Lecturas del libro de Genesis

Servicio por Amor Génesis – 29:1-30

La semana pasada estudiábamos la diferencia entre amar a Dios y hacerlo verdaderamente nuestro Señor, o amarnos a nosotros mismos y solo ver por nuestras necesidades, tal como Jacob lo hizo. Hoy, en esta parte de la historia de Jacob, aprenderemos como un hombre no acostumbrado al trabajo de campo (25:27), ahora había encontrado una razón para cambiar y darlo todo por alguien más que él mismo.

v.1-8 – Un largo camino

Jacob salió huyendo de su casa, por tanto, no pudo llevarse nada, ni su almohada pues durmió una piedra ¿recuerdas? Tuvo que avanzar solo hasta encontrar Harán, la tierra de su tío Labán.

v.9-11 – Jacob conoce a Raquel

Era tanta la felicidad de Jacob de haber llegado a su destino, y encima todavía conocer una chica tan bella como Raquel, que hasta cambió su manera de ser. De ser un hombre de casa y no de trabajo duro, ahora estaba haciendo cosas que no estaba acostumbrado a hacer para la que podría llegar a ser su mujer (v.10)

v.12-19 – Su encuentro con Labán

Jacob al fin se sintió a salvo cuando conoce a su tío y este lo acoge en su casa. Se queda con ellos todo un mes. Sorprendentemente Jacob mostro muestras de cambio, de ser un junior que solo se interesaba por sus propias necesidades, ahora hasta trabajaba para la familia que lo había acogido.
Y vio Jacob una oportunidad, la oportunidad de casarse con la mujer que amaba aun sin tener nada que ofrecerle. Y como no tenía una dote que ofrecer por ella, ofreció trabajo, y trabajo duro por SIETE años con tal de ganarse a Raquel.

v.20 – Sirviendo por Amor

20 Así que Jacob trabajó siete años para poder casarse con Raquel, pero como estaba muy enamorado de ella le pareció poco tiempo. – (Gn 29:20 NVI)

De ser señor se su casa, Jacob se convirtió en esclavo de Labán por amor.

v.21-30 – Labán engaña a Jacob

El experto suplantador y engañador, ahora era cruelmente engañado por su propio tío. Labán, con la mano en la cintura le da a Lea y no a Raquel por esposa. Y Jacob se tiene que aguantar. Pero amaba tanto a Raquel, que decidió luchar por ella.
Así que tuvo que trabajar OTROS SIETE años más por Raquel. Básicamente trabajó como esclavo de su tío por 14 años por el amor de su vida. Fue sin duda una situación que, ante los ojos de los demás podría parecer absurda. Quizá algunos podrían preguntarle a Jacob: “¿Vale la pena todo ese tiempo?… ¿todo ese trabajo?… ¿todo ese esfuerzo?… ¿todo ese sacrificio?”
La respuesta de Jacob seguramente fue: “Si, todo vale la pena por mi amor por Raquel”

La aplicación a nuestra vida

Más allá del amor por una persona, el amor más importante de nuestra vida es nuestro amor por Dios.

Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. – (Deut. 6:5)

Jesús llamó a éste el primero y el más grande mandamiento (Mt 22:37; Mr 12:29; Lc 10:27). La obediencia de la nación no debía convertirse en una legalidad servil y vacía, sino venir del corazón. La relación entre Dios y Su pueblo se basaba en el amor.
Cuando entendemos realmente lo que Dios ha hecho por nosotros, su gracia, su misericordia y su amor (1 Jn. 4:19), entonces podremos amar a Dios.

Y si le amamos, ¿Qué estamos dando por Él?… ¿Cuánto tiempo?… ¿Cuánto esfuerzo?… ¿Cuánto sacrificio?

Pero antes de poder hacer algo por Dios, tenemos que saber lo que Él pide… Miqueas 6:6-8

Dios no necesita holocaustos o sacrificios, ni tradiciones o costumbres religiosas, ni rituales, Dios espera actos de gratitud, no como obras que buscan obtener algo de Dios, sino solo por amor y agradecimiento. Dios rechaza aquellos sacrificios que son prácticas puramente externas, Dios quiere cambiar nuestras vidas. Quiere que su pueblo sea justo, recto, misericordioso y humilde. Dios quiere que seamos sacrificios vivos (Rom 12:1-2). No solo que realicemos actos religiosos, sino que vivamos correctamente (Jer 4:4; Heb 9:14). Es imposible vivir una vida así de firme sin el amor transformador de Dios en nuestros corazones.

1. Hacer Justicia. Esto es hacer lo justo y correcto. Debemos de actuar de una manera justa con los demás y con Dios. Actuar rectamente delante de Dios es a través del conocimiento de Su Palabra. Actuar justamente delante de los demás es ver por las necesidades de los demás (Prov. 31:9; Stg. 1:27)
2. Amar Misericordia. Debemos amar mostrar la misericordia. No se trata solo de actuar en misericordia como un deber, sino amar hacerlo. Debemos amar servir a los demás. Misericordia es compasión en acción. Debemos buscar y aprovechar, como Pablo, las oportunidades o puertas que Dios nos abre para servirle y participar de Su obra (1 Co. 16:8-9; Col. 4:3-4)
3. Humillarte delate de Dios. Debemos caminar humildemente delante de nuestro Dios. Esto se ogra recordando todos los días quien es Dios, y quien somos nosotros. ¡No somos dignos de su amor! (Rom. 5:8) Aun así nos amó. Si recordamos esto, entonces aprenderemos a servirle por amor. Como Jacob, nos convertiremos en esclavos por amor.

Hijitos, nuestro amor no debe ser sólo de palabras, pues el verdadero amor se demuestra con hechos. – (1 Juan 3:18 PDT)

Servicio por Amor – Genesis 29:1-30

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, June 24, 2018

 

Decisiones sin Dios y sus consecuencias – Génesis 27

La semana pasada vimos como Dios usa diferentes formas para llevarnos a Su propósito o voluntad. Sin embargo, en ocasiones decidimos no hacerle caso a Dios o no tomarlo en cuenta para tomar ciertas decisiones. Esto ocasiona que tengamos que enfrentar las consecuencias de nuestras acciones que sin duda no serán buenas.
Hoy veremos como la familia de Isaac y Rebeca, junto con sus hijos, enfrentan una etapa de sus vidas tomando decisiones sin tomar en cuenta a Dios, y las consecuencias que se acarrean.

Objetivo: Entender que las decisiones sin Dios no convienen. Y aprender como tomar decisiones tomando en cuenta a Dios.
Veremos como cada uno de los miembros de la familia de Isaac actuaron sin tomar en cuenta a Dios.

(26:34-35) – Comenzamos con Esaú, el hijo mayor…

Esaú decide casarse sin tomar en cuenta a Dios tomando para si una mujer hetea. Es decir, de la tierra donde vivían, pero era un pueblo que no conocía a Dios ni le adoraba. Por tanto, las costumbres de los pueblos paganos podían fácilmente introducirse a la familia por medio de la esposa. Y Esaú, no conforme con una mujer, tomó dos. Esto muestra el carácter de Esaú como fornicario y profano (Hebreos 12:16).
La consecuencia de las decisiones de Esaú fue traer amargura de espíritu para Isaac y Rebeca.

