¿Hebreos 10:26-27 enseña que un creyente puede perder su salvación?

26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. – Hebreos 10:26-27

Estos versos son fáciles de malinterpretar si se toman solos, es decir fuera de su contexto.  Si lo hacemos así,  podríamos pensar que el texto condena a quien ha conocido a Dios (el creyente) y luego peca o cae, y entonces le espera algo muy contrario a su Salvación tan esperada…

Pero veamos el contexto para entender realmente significado del pasaje:

Hebreos 10:1-3 nos enseña que la Ley de Moisés solamente era una representación simbólica de la realidad que se encuentra en Cristo. Los sacrificios sólo podían demostrar la provisión de Dios para la salvación por medio del sacrificio Cristo; no eran la realidad de la salvación (Col 2:17).  El hecho de que se repetían los sacrificios del A.T. año tras año indican su incapacidad de hacer perfecto al adorador. Los sacrificios de animales nunca podrían eliminar completamente el pecado (versos 4 y 11).

Luego nos presenta la ÚNICA FORMA DE RECIBIR PERDÓN EFECTIVO DE DIOS, esto es, por medio de Cristo (Hebreos 10:12).  Muchos en la época de Jesús vivieron alrededor de él, escucharon sus enseñanzas, vieron sus milagros, pero aun así muchos no le recibieron como Señor y Salvador.

Hebreos 10:12-14 dice que el sacrificio de Cristo fue tan perfecto que solo es necesario un sacrificio:

“pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados”

Y con ese único y perfecto sacrificio “hace perfectos para siempre a los santificados”.

En esta comparación entre la ley y Cristo, entendemos que EL VERDADERO PERDÓN VIENE POR JESÚS… Es decir, entendemos que Jesús es el verdadero conocimiento de la verdad (Juan 14:6).

En este contexto, si el mundo, después de haber recibido la advertencia este conocimiento de la verdad, de que Cristo es la salvación (verso 26), pero prefiere seguir pecando, entonces solo les queda enfrentar la terrible expectación de juicio y fuego, por no rendirse a los pies de Cristo.

Entonces, no significa que un creyente pueda perder su salvación al pecar, ya que TODOS pecamos. Más bien nos  presenta una advertencia de la perfecta revelación de Dios en Cristo, y que si la ignoramos deliberadamente, ya no hay más oportunidad.

Los siguientes versos (28-31) nos confirman que se refiere a ignorar la clara advertencia de salvación en Cristo, y no a ser creyente y luego pecar.

Hay gente que VIOLA el antiguo pacto, pero también IGNORA o DESPRECIA el nuevo pacto.  Y entonces, no hay más… lo único que queda es EL CASTIGO DE DIOS.

28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. 31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

La Biblia nos enseña que es muy poco probable que un verdadero hijo de Dios pisotee deliberadamente el sacrificio de Cristo (1 Juan 3:9-10; 4:15; 5:4-5).  Nos podremos equivocar, y nos vamos a equivocar, pues no somos perfectos, solo Cristo es perfecto, pero no quedamos destituidos completamente pues Cristo nos defiende SIEMPRE:

1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. – (1 Juan 2:1)

Tampoco es una licencia para pecar o hacer lo que queramos (Hebreos 12:6).

 

 

La Santidad… ¿qué es?

Primero lo que NO es:  La santidad no en convertirse en un puritano o fanático.  No somos fanáticos, solo hemos recibido una nueva identidad que requiere de nuevas actividades.  Estas actividades son obras separadas o apartadas para Dios (santas).  La gente que no conoce verdaderamente a Dios no entiende el concepto de Santidad.  Solo aquel que le conoce verdaderamente conoce su característica más importante: Dios es Santo, Santo, Santo.

Para entender la santidad te doy el siguiente ejemplo:

Un joven se acerca a su madre a solicitar un permiso para ver una película en el cine.  La madre lo cuestiona en cuanto al contenido de la película a lo cual el joven responde:

  • Pues la película contiene poquita violencia, pero muy poquita… además yo sé que no es real, así que no debe ser tan dañina.
  • También contiene poquito lenguaje obsceno, pero poquito nada más… así que no debe ser tan dañino.
  • Bueno, también contiene alguna pequeña escena de desnudos, pero es poquito nada mas… entonces no debe ser tan dañino.
  • Fuera de eso el mensaje esta muy bien y vale la pena verla.

La madre le dice: bueno hijo, pero antes de irte te preparo unas galletas para que no te vayas con el estomago vacío.  El joven se mete a bañar, y al salir, la mama ya le tenía sus galletas de chocolate preferidas.

