Daniel 2:1-23 – Como actuar en tiempos de crisis

La semana pasada aprendimos como Daniel permanece firme aun cuando su historia comienza de manera muy triste.   La decisión de este jovencito de honrar a Dios y su fidelidad a los principios bíblicos aun en medio de su triste historia le trajo bendición y recompensas.  En este capítulo Nabucodonosor tiene un sueño que le perturba mucho, enfrentar esta situación de la manera incorrecta le trajo muchos dolores de cabeza.  Aquí podemos comparar la manera como enfrentan las crisis un no creyente y un creyente.

I. Daniel 2:1-13 – El Actuar de Nabucodonosor

El rey Nabucodonosor es el ejemplo que tomaremos para mostrar las acciones que toma una persona sin Dios (un no creyente) para resolver un problema o una crisis.

(v.1) – El problema de Nabucodonosor

La crisis de Nabucodonosor fue que tuvo un sueño, pero uno muy perturbador, al grado que no lo dejaba dormir.  Así que se avoca a buscar una respuesta.

(v.2-4) – Nabucodonosor busca respuestas en lugares equivocados

El rey estaba muy turbado, no tenía paz ni tranquilidad por su sueño por lo que inmediatamente busca solución, pero lo hace en el lugar equivocado, manda llamar a:

  • Magos. Usa una palabra en el hebreo que significa: el que traza líneas o círculos mágicos.
  • Astrólogos. Los ashipu (hebreo) o hechiceros hacían conjuros para librar a las personas de las fuerzas malignas. A menudo se intervenían quirúrgicamente a los enfermos mientras se pronunciaban palabras mágicas
  • Encantadores. En otros pasajes se traduce como adivinos o agoreros.  Ellos buscaban la voluntad de los dioses falsos a fin de conocer acciones futuras o conseguir su bendición para alguna acción propuesta.
  • Caldeos. Algunos piensan que se refiere a los sacerdotes al servicio de Bel o Merodac, el ídolo principal de Babilonia. Se creía que los sueños eran mensajes de los dioses, y se esperaba que estos los interpretaran.

La adivinación, magia y hechicería eran de los intentos humanos de conocer y controlar el mundo y el futuro, dejando de lado al Dios verdadero. Era lo opuesto a la verdadera profecía, la cual es esencialmente sumisión a la soberanía de Dios.  Dios condena todas estas cosas (Deut. 18:10-12; Isaías 47:12-13)

(v.5-9) – Nabucodonosor actúa con inteligencia humana, pero no es suficiente

 “El asunto lo olvidé…” La versión Reina-Valera traduce una parte como si el rey hubiese olvidado su sueño, pero una traducción más correcta sería:

Daniel 2:5 (LBLA) “El rey respondió y dijo a los caldeos: Mis órdenes son firmes: si no me dais a conocer el sueño y su interpretación, seréis descuartizados y vuestras casas serán reducidas a escombros.”

La TLA lo traduce como: “Ya he tomado una decisión…”

De igual manera en el verso 8:

Daniel 2:8 (LBLA) “Respondió el rey, y dijo: Ciertamente sé que queréis ganar tiempo, porque veis que mis órdenes son firmes,”

Esto refleja que el rey Nabucodonosor era un hombre inteligente y se previno para no ser engañado.  Al llamar a sus magos y adivinos decidió no darles a conocer el sueño pues si se los daba, sería muy fácil para ellos ponerse de acuerdo e inventar cualquier significado.

(v.10-11) – Los recursos humanos SIN Dios siempre son insuficientes

La petición del rey era algo que sobrepasaba los límites humanos.  Es simplemente imposible para alguien adivinar el sueño en la mente de otra persona.

Expuestos ante tal reto, no les quedó más que reconocer su incapacidad y reconocer que se tenía que recurrir a algo o alguien por encima del humano.  Y es interesante que los que están reconociendo esto son los mismos sacerdotes de Bel, aquellos que se suponía tenían contacto directo con su dios (ídolo).  Esto también expone al ídolo Bel ya que ni sus sacerdotes podían revelar el sueño.

(v.12) – El resultado de los esfuerzos y recursos humanos solo producen frustración

El rey, ante tal respuesta, se enfurece y arremete contra todos los sabios; aquí ya no solamente incluye a los magos, hechiceros y adivinos, sino también los científicos y consejeros que el rey tenía a su disposición, entre los cuales se encontraban Daniel y sus amigos.  Esta era una orden basada sin duda en mucha frustración, además de demostrar el carácter y temperamento de Nabucodonosor.

II. Daniel 2:14-23 – El Actuar de Daniel

Daniel enfrenta una crisis derivada de la de Nabucodonosor.  Este último, después de quedar frustrado por la ineficiencia de sus magos y adivinos, gira un edicto que afecta a Daniel y sus amigos.

(v.14-15) – La prudencia, un efecto del Espíritu

Arioc era el capitán de la guardia del rey, tenía un puesto de mucho mayor rango que Aspenaz (1:3); Arioc era como el jefe del servicio secreto de nuestros tiempos.  Enfrentarse a una persona de ese rango no era cualquier cosa, sobre todo cuando se trata de cumplir una orden directa del rey.

Daniel, al escuchar que enfrentaba la muerte, agregó a su sabiduría prudencia. Lo más común sería desesperarse, tratar de defenderse, perder la cabeza y huir, o expresar “¡Qué está loco el rey o que le pasa!”.  Sin embargo Daniel actuó con prudencia, otra traducción lo traduce como tacto; para actuar así en un momento de crisis se requiere dominio propio, y este es un elemento del fruto del Espíritu Santo (Gal. 5:22-23). La reacción humana inmediata es, como vimos con Nabucodonosor, la frustración o el enojo, la prudencia es un efecto del Espíritu.

Debemos aprender a actuar bajo el efecto del fruto del Espíritu Santo en nuestra vida, de esa manera abrimos posibilidades para que Dios actúe.

¿No te sorprende que Arioc, dispuesto a cumplir el edicto del rey, se tome el tiempo y con paciencia le explique a Daniel porque el rey dictó tal orden?  Es, sin la menor duda, Dios quien interviene una vez más a favor de Daniel tocando corazones de los incrédulos.

(v.16) – Daniel caminaba en fe

Daniel se había ganado la confianza del rey, pide una audiencia y le dice al rey que le dé tiempo y que él le revelaría lo que el rey estaba pidiendo… pero, ¡espera un momento!… aquí Daniel ni siquiera sabía que tenía esa capacidad de interpretación.  Si bien se menciona en el verso 1:17, esto es porque Daniel al escribir su libro lo consideró como un dato importante, pero cuando estaba recién viviendo esto a los 17 años, Daniel seguramente no sabía que podía hacerlo.  Aun asi, confiaba en un Dios que tiene el control de todas las cosas, y estaba seguro que Él era más poderoso que los ídolos de Babilonia, por tanto él si tenía una oportunidad.  Y actuó en fe, apostándole todo a Dios.

El tiempo que le pidió al rey era para orar.