(27:1-4) – Isaac…

Isaac se siente incapaz de seguir dirigiendo a la familia, por ello decide bendecir al nuevo encargado. La bendición era como una especie de testamento.
Extrañamente, Isaac insistió en dar la bendición a Esaú, su favorito (25:28), aun cuando:

  • Dios no había elegido a Esaú, sino a Jacob (25:23)
  • Esaú había menospreciado su primogenitura (25:32)
  • Esaú al casarse con mujeres paganas trajo amargura a la familia

Parece que Isaac actuó mas en la carne y sus propios pensamientos que guiado por Dios. Quizá pensó que para dirigir una casa era más importante ser cazador y hombre de campo que cualquier otra cosa. O quizá solo quería favorecer a su favorito. De cualquier manera estaba definitivamente lejos de la voluntad de Dios.

(27:5-10) – Rebeca…

Después de escuchar por casualidad la intención de Isaac, maquina todo un plan para que la bendición sea sobre Jacob, y no sobre Esaú. ¿Le costaría mucho recordarle a su esposo lo que Dios le había dicho? ¿O quizá en su obstinación Isaac no la hubiera escuchado? Pero en lugar de confiar en la promesa y soberanía de Dios, decidió mejor “ayudarle a Dios”.

(27:11-12) – Jacob…

Es interesante que Jacob no contradice a su madre, más bien se une rápidamente al engaño. En lo que conocemos hasta hoy de Jacob, era una persona que solo veía por su bienestar personal, y no le importaba que hacer para sacar provecho.… aunque expone sus precauciones y miedos.

(27:13-25) – El engaño de Rebeca y Jacob…

Mediante una preparación minuciosa, Rebeca y Jacob se unen para engañar a Isaac. Rebeca se convirtió en una maestra del engaño, mientras Jacob en un maestro de la mentira. Jacob mintió tanto, que hasta involucró a Dios en sus mentiras (v.20).
El engaño y la mentira NO SON formas que Dios usa para llevar a cabo sus planes, son definitivamente maquinaciones de satanás (Juan 8:44). Por tanto, NO era la voluntad de Dios hacer las cosas de esta manera. Aún si Isaac decidiera bendecir a Esaú mil veces, la bendición de Dios estaría sobre Jacob, pues así lo prometió.

Las consecuencias de sus acciones…

(27:26-29) – Consecuencia sobre Isaac…

Porque intentó bendecir al hijo que no debía bendecir, Isaac fue engañado. Y le dolió en el corazón haber sido engañado (v.33). Además, creo que se preocupó por haber intentado vencer el plan de Dios, y Dios le había ganado. Se dio cuenta que siempre sería derrotado cuando intentara resistirse a la voluntad de Dios, incluso cuando a él no le gustara.
Más tarde, en Hebreos 11:20 dice: “Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú respecto a cosas venideras”. ¿Cuál fe? Pues la fe que Isaac entendió después de ser engañado, que el designio de Dios y la bendición serían sobre Jacob, y lo reafirma en Génesis 28:3-4.

(27:30-40) – Consecuencia sobre Esaú…

La desordenada vida de Esaú no le podía traer ningún bien. Al final, se queda sin la bendición (sin poder ser el señor de la casa), sin la primogenitura (sin la doble porción de la herencia). Su preocupación no era espiritual, era solo política y material. Así pues, fue suplantado y terminó con lágrimas de frustración. Y la única “bendición” que pudo obtener de su padre parecía más bien una maldición:

  • Vivirás lejos de las riquezas de la tierra, viviría en el desierto.
  • Lejos del rocío que desciende de los cielos.
  • Pelearás para sobrevivir.
  • Servirás a tu hermano menor.
  • Y son prefiguradas las futuras tensiones entre los hermanos y sus descendientes (2 Cr. 21:10).

(27:41-45) – Consecuencia sobre Jacob…

Jacob, por la amenaza de muerte de su hermano a consecuencia de su engaño, tuvo que huir, y dejar su casa (por tanto, dejar el señorío sobre la casa de Isaac), y tener que abandonar todo lo material (hasta su herencia como “primogénito designado”) para ir a refugiarse en casa de su tío Labán.

(27:46) – Consecuencia sobre Rebeca…

Rebeca encontró rápidamente la excusa perfecta para alejar a su hijo de Esaú. Pero aun cuando ella pensó que sería algo temporal y pasajero, eso que era de solo “algunos días” (v.44), se convirtió en 20 años. De hecho, Rebeca si perdió ese día a su hijo Jacob, pues ya no lo volvió a ver.

 

Las decisiones sin Dios terminan mal…

Como vemos, todas sus acciones y decisiones fuera de la voluntad de Dios terminaron en tragedia. Así pues, debemos entender que es mucho mejor tomar decisiones y acciones que estén avaladas por la voluntad de Dios.

 

¿Cómo pues podemos tomar decisiones y acciones bajo la voluntad de Dios?

En Romanos 8:5-10 encontramos una respuesta rápida a esta pregunta:

1. Debemos pertenecer a Dios (v.5). Los que son de la carne (todo hombre natural) piensan y actúan en base a la carne (sin Dios). Pero los que son del Espíritu (que llegan a ser hechos hijos de Dios), actúan conforme a lo que dicta el Espíritu de Dios. Y para pertenecer a Dios necesitamos creer en Jesucristo y hacerlo nuestro Señor (Juan 1:12-14)
2. Una vez perdonados, debemos ocuparnos del Espíritu (v.6-10). Debemos alimentar el espíritu que ahora vive en nosotros para poder vencer la carne. Esto se logra a través de 3 formas (Hechos 2:42):

a. Lectura de la Palabra de Dios
b. Oración.
c. Congregarnos

 

Decisiones sin Dios y sus consecuencias – Génesis 27

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, June 10, 2018

 

7 formas que Dios usa para llevarte donde Él quiere

Génesis 26:12-33

En los primeros versos de este capítulo encontramos como Dios se le aparece a Isaac, y en una experiencia tan sublime Dios refrendó su promesa sobre Isaac. Y le da instrucciones específicas del propósito para su vida: “No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. 3 Habita como forastero en esta tierra” (v.2-3)

  • No desciendas a Egipto… no busques lo fácil o lo visible.
  • Habita en la tierra que yo te diré… depende de Dios, camina donde Él te diga, y confía en Él.
  • Habita como forastero en esta tierra… no te amoldes a este mundo, no perteneces a este mundo.