El joven le dice:
-mmmh, que ricos, aunque algo sabe diferente… ¿que tiene?… ¿tiene mi chocolate preferido?
-si…
-y ¿tiene nueces como me gusta?
-si…
-¿y cubierta de chocolate extra-cremoso?
-si

Y la mama agrega:  -y hoy tiene también un ingrediente extra.
– ¿Que es?, contesta el joven.

-Es popo del perrito del vecino, PERO ES MUY POQUITO NADA MAS, ASÍ QUE NO DEBE SER TAN DAÑINA…

Así en nuestra vida, eso pequeño que dices poder controlar y que no va a tener mayor efecto en tu vida va a hacer un cambio total y desastroso en tu vida.  Santidad es apartarse de lo malo, aunque sea poquito.

El Mito de la Prosperidad

En estos días me topé con una maratónica mas del canal Enlace.  Me llamo la atención una predica de un pastor famoso en ese canal que, para variar, hablaba sobre la prosperidad.  El primero de sus puntos en la predicación era: “Es el Deseo de dios que seas prosperado” (económicamente, por todo lo que mencionó en su mensaje).  Y uso un pasaje, que por cierto es de los muy pocos del  N.T. que ellos pueden usar para predicar este mito: 3ª Juan 1:2

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”

En este verso se basó para afirmar que es Dios quien desea que todos los cristianos seamos prosperados económicamente…

Pues bien, el anciano Juan tenia bonitos deseos para Gayo, en lo personal yo también deseo lo mejor para todos mis hermanos, pero no creo que podamos establecer una doctrina basada en un verso así…

Por ejemplo, ¿Qué me dirías si yo comenzara a enseñar que para venir a la iglesia tienes que traer capa y unos pergaminos, y si no los traes, no puedes entrar en la iglesia? Y lo respaldo con el pasaje en 2 Timoteo 4:13… Seguramente dirías que estoy loco.  Y en 3ª Juan 1:2 es solo un deseo, aquí en 2ª Tim. 4:13 es una orden, ¿no tendría más sustento?

Tienes razón, realmente para una enseñanza así yo necesitaría mucho mas sustento que 2 Tim 4:13… que mejor sustento si el mismo Jesús lo hubiera mandado de manera general a todos sus seguidores, entonces si quedaría como ley.

Entonces, tomando esta última idea, ¿sabes que dijo Jesús de la prosperidad económica?  Veamos:

Lucas 12:15 “Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee

La vida es mucho más que obtener y poseer cosas materiales. Jesús quiere, más bien, que gocemos de una vida plena, completa y equilibrada; y ha hecho provisión a través de su Palabra para que disfrutemos la vida que recibimos de él.

Mateo 6:19-21No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.  Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón

Jesús NO desea que tengamos tesoros perecederos.  En cuanto a los que predican este mito, ¿Cuándo hablan de prosperidad económica, bienes materiales (casa, carros, aviones, etc) no están hablando de cosas perecederas?

Jesús le dijo al joven rico en Mateo 19:21Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme”.  Los que siguen este mito ¿no se están empeñando en todo lo contrario?

Por eso dice en Mateo 19:23 “De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos”.  Si Jesús te quiere rico, ¿querrá hacerte la entrada difícil a Su reino?…

Por las enseñanzas directas de Jesús, no creo que Él quiera necesariamente hacer a todos los cristianos ricos.  Por tanto, este  rollo de la prosperidad es solo un mito.

Bien, y tú, ¿a quién le crees, al predicador de Enlace o a Jesús?

Creyente, ¿quién tiene el control de lo que crees?

Disculpe, me permite«Tus acciones siempre reflejan tus creencias»… me pareció una frase interesante. Pero si nos vamos mas a fondo y nos enfocamos en ¿quién o qué controla tus creencias?… ¿te lo has preguntado? de ahí parte todo.

La mayoría podría contestar “yo mismo tengo control de lo que creo”, muchos otros dirán inmediatamente “Dios tiene control de mis creencias”… pero ¿es realmente así?… y, ¿qué es lo correcto?

Lo que muchos no se dan cuenta, los creyentes incluidos, es que la realidad es muy diferente. En la gran mayoría de los casos, sus creencias son controladas por los demás.  Si, no se dan cuenta, pero creen lo que creen solamente porque los demás así lo creen, o porque nos acostumbramos lo que siempre se ha hecho o creído, o porque hemos confiado en “los que saben” (predicadores, sacerdotes o maestros), que así nos han enseñado.  Este es un grave, muy grave error.

