa de la injusticia.  El mal trato hacia Agar era incorrecto, por tanto, Dios actúa y va por ella.  Esta es una gran prueba de la compasión de Dios.  La consuela y la instruye a volver a su hogar.

El huir de nuestros problemas muy rara vez los resuelve. Es sabio regresar a nuestros problemas, enfrentarlos, aceptar la promesa de ayuda de Dios, corregir nuestras actitudes y actuar como debemos.

v.10-12 – Dios usa nuestros errores para Su propósito

A pesar de que Ismael fuera resultado de una acción egoísta de Sarai y fuera de la promesa de Dios para Abraham, Dios le dio un propósito a Ismael. Pero al mismo tiempo la consecuencia del pecado de ellos, les acarrearía problemas permanentes.

Ismael. Este nombre significa “Dios oye” (21:17). Como hijo de Abram, Ismael recibe una bendición de Dios: será libre y fuerte (vers. 12) y de su descendencia saldrá una gran nación (17:20; 25:12–18), pero tendrá conflictos con los pueblos vecinos (vers. 12).

v.13-16 – Agar comprendió el propósito de Dios y decidió obedecer

Es curioso, la enseñanza más importante de este capítulo no la aprendemos de Sarai ni del mismo Abraham, sino de Agar.  Ella comprendió que Dios oye, y Dios ve todo, y está al pendiente de todo lo que pasa a nuestro alrededor.  Aun cuando las cosas se vean muy difíciles y tengamos que enfrentarlas.  Ella entendió que nuestra vida se trata no de nosotros, sino de Él, de Su propósito, y de Su obra.  Y si nos enfocamos en Él, entonces estará con nosotros.

Agar sabía que si Dios estaba con ella en el desierto, él estaría con ella cuando tenía que someterse a Sarai también.

¿Sabías que ocuparnos de nuestro bienestar antes de vivir el propósito de Dios es artimaña de satanás?

 “Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” Mateo 16:22-23

“Por favor, entiende. Su meta NO es hacerte feliz. Su meta es hacerte suyo. Su meta no es darte lo que quieres; es darte lo que necesitas. Y si eso significa una o dos sacudidas… lo hará. La molestia terrenal es un agradable cambio para la paz celestial. Jesús dijo: «En el mundo habréis de sufrir; pero tened valor, pues yo he vencido al mundo» ( Juan 16:33 )”. – Max Lucado

«Se trata de Él»

Si Dios nos diera todo lo que queremos, entonces estaría formando hijos egoístas, autocomplacientes y financiados por Él.

«El deseo de realización personal es un veneno en el corazón de la iglesia».

Eso es lo más difícil de entender, Dios es nuestro todo, es nos puede satisfacer aun en medio de oscuridad y tempestad. Somos muy dados a querer ser felices por las cosas que tenemos o las circunstancias.

Solo se trata de vivir siempre con el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús, el cual se humilló a sí mismo por amor, hasta la muerte y muerte de cruz (Fil. 2:3-9).  Si lo demás viene, vendrá por añadidura, de manera que produzca en tu vida los frutos inequívocos del Espíritu Santo de Dios.

«Fuimos comprados a precio de sangre» (1 Co. 6:20), y si esto es así, como dice la Escritura, nuestra vida ya no nos pertenece, sino que tiene dueño, porque alguien nos compró a un costo altísimo, y lo hizo con un propósito. Es precisamente ese propósito el que debe cumplirse en nuestra vida.

(Sal 115:1 RV1960)