La intención de Dios era darle dirección y encaminar sus pasos. Al igual que Isaac, el Señor también quiere darnos dirección y encaminar nuestros pasos. Y es aquí donde surgen las preguntas: ¿Cómo lo hace? Y ¿Qué usa Dios para llevarnos donde él quiere que estemos? En su infinita sabiduría y poder, Dios lo hace de muchas maneras, pero veamos como lo hizo con Isaac:

(V.12-15) – 1. DIOS LO BENDICE PARA MOSTRARLE DONDE LO QUIERE

Esta es la forma más fácil de identificar. Si Dios te bendice, significa que está contigo, y que vas bien.
Dios bendijo a Isaac por medio de Su trabajo. Su padre Abraham le había dejado muchas posesiones, pero no fue para relajarse, disfrutar y depender de lo que tenía (nunca tomó la actitud típica de junior: “mi papá tiene todo, me merezco todo”). Sino que se dedicó a lo que tenía que hacer, trabajar para sacar adelante a su familia, y ahí lo bendijo Dios. Porque lo hizo obedeciendo las instrucciones de Dios: no descansó en lo fácil, estaba donde Dios le indicó (al menos en ese momento), y no se amoldaba al mundo.
¡Qué triste que hoy en día los junior cristianos quieren todo fácil! Y si les llega a costar algo, que sea lo mínimo, como dar algo para recibir algo…

(V.16-17) – 2. DIOS USA A OTRAS PERSONAS PARA DECIRLE QUE NECESITA MOVERSE

Tras la bendición podemos caer en la comodidad, y no darnos cuenta que la bendición es solo preparación para lo que viene. Debemos seguir buscando la voluntad y la dirección de Dios sin acomodarnos.
Recuerdo la bendición que había en una iglesia naciente en Antioquía (Hechos 11:19-26), todo iba viento en popa, la gente entregando sus vidas al Señor, fortalecimiento en el liderazgo (Hch. 13:1), y Pablo y Bernabé estaban muy cómodos viendo la bendición de Dios y predicando, pero Dios los llamó a otro lado (13:2). Hubiera sido muy fácil argumentarle a Dios que la obra los necesitaba ahí, pero Dios el Señor de la obra, y Él tenía otros planes para ellos. Así Pablo inició su primer viaje misionero que permitió la extensión del evangelio hasta lo último de la tierra.

(V.18:20) – 3. DIOS TAMBIÉN USA LA DISPUTA O CONTENCIÓN

Aquí no se trata de generar discusiones o disputas para descubrir la voluntad de Dios. Sino que Dios en su infinita sabiduría también es capaz de usar las discusiones y debilidades humanas para mostrar su voluntad. También encontramos un ejemplo de esto en la iglesia primitiva en Hechos 15:36-41. Pablo y Bernabé tuvieron un serio desacuerdo sobre un colaborador, Marcos.  Pablo no quería llevarlo porque los había abandonado (13:13). Esta discrepancia originó que dos grandes predicadores encabezaran dos equipos, abriendo dos campos misioneros en lugar de uno. Dios obra aun en medio de conflictos y desacuerdos. Más tarde Marcos, llegó a ser muy útil en el ministerio de Pablo (Col 4:10). Los cristianos no siempre están de acuerdo, pero los problemas pueden resolverse al aceptar que discrepamos y permitir que Dios cumpla su voluntad.

(V.21) – 4. EN ALGUNOS CASOS TAMBIÉN USA LA HOSTILIDAD O ENEMISTAD

Aquí Isaac no discutió, solo se apartó (v.22). La hostilidad y la enemistad no son características que caben en un creyente (Gálatas 5:19-21), y no debemos ni siquiera tener parte en ellas. Por eso debemos alejarnos. Así lo hizo Isaac, y alejarse le ayudó a encontrar otro lugar donde lo quería llevar Dios.
En vez de comenzar un gran conflicto, Isaac optó por la paz. ¿Estaría usted dispuesto a renunciar a un puesto importante o a una pertenencia valiosa para mantener la paz? Pida a Dios sabiduría para saber cuándo debe retirarse.

(V.22) – 5. DIOS USA EL ESPACIO ABIERTO

Isaac llegó a un lugar que no le interesaba a los demás y pudo establecerse un tiempo y ver como Dios le ayudaba y lo prosperaba.
Así nosotros, a veces debemos de dejar de estar pisando los terrenos de los demás, debemos de dejar de estar viendo lo que los demás hacen, o lo que a ellos les funciona, y dejar de vivir constantemente imitando o invadiendo terrenos ajenos. Es bueno dejar de ver los terrenos de los demás y buscar un espacio abierto, algo que a los demás no les ha interesado. Quizá ahí es el lugar donde podrás ver Su poder y su bendición y propósito sobre tu vida.
Pablo es un ejemplo de esto (Galatas 1:14-24). Pero esto no significa que te conviertas en un llanero solitario y dejes la iglesia. Pablo nunca se apartó del cuerpo, pero sí dejó atrás las tradiciones, el “siempre lo hemos hecho así”, y dejó atrás lo cómodo para encontrarse en ese espacio abierto donde Dios le mostró que lo podía usar.

(V.23-33) – 6. DIOS TAMBIÉN HABLA DIRECTAMENTE

Lo más seguro es que no se te aparecerá el Señor y te hablará de forma audible. Pero si nos habla constantemente a través de Su Palabra. Ahí encontraremos esa voz que nos da dirección y sentido a esta vida. ¡Lee tu Biblia! Nunca me cansaré de decírtelo.

(V.26-33) – 7. DIOS USA EL ACUERDO

Este acuerdo de Abimelec e Isaac le permitió vivir tranquilo en Beerseba. Después del acuerdo Dios le confirma que ahí se debe quedar mediante el descubrimiento de agua.
Como congregación, es común ponerse de acuerdo para iniciar un nuevo ministerio, una misión, o una tarea. Dios muchas veces obra en medio del acuerdo para mostrarnos Su voluntad. Por eso debemos permanecer unidos al cuerpo (su iglesia) y así ver por medio del acuerdo Su voluntad para nuestras vidas.

EN RESUMEN, aquí encontramos una lista (aunque no limitada) de 7 formas que Dios usa para encaminarnos hacia su voluntad.

1. Hay Bendición si estás en Su voluntad.
2. Usa a otras otras personas para indicarnos si debemos avanzar.
3. Usa Disputas o Contenciones para movernos.
4. Cuando existe Hostilidad o Enemistad definitivamente es tiempo de avanzar.
5. Dios quiere que encuentres el Espacio Abierto en tu vida.
6. Dios definitivamente te habla a través de Su Palabra para mostrarte Su voluntad y propósito.
7. Dios usa el Acuerdo para mostrarnos lo que debemos de hacer.

 

7 formas que Dios usa para llevarte donde Él quiere – Génesis 26:12-33

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, June 3, 2018

 

Si Crees Estar firme, ten cuidado

Génesis 26:1-11

La Experiencia de Isaac (v.1-6)

Después de que Isaac había aprendido mucho de su padre acerca de Dios, presenció el poder y la presencia de Dios cuando fue llevado por su padre a casi ser sacrificado, oró al Señor por su esposa y Dios le concedió su petición, y ahora se le aparece personalmente… ¡qué gran experiencia espiritual!
No nos queda más que decir, sin duda alguna, que Isaac tenía una verdadera y muy estrecha relación con Dios.

El Pecado de Isaac (v.7-10)

Pero, después de tan grande experiencia, vemos a Isaac mintiendo por proteger su propia vida, aun cuando Dios le había dicho que estaría con él… No fue solo una mentirita blanca o piadosa, ¡fue falta de fe!
¿Dónde aprendió ese truco? Evidentemente, Isaac conocía como había actuado su padre, Abraham.