La Biblia dice que si tu depositas el control de lo que crees en ti mismo (en tu propia prudencia), fallarás (Proverbios 3:5,7).

También dice que si crees ciegamente en los que se supone que saben, también fallarás (Jeremías 17:5; Salmos 146:3-5; 118:8).

Lo ideal es que Dios te diga lo que debes creer.  Y no, no se te va a aparecer o hablar en sueños para enseñarte lo que debes creer.  Dios dejó por escrito todo lo que necesitas creer para que no falles.  Romanos 10:17 dice que la fe es por el oír, y el oír por la Palabra de Dios.  Y en 2 Timoteo 3:16-17 dice que la Biblia es todo lo que necesitas:

 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

La pregunta es, ¿la estás estudiando para saber lo que debes de creer, o te estas dejando influenciar por los demás?

¿Como sé si soy salvo o solamente religioso?

Duda_La salvación no es un sentimiento religioso producto de una emoción o del cumplimiento de ciertos requisitos o sacramentos. Es un acto de transformación que solo Dios puede hacer, y lo hace en todo aquel que LE CONOCE, LE RECIBE Y CREE EN EL.

A Dios SE LE CONOCE solamente a través de Su Palabra (la Biblia). Si no lees la Biblia, entonces es mentira que conoces a Dios. El dios de las religiones no es el mismo que el Dios de la Biblia (Juan 5:39)
SE LE RECIBE al aceptar Su voluntad para tu vida y rendir tu voluntad a El. Es decir ya no vivimos para nosotros mismos, vivimos para El (Juan 12:25; Gal. 2:20)
SE CREE EN EL al vivir en obediencia y dependencia total de Su Palabra, y al descansar plenamente en lo que dice en ella (Juan 14:15, 21, 23, 24)

Por otro lado, el religioso solo vive de apariencias y emociones, depende de experiencias, se alimenta solo de lo que dicen sus lideres, y se consuela a si mismo cumpliendo con requisitos o ritos (Mateo 23)

Solo los salvos entraran al cielo, los religiosos no.

¿Como saber si una visión, sueño o aparición es de Dios o del diablo?

aparicion_angelSatanás, el padre de la mentira y del engaño puede usar visiones o sueños o apariciones de las cosas celestiales, o aparentemente buenas, para desviarte de la voluntad de Dios.
2 Corintios 11:14 dice: “Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.”  Y esto puede confundir a cualquiera, aun los que se creen mas religiosos.

Sin embargo, es sencillo poder definir si una visión, algún sueño o alguna aparición es de Dios por lo siguiente:

1. Lo que procede de Dios NUNCA contradice Su Palabra (la Biblia).

  • Si como resultado de la aparición, sueño o visión, tu conducta, fe o acciones comienzan a inclinarse en contra de algún mandamiento escrito en Su Palabra, entonces no es de Dios.  Por ejemplo, si te produce mentir, no es de Dios (Éxodo 20:16), si te produce inclinarte ante imágenes o esculturas, no es de Dios (Éxodo 20:4-5), etc.

2. Lo que procede de Dios NUNCA le agrega a lo que ya está escrito. Gálatas 1:8 (PDT) dice: “Pero si nosotros o un ángel del cielo les anuncia otro mensaje de salvación diferente al que les anunciamos, ¡que Dios lo condene!”

  • Algunos reclaman nuevas revelaciones que supuestamente Dios les da por medio de visiones o sueños o apariciones, esto contradice la Palabra de Dios en pasajes como el anterior.  La Biblia está completa y es TODO lo que necesitamos para agradar a Dios. “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.” – (2 Timoteo 3:16-17).  La Biblia nos dice que no necesitamos nuevas revelaciones.

3. Lo que procede de Dios NUNCA te va a alejar de Su Palabra. (Juan 14:26 NVI)  “Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho.”

  • Si la visión, sueño o aparición te hace depender de experiencias del mismo tipo, y necesitas mas de ellas para segur “creciendo” o creyendo, entonces no es de Dios.  Dios siempre te va a regresar a Su Palabra y te va a hacer permanecer en ella para tu crecimiento y desarrollo espiritual.

4. Lo que procede de Dios NUNCA glorifica a nadie mas que al Señor Jesucristo, da honor y gloria que deriva en adoración o veneración únicamente hacia Jesús. (Juan 15:26 NVI) – “»Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré de parte del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre, él testificará acerca de mí.”

Si aplicamos estas simples condiciones a nuestras experiencias, entonces podremos darnos cuenta fácilmente si lo que vivimos o lo que creemos es de Dios o es del diablo.