CURIOSAMENTE LOS HIJOS SIEMPRE APRENDEN PRIMERO LO MALO… Los padres ayudan a forjar el futuro del mundo por la forma en que moldean el estilo de vida y los valores de sus hijos. El primer paso para ayudar a los niños a que vivan una vida correcta es tener unos padres que prediquen con el ejemplo. Sus acciones a menudo las imitan los que están más cerca de usted. ¿Qué clase de ejemplo está dando usted a sus hijos?

La Biblia no enseña que estamos atados por “maldiciones generacionales”, pero el caso es que, a menudo, los pecados de los padres se encuentran en los hijos, porque los pecados de la carne han sido desarrollados en ese ambiente, se aprenden. Por eso debemos tener mucho cuidado con nuestro testimonio.
Isaac aparentemente estaba FIRME con Dios, pero en medio del miedo y la debilidad de su carne, en un instante, buuuum, ¡mintió para sentirse protegido en vez de confiar en Dios! ¿No acababa de decir Dios “estaré contigo y te bendeciré”? (1 Corintios 10:12). Pero esto no es exclusivo de Isaac…

Pedro es otro ejemplo igual al de Isaac (Mateo 16:16-23); en un momento podemos estar espiritualmente firmes, y un momento después desagradar a Dios cayendo en pecado… ¿Qué podemos hacer?

DEBEMOS TENER CUIDADO DE NO CAER EN PECADO. Veamos cómo en Romanos 6:16-3

Resumen del capítulo 6

Pablo viene explicando en este capítulo 6 acerca de la relación del creyente con el pecado, y es: “hemos muerto al pecado” (v.2) a fin de que andemos en una vida nueva (v.4). Así, cada día debemos recordar que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Cristo a fin de que no sirvamos más al pecado (v.6). Pero no solo debemos darnos cuenta que hemos muerto al pecado, sino que debemos vivir como vivos para Dios (v.11), esto es que nos presentamos al servicio de Dios como instrumentos de justicia (v.13). Veamos los pasos a seguir para tener cuidado de no caer:

Primer paso: Cristo (Rom. 6:16-17)

Hemos aprendido que por más que nos esforcemos por querer agradar a Dios y vencer el pecado, NO PODEMOS. El hombre es esclavo del pecado y necesita ser liberado.
Por tanto, el primer paso para vencer el pecado es pues uno que no podemos dar nosotros mismos, Cristo interviene en nuestro favor y nos hace libres (Juan 8:33-36). Este primer paso es un paso indispensable, no se puede hacer nada más sin haber recibido la ayuda divina por medio de Cristo Jesús.
Cristo nos libra del pecado y ya no estamos bajo su dominio o señorío (v.14), pero nuestro cuerpo es lo único que no ha sido redimido (v.12). La redención de nuestro cuerpo se llama glorificación, es el último paso de nuestra salvación, y sucederá cuando el Señor nos dé ese cuerpo nuevo y eterno (Fil. 3:20-21, 1 Co. 15:40-44, 54).
Así que, mientras estamos en este cuerpo, este nos jala hacia el pecado. Por ello constantemente la Biblia nos advierte que no nos sometamos al pecado para servirle (Rom. 8:11-13). Para esto, Dios previno esta situación dándonos a su Espíritu Santo para que nos ayude a no pecar (Juan 16:8; Rom. 8:11). Cuando obedecemos al E.S., estamos sometiéndonos al señorío de Dios y estamos viviendo para Dios (Rom. 8:13).

Segundo paso: Congregarnos – formar parte del cuerpo de Cristo

Además de su Espíritu depositado en nosotros, nos colocó en un cuerpo de sustitución (Su iglesia, Su cuerpo) donde somos fortalecidos y edificados para crecer en santidad… cada uno de los creyentes somos Su iglesia, pero necesitamos estar unidos como congregación para funcionar bien y crecer (Efesios 4:11-16).

Tercer paso: ¡Llenarse de Su Palabra, conócela, vívela!

La clave del paso anterior, el de congregarnos, es recibir el alimento espiritual: la Palabra de Dios (Juan 8:31-32). El conocimiento de la Palabra de Dios nos previene del auto engaño, de las artimañas de Satanás (¿recuerdas el “escrito está” que usó el Señor Jesús al ser tentado?), de las falsas doctrinas y falsos maestros que nos quieren engañar; además nos santifica (Juan 17:17), nos enseña, redarguye, corrige, e instruye (2 Tim 3:16-17), y nos da la oportunidad de conocer la voluntad de Dios para poder hacerla y así llegar a ser lo que Dios quiere que seamos.

Cuarto paso: ora, y no dejes de orar

Mantenernos en un espíritu de oración nos recuerda que Dios siempre está con nosotros, asi que tenemos menos oportunidades de creer que no nos ve o que no nos oye al pecar (Lucas 22:40)

Quinto paso: Sirve, involúcrate en la obra «Rom. 6:18-19»

No basta con asistir a una iglesia, es necesario realizar nuestra función dentro de la misma. Esto nos ayudará en la lucha diaria con el pecado “para santificación”.
El servicio y el compromiso mantienen nuestra mente y nuestro espíritu centrados en Dios y Su obra de manera que la carne no tiene mucha oportunidad para tentarnos. La vida cristiana requiere dedicación y esfuerzo (1 Co. 9:24-27; Gal. 6:7-9; 2 Pedro 1:5-10). Debemos presentar nuestros miembros, es decir, todo lo que somos (habilidades, dones, conocimiento, tiempo, bienes, etc.) al servicio de nuestro Dios. El compromiso con Dios te hace cuidar tu testimonio.

Sexto paso: En casos especiales, ¡HUYE! «Rom. 6:20-21»

Cada persona es diferente, existen ciertas tentaciones que simplemente no nos llaman la atención a algunos y a otros sí. Por ejemplo, hay quienes no caen con el alcohol porque simplemente no les gusta, o no les provoca deseo; otros no tienen problema con ver algo a su alcance que no les pertenece (robar), etc. Pero cada uno tiene ciertas debilidades, y cada quien las conoce muy bien, en estas lo más recomendable es huir (como José, Gen. 39:12; 1 Co. 6:18). Para toda tentación existe una salida (1 Co. 10:13). Es muy recomendable evitar las compañías o amistades que te distraen de las cosas de Dios o te exponen a la tentación. No es cobardía huir del pecado… es valentía de enfrentar tu carne con sus concupiscencias.

La recompensa, santificación; y el fin, la vida eterna. «Rom. 6:22-23»

No existe nada mejor en esta vida que Cristo nos libre del dominio del pecado, luego caminar en santidad para nuestro Señor. Esta vida no se trata de nosotros, se trata de Dios, se trata de darle gloria a Él, de hacer y vivir en Su voluntad. El pecado nos estorba para servirle, para amarle y para tener una relación con El. Dios tiene un regalo hermoso para nosotros, la vida eterna, y esta se da completamente opuesta a lo que el pecado produce en nuestras vidas.
No importa lo que hayas hecho, o que ten pecador te sientas delante de Dios, el regalo en Cristo Jesús es vida eterna. Recíbelo hoy, y aprende a vivir alejado del pecado con estos sencillos pasos:
1. Pídele a Cristo que te perdone, que te transforme, y sométete a Su señorío.
2. Congrégate, intégrate al cuerpo de Cristo.
3. Lee la Biblia, y vívela.
4. Ora, y hazlo siempre
5. Sirve, comprométete, participa de la obra de Dios
6. Y en tus debilidades, ¡huye!
Así habrá menos oportunidades de caer en pecado.

(Santiago 1:12 NVI) Dichoso el que resiste la tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a quienes lo aman.

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, May 27, 2018

 

Ocúpate de los asuntos de esta vida – Génesis 25

Hace un par de semanas veíamos que, como creyentes, en esta tierra solo estamos de paso.  Sin embargo, algunos pueden tomar el extremo de olvidarse de los asuntos de esta vida.   En este capítulo veremos como no tomar esos extremos.

La vida de Abraham es un ejemplo de cómo vivir esta vida (v.1-10)

Después de la muerte de su esposa Sara, Abraham se volvió a casar y tuvo 6 hijos más (v.1-4)… Mientras estaba en esta vida, siguió el curso normal de esta vida: casarse, procrear, trabajar, divertirse, descansar, etc.

Pero algo hacía diferente Abraham al resto de la gente; Abraham no olvidó nunca el propósito de Dios. Además, se preocupó por asegurar que su hijo Isaac también permaneciera en el propósito de Dios, y le quitó posibles obstáculos y problemas (5-6)

La fe, la obediencia, y la perseverancia de Abraham son ejemplo para vivir nuestra vida como creyentes (7-8)

Finalmente, admiramos que Abraham fue un hombre previsor (9-10)

Dios también da importancia a los asuntos de esta vida (v.11-18)

Además de la provisión dada por Abraham, Dios, por su parte, también bendijo a Isaac (Génesis 26:12-14). Porque Dios sabe de qué cosas tenemos necesidad en esta vida (Mateo 6:32), y provee de lo que NECESITAMOS, para que llevemos a cabo el propósito para el cual él nos llamó (Mateo 6:33)

Por otro lado, vemos como Dios también bendijo a Ismael en la vida, solo por ser hijo de Abraham (12-18).  La bendición sobre Ismael viene de Dios por petición de Abraham, pero el propósito de Dios estaba con Isaac (Génesis 7:20-21).  La diferencia entre Isaac e Ismael fue que Isaac tenía un propósito mayor, y vivió en él.

Isaac se preocupa y ora por tener hijos dentro de la voluntad de Dios (v.19-23)

Isaac sabía del propósito de Dios, y dadas las circunstancias con su esposa estéril, podría haber tomado la decisión de tener descendencia por medio de concubinas (fuera de la voluntad de Dios), sin embargo, se aferró a su propósito y oró a Dios que le concediera a Rebeca tener hijos.  Y aun que pasaron 20 años, esperó en Dios, y Dios le concedió su petición.

Ocuparse de los asuntos de esta vida no es un permiso para hacer lo que queramos o lo que hacen los demás. Es someterse a la voluntad de Dios.

Todo tiene su propósito en esta vida, aun cosas tan extrañas como una pelea de bebes en el vientre de una madre.  Así Rebeca pudo, tras consultar a Dios, darse cuenta de la visión de Dios para sus hijos.

Una de las maravillas de esta vida es el nacimiento de un hijo.  (24-26)

Esaú (velludo) nació primero; Jacob lo siguió de inmediato con su mano asida al talón de Esaú, y llamaron su nombre Jacob, que significa uno que pone tropiezo o suplantador.  En adición, la idea de alguien que “se sujeta al tobillo” significaba algo en aquellos días. Llevaba el sentido de un “tramposo”, “estafador”, o “bribón”. No era un cumplido.

Dios eligió ir contra la manera más común de que el menor sirviera al mayor. En Romanos 9:10-13, Pablo usa esta elección de Jacob sobre Esaú antes de su nacimiento como una ilustración de la elección soberana de Dios.

La elección de Dios de Isaac en vez de Ismael nos parece más “lógica”. Aun así, su elección entre Jacob y Esaú en cuanto a cuál sería el heredero del pacto de salvación de Dios, es igual de válido, aunque “parece” no tener tanto sentido (Malaquías 1:2-3).

¿Es justo que Dios ama a uno, y odiar otro; escoger a uno, y no al otro; antes de que nazcan? Debemos tomar el amor y el odio de que aquí habla como teniendo que ver con su propósito en escoger uno para ser el heredero del pacto de Abraham. En este sentido, la preferencia de Dios es mucho más como “aceptar” y “rechazar” en vez de como normalmente entendemos los términos “amado” y “odiado”.

“Una mujer dijo una vez al Señor Spurgeon: ‘No puedo entender porque Dios diría que odiaba a Esaú.’ ‘Eso’, contestó Spurgeon, ‘no es lo que se me hace difícil, señora. Mi problema es entender como Dios podría amar a Jacob.’” (Newell en novelas verso por verso)

Pero recuerda que lo principal de esta vida es el propósito de Dios, y no lo temporal (v.27-34)

Esaú y Jacob aun no entendían el propósito de Dios, se preocupaban por otras cosas: Jacob por la herencia, y Esaú por el momento o la circunstancia.

Esaú, un hombre impulsivo, que se deja dominar por las circunstancias, no pensó en su propósito y responsabilidad en la vida, solo en el momento que lo tenía cegado: tenía hambre…

Esaú no le dio importancia a su primogenitura (Hebreos 12:16-17).  La primogenitura no solamente le concedía doble porción de la herencia, además, lo hacía responsable (cabeza) de la familia, y el líder espiritual al morir el padre, en este caso Isaac.  En el caso de esta familia, la primogenitura determinaba que heredaría el pacto que Dios hizo con Abraham, el pacto de una tierra, una nación, y el Mesías…. Aunque eso no lo sabía Jacob todavía.

La historia de Esaú nos muestra que los errores y pecados a veces tienen consecuencias a largo plazo (Gen 27:36). Ni siquiera el arrepentimiento y el perdón eliminan las consecuencias del pecado. ¿Con qué frecuencia toma decisiones basadas en qué quiere ahora, y no en lo que necesita a largo plazo? Evalúe los efectos a largo plazo de sus decisiones y acciones

¿Era injusto que Jacob hiciera esto? Seguramente está actuando como alguien que “se sujeta al tobillo”. Está siendo un tramposo o un bribón aprovechando de su hermano. Jacob era culpable de planear según la carne un plan para obtener algo que Dios ya había dicho que era suyo. Aun así, debemos recordar que la culpa de Esaú es mucho más grande, quien menosprecio a su primogenitura.  Fue Lutero quien trae la atención a este hecho importante: Esta transacción no era lícita, porque Jacob estaba comprando algo que ya era suyo, y Esaú estaba vendiendo algo que no le pertenecía. (Leupold)

¿Porque la vendió Esaú?  “La historia nos muestra que los hombres prefieren ilusiones a la realidad, escogen tiempo en vez de escoger la eternidad, y eligen los placeres del pecado por un tiempo en vez de elegir el gozo del Dios para siempre. Los hombres leerán basura en vez de la palabra de Dios, y adhieren a un sistema de prioridades que deja a Dios fuera de sus vidas. Multitudes de hombres gastan más tiempo afeitándose que lo que gastan en sus almas; y gran multitud de mujeres dan más minutos para su maquillaje que para su vida espiritual. Los hombres siguen vendiendo su primogenitura por un guiso.” (Barnhouse)

¿Cuál primogenitura podemos menospreciar nosotros?
Efesios 1:3-14 nos muestra que un tesoro de riquezas es nuestra por primogenitura en Jesucristo.  Cuidémosla.  Vivamos en el propósito de Dios.

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, May 20, 2018

 

Dios Ayúdame – Génesis 24 LBLA

¿Has tenido una tarea en que oras pidiendo la ayuda de Dios? Si, le dices Dios ayúdame, pero ¿que sigue?  ¿Cómo se que me ayuda? Y ¿Qué tengo que hacer yo?  A través de esta historia aprenderemos como caminar en una oración de ayuda.

v.1 – Abraham había aprendido a no acomodarse a este mundo y buscar primeramente el reino de Dios y su justicia y Dios le dio bendición como añadidura.

v.1-6 – Abraham le da a su mayordomo una tarea difícil…

Conseguir esposa para uno mismo es una tarea difícil, ahora imagina tener que hacerlo para alguien más, además de que tiene que llenar ciertos requisitos.

Esto es lo que debes hacer al emprender una tarea difícil:

1.    Recuerda que no estás solo (v.7-9)

Las tareas difíciles no se realizan sin la ayuda de Dios.  Abraham le da la confianza que Dios le ayudaría.

2.    Comienza a caminar en la visión… (v.10-11)

Desde el inicio, Eliezer Se preparó con el fin de cumplir la encomienda.

3.    Debemos orar enfocados en la tarea… (v.12-14)

El fin NO ERA DECIRLE A DIOS QUE HACER, Era su manera de pedir en una oración para que Dios provea una buena esposa para su joven amo; y esa fue una buena oración. Ella debía ser sencilla, trabajadora, humilde, alegre, servicial y hospedadora.

4.    Ora en la voluntad de Dios (v.15-16)

Cuando NUESTRA ORACIÓN es la voluntad de Dios, El siempre actúa a tiempo…

¿Cómo conozco la voluntad de Dios?

5.    NO le dejes todo a Dios… actúa, muévete (v.17)

Entonces el siervo corrió a su encuentro,

6.    Pon atención y observa lo que Dios hace (v.18-21)

Considerando que un camello puede beber hasta 20 galones (75.5 litros), dar de beber a 10 camellos significaba por lo menos una hora de trabajo duro.  Eliezer descubre el corazón de servicio de Rebeca, confirmando así la obra de Dios.

Mientras Rebeca empezaba la tarea de dar agua a todos los camellos, el sirviente no la detuvo en la intención. Él quiso saber si ella de verdad daría agua a todos los camellos, o si solamente eran buenas intenciones y habladurías.

7. No te detengas a media tarea, no te conformes con medios triunfos, completa la tarea (v22-25)

Eliezer no se podía quedar conforme con encontrar una chica servicial y bonita.  Tenía que ser pariente de Abraham.

8.    En cada paso logrado, detente y da gloria y alabanza a Dios… (v.26-27)

Cuando pedimos ayuda a Dios, Dios es quien nos guía, nos encamina, nos aconseja, etc… ¡Dios hace todo! Y se merece el reconocimiento.

La familia de Rebeca (v.26-32)

9.    No te acomodes hasta que termines la tarea (v.33-51)

Eliezer no se acomoda, no había terminado… se enfoca en la encomienda, todavía tenían que darle a la chica para llevarla a su amo. Ahora da el testimonio a la familia de Rebeca para que decidan dársela o no… y así fue:

50  Labán y Betuel respondieron, y dijeron: Del SEÑOR ha salido esto; no podemos decirte que está mal ni que está bien. (No podemos argumentar nada)  51  He aquí, Rebeca está delante de ti, tómala y vete, y que sea ella la mujer del hijo de tu señor, como el SEÑOR ha dicho.

Siempre debemos estar listos para dar testimonio de lo que Dios ha hecho, así involucraremos a otros en la visión.

10. Haz lo que te toca, paga lo que tengas que pagar, pero dale gracias a Dios (v.52-53)

Al recibir lo esperado, Eliezer, una vez más, adora a Dios y paga la dote.  No podía llevarse a la chica así nada más.  Tenía que pagar lo que le correspondía.

11. Recuerda que No faltarán las trabas en la tarea… (v.54-55)

Las trabas no significan que Dios no te está ayudando, son normales, solo continua adelante…  “No me detengáis, puesto que el SEÑOR ha dado éxito a mi viaje; enviadme para que vaya a mi señor.”

El resultado de una oración enfocada en la voluntad de Dios… (v.57-67)

  • Una Rebeca comprometida con la visión de Dios
  • Una familia apoyando la decisión de su hija
  • Un amo feliz con su novia
  • Una novia feliz con su nuevo esposo
  • Un matrimonio exitoso

Nota Interesante para nuestros jóvenes… La manera en que Isaac y Rebeca vinieron el uno al otro también nos instruye. Ninguno de los dos estaban en un “noviazgo” u otra cosa semejante. Ellos estaban sirviendo a Dios y buscándolo (Isaac estaba meditando en el campo), y Dios los juntó. Ellos obviamente estaban más preocupados con la voluntad de Dios que con los pensamientos modernos del romance.

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, May 13, 2018

 

El unico pedazo de tierra que poseeremos – Genesis 23

El relato de la muerte de Sara nos deja mucho más que solo saber a qué edad murió y donde fue sepultada.

Si te preguntara cómo te imaginas la vida, ¿qué imagen se te vendría a la mente?  Esa imagen es tu metáfora de la vida.  Su propia metáfora de la vida influye su vida más de lo que piensa. Determina sus expectativas, sus valores, sus relaciones, sus metas y sus prioridades.

Abraham no se consideraba de este mundo (v.4)

Extranjero y forastero soy entre vosotros: Abraham se sentía así, no porque era de Ur de los caldeos, sino porque reconocía que su hogar verdadero era el cielo (Hebreos 11:9-10).  Moisés sabía lo mismo, Dios se lo dijo, y mandó a Israel que lo conociera (Levítico 25:23). David también sabía que esto era verdad (1 Crónicas 29:15).

¿Cómo vives, como extranjero o como residente de este mundo?

La Perspectiva de Dios respecto a la vida

En esta vida No vemos las cosas como son, las vemos como nosotros las percibimos.  El cómo define usted la vida determina su caminar. Su perspectiva influirá cómo invierte su tiempo, gasta su dinero, usa sus talentos y valora sus relaciones.

Si le preguntamos a alguien, ¿Qué es la vida? descubrirá que hay tantas respuestas diferentes a ésa pregunta como hay personas. He oído decir que la vida es:

un circo, o eres estrella, malabarista o eres payaso… un campo de minas, si no te fijas donde pisas, estas frito… una montaña rusa, a veces subes, a veces bajas… un carrusel: a veces sólo das vueltas y vueltas… un rompecabezas, no sabes ni por dónde empezar… una sinfonía, todo tiene un orden perfecto, el que se desvía desafina… una bicicleta de carreras, con cambios que nunca usas… un juego de cartas: tienes que jugar la mano que te dan

Por ejemplo, si piensa que la vida es una fiesta, su valor principal en la vida será divertirse.  Si ve la vida como una carrera, lo importante para usted será la velocidad y esforzarse, y probablemente anda de prisa y ocupado la mayor parte del tiempo.  Si ve la vida como un maratón, lo importante para usted será la perseverancia.  Si ve la vida como una batalla o un juego, ganar será muy importante para usted.

¿Cómo ve Dios la vida EN ESTE MUNDO? (Romanos 12:2)

Ser diferentes es lo principal (v.6)

Para llevar a cabo los propósitos para los que Dios lo hizo, tendrá que retar la sabiduría común y corriente, y reemplazarla con la realidad bíblica de la vida. La gente alrededor de Abraham lo veía diferente y lo reconoció como un Príncipe de Dios.

Abraham había entendido que él era diferente, que tenía una vida y un destino diferente, eso lo hacia peregrino y extranjero en esta tierra.  Entendió, al igual que el resto de los hombres de FE, que en este mundo solo estaban de paso hacia una ciudad no hecha por mano humana (Hebreos 11:13-16).  Así también se nos invita a nosotros…

A ser transformados en un nuevo propósito: hacer Su Voluntad

Efesios 5:17 –  * Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

1 Juan 2.15-17 – * 15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Entonces, la vida no se trata de tiempo y felicidad, pues pasa rápido, Salmos 103:14-16; Santiago 4:14… es vivir lo suficiente para cumplir Su voluntad y propósito. (Juan 6:40)

Mientras estamos en este mundo, hay que pagar el precio (v.13)

ESTE MUNDO INTENTARÁ CONFORMARNOS A SU PATRÓN.  Pero como dice en Romanos 12:2, necesitamos ser TRANSFORMADOS (metamorphoo) por medio de una total renovación de nuestro entendimiento.  Es la única forma de no tomar la forma del mundo.

Pero si vivimos en el mundo, y nos movemos en el mundo, ¿cómo le hacemos?

Hacemos lo que Abraham, pagar el precio justo…

Al mundo le pagamos lo que corresponde…  Estudia (…y bien), trabaja (…y échale ganas), paga impuestos, esfuérzate por salir adelante, etc.

…pero vive para Dios

PARA VIVIR PARA DIOS en medio de la influencia de este mundo, se necesita una transformación del corazón y una mente renovada totalmente.   Esta transformación comienza con un nuevo nacimiento. Esta es la parte mas difícil de entender de nosotros los creyentes… una renovación del pensamiento mundano, al pensamiento espiritual. Por eso es indispensable un nuevo nacimiento… (1 Co. 2:14; Juan 3:3; 1 Co. 2:14)

Esto implica que nuestra vida terrenal es solamente la oportunidad que Dios nos da para que le conozcamos y así nacer a la vida espiritual, la vida eterna junto a Él.

¿Cómo compruebo si he nacido de nuevo?

Esto es: Cuando tu perspectiva de esta vida cambia a la perspectiva de Dios.  Cuando este mundo ya no es tan importante.  Cuando tu corazón late como nunca lo había hecho por Dios y por su obra (las cosas espirituales) (Juan 3:6; 6:63)

Nuestra perspectiva de la vida cambia totalmente cuando entendemos la perspectiva de Dios: Esta vida es nuestra única oportunidad para entrar a la Vida Eterna.   Si lo entendemos así, entonces nuestras expectativas, nuestros valores, nuestras relaciones, nuestras metas y nuestras prioridades cambian y se alinean a lo que Dios quiere que hagamos, Su voluntad.  Ya no amamos más este mundo (1 Juan 2:15-17).

El único pedazo de tierra que poseeremos es aquella donde repose nuestro cuerpo.  (V.20)

sepultó Abraham a Sara su mujer en la cueva de la heredad de Macpela: Este es donde Isaac e Ismael sepultaron a Abraham. Isaac y Rebeca, los dos, fueron sepultados aquí. Jacob sepultó a Lea aquí, y José sepultó a Jacob aquí. Y éste es el lugar donde José les dijo a sus descendientes que lo sepultaran, llevando sus huesos consigo cuando entraron en la tierra prometida.

Si este terreno fue el único que tenía de Abraham escriturado y titulado en la tierra que le había sido prometida, muestra que él era un hombre entendido de la fe.

Así que no te afanes por esta vida. Busca primero el reino de Dios y Su justicia y todo lo que necesites será añadido. (Mateo 6:21-33)

¿Estás listo para ser como Abraham?

  • Un Peregrino y Extranjero en esta tierra…
  • Pues eres un hijo de Dios, nacido de nuevo, diferente, y con un propósito divino,
  • Que paga el precio al mundo, pero vive para Dios.
  • Y que sabe que nada nos llevaremos de este mundo, y que lo único que poseeremos es ese pedazo de tierra donde le toque a nuestro cuerpo reposar.

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, May 6, 2018

 

La Obediencia Cuesta – Génesis 22

La semana pasada hablamos acerca de nuestra relación con Dios, y analizamos como, en ocasiones pensamos que estamos bien con Él, cuando en realidad estamos lejos.
Hoy, a través de Abraham e Isaac, veremos una parte muy importante en nuestra relación con Dios: la obediencia.

v.1 – Dios Prueba a Abraham por medio de su obediencia

Esta historia es un relato donde se prueba la fe de Abraham, y se prueba a través de la obediencia. No fue una prueba para hacerlo tropezar, ni tampoco una prueba para producir fe, sino una para REVELAR FE.

v.2 – Para obedecer es necesario dejar de lado nuestro sentir

Toma tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas…
¡Qué difícil debió haber sido para Abraham escuchar esta petición! Pero es interesante que la Biblia no mencione absolutamente nada acerca de sus sentimientos. ¡Imagina la noche que debió haber pasado Abraham! Sin embargo, no era importante como se sintió, pues la obediencia no es un asunto de sentimientos. De hecho, nuestro sentir, lo único que hace es provocar desobediencia.
¿Cuántos de nosotros al sentirnos cansados obedecíamos a mamá o papá que nos decían que debíamos hacer algo?
Los sentimientos, generalmente se van a oponer a la obediencia.

v.3 – Para obedecer es necesario disponer tu corazón y tu cuerpo a hacer las cosas

Aun cuando quizá Abraham no entendía el propósito de tal petición, después de disponer su corazón a obedecer a Dios, dispuso su cuerpo a accionar: muy de mañana comenzó a prepararse.
Muchas de las veces nosotros nos quedamos a medias, solo disponemos nuestro corazón, y le contestamos que si a mamá, pero nuestro cuerpo no acciona hacia obedecer inmediatamente: “si mamá… ahorita”
Abraham tomó acción inmediatamente; ensilló su burro, cortó leña para el holocausto, tomó a sus siervos y a su hijo y se dispuso a iniciar su viaje de 80 km de Berseba hacia Moriah
La obediencia no es fácil, ni se da de manera natural, hay que ponerle esfuerzo.

v.4 – Para obedecer es necesario no cuestionar

Abraham tuvo mucha oportunidad de cuestionar o discutir con Dios la petición. Pero NO LO HIZO.
Había una promesa que podía haber detenido a Abraham: la de que Dios haría una nación grande por medio de Isaac. Y si lo entregaba ahora, pues esa promesa no se cumpliría.
Pero Abraham no discutió, ni preguntó, ni nada. Abraham tuvo que aprender la diferencia entre confiar o aferrarse a la promesa y confiar o aferrarse a AQUEL que hace la promesa.

v.5 – La obediencia es Adoración

Yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos…
Este es el primer uso de la palabra ADORAR en toda la Biblia. La palabra hebrea usada aquí es “shachah”, que significa literalmente “inclinarse”.
Abraham e Isaac iban a adorar a Dios, pero no fue un tiempo de alegría o gozo. Fue un tiempo de inclinarse delante de Dios en obediencia. Abraham adoró a Dios por medio de Su obediencia.
Una parte de este verso que llama mucho la atención es al final cuando dice a sus siervos: “y volveremos a vosotros”.
– ¿Sabía acaso Abraham que era solo una prueba? NO
– ¿Sabía acaso Abraham que Dios sustituiría a Isaac con un carnero? NO
Hebreos 11:17-19 nos explica lo que sí sabía Abraham. Abraham estaba convencido que el Dios que había hecho la promesa podía levantar de entre los muertos a Isaac y así cumplir Su promesa original.

v.6-9 – Para obedecer hay que aprender a respetar la autoridad

En el verso 6, dice que Abraham puso sobre Isaac la leña para el holocausto. La Biblia no menciona la edad de Isaac en este momento. Pero aquí encontramos que Isaac no debió haber sido un niño, pues cargar la cantidad de leña suficiente para quemar todo un holocausto, no era tarea fácil. Algunos comentaristas judíos antiguos dicen que Isaac debió tener unos 33 años en este momento. Pero, independientemente de la edad, era lo suficientemente fuerte para ayudar a su anciano padre a cargar la leña y subir el monte con ella.
Isaac hace una pregunta inteligente a su padre: “¿dónde está el cordero para el holocausto?”. Quizá pensó que su anciano padre lo había olvidado.
Abraham le responde en el verso 8: “Dios se proveerá de cordero” (Reina Valera), la Biblia de las Américas dice “Dios proveerá para sí el cordero”… el mensaje para Isaac fue que Dios designará o escogerá el cordero para el holocausto.
Isaac respetaba mucho la autoridad de su padre Abraham, y sin duda aprendió de su padre a respetar la autoridad y los designios de Dios también.
Así pues, cuando llegaron al lugar, y su padre preparó el altar y acomodó la leña, y luego ató a Isaac como el cordero para el holocausto, Isaac no replicó, ni dijo nada. En absoluta obediencia, respetó la autoridad de su padre y el designio de Dios.
Respetar la autoridad es con lo que más batallamos para la obediencia.

v.10 – La obediencia se hace o no se hace, no hay término medio

El momento más duro para Abraham había llegado. Aquí era el punto de obedecer hasta el final, o parar, y por consecuencia desobedecer. Abraham había hecho mucho (disposición, preparación, caminar varios días, no replicar, alistar todo, etc.) pero nada de eso fue suficiente, tenía que llegar hasta este punto de entregar lo que tanto amaba.
Tenlo por seguro que a ti y a mí nunca jamás nos pedirá a un hijo en holocausto. Pero no te sorprenda que si te pida algo que amas. ¿Qué amas tanto, que a veces tome el lugar de Dios, o de Su obra? Facebook, TV, deporte, novia, familia, trabajo, descanso, etc.

v.11-14 – La obediencia refleja el temor a Dios

Abraham muestra su corazón en su amor y temor de Dios dando a su hijo. Dios muestra su corazón por nosotros entregando a Su hijo Jesucristo. Aquí Juan 3:16 tomo una nueva dimensión.
Dios proveyó del cordero para el holocausto, y así, proveyó del cordero perfecto para perdón de nuestros pecados. Dios no libró a su hijo, como libró a Isaac, y como nos libró a nosotros.

v.15-24 – La obediencia produce bendición

La bendición viene sobre Abraham y sobre su familia como regalo de Dios por su obediencia. Si bien la obediencia cuesta, la respuesta de Dios a nuestra obediencia siempre va a ser mejor.

GÉNESIS VERSO A VERSO

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, April 22, 2018

 

Relaciones en Riesgo – Génesis 21:22-34

En el principio del capítulo 21 vimos como Agar y su hijo Ismael, y Sara y su hijo Isaac representaban los dos pactos: la ley y la gracia respectivamente. Y por eso no podía permanecer Ismael en casa, si había llegado ya el hijo de la promesa, pues la ley y la gracia no funcionan juntas. Y para llegar a la gracia se necesita una relación con Cristo, quien nos reconcilia con el Padre Celestial. Y precisamente de relaciones es que nos habla esta última parte del capítulo.
Los versos 22 al 24, Nos menciona el miedo que tenía Abimelec de que Abraham lo traicionara. No sabemos cuánto se tardó para atreverse a venir a aclarar esto con Abraham.

Los versos 25 al 26, Nos menciona el resentimiento que había de Abraham hacia Abimelec porque pensaba que este había ordenado que le quitaran un pozo. El verso 26 nos dice que Abimelec no sabía nada al respecto, ni Abraham se lo había dicho. No sabemos cuánto tiempo duró Abraham con el resentimiento.

¿Cuántas relaciones se deterioran o se pierden por una mala o nula comunicación?

Versos 27 al 32. Finalmente hicieron un pacto donde Abraham se comprometía a no traicionar a Abimelec, y Abimelec a su vez, respetaría la propiedad del pozo que Abraham había hecho.
Pero más allá de las relaciones interpersonales, existe una relación, que es la relación más importante de nuestra vida, que al igual que Abraham y Abimelec, no sabemos cuánto tiempo ha estado quebrada y quizá ni siquiera nos damos cuenta.

Una relación quebrada

Lo primero que tenemos que saber acerca de nuestra relación con Dios, es que por nuestro pecado y nuestra indiferencia hacia lo que Él nos quiere comunicar, nuestra relación está totalmente quebrada, pues nadie se preocupa por Él (Romanos 3:10-11). El mundo y sus afanes se han ocupado de que no nos ocupemos de lo espiritual.

Restauración

Por lo anterior, así como Abimelec, el Señor Jesús tomó la iniciativa para restaurar nuestra relación con Dios (1 Tim. 1:15; Rom. 5:10).
Y también lo hizo firmando un pacto, un pacto sellado con su sangre (Lucas 22:20; Col. 1:21-22).
La parte que nos tocó a nosotros es solo CREER (Juan 5:24). Así pues, su parte, la de perdonarnos y darnos salvación, es definitiva y total (2 Co. 5:17).

Como Mantener viva nuestra relación con Dios

Somos incapaces por nosotros mismos de mantener una relación ESPIRITUAL tan sublime y tan especial como la relación con Dios.
El mundo ha intentado hacerlo a través de las religiones, por medio de rituales, ceremonias, tradiciones y costumbres. Pero nada de eso funciona para con Dios (Mateo 15:8-9).
Por eso, el Padre envió algo de si mismo como testimonio para permanecer en este pacto. Asi como las siete corderas que apartó Abraham en su pacto, Dios nos envió al Espíritu Santo, para que morara en nosotros, que nos conduce y guía en esta relación con Dios. (Juan 14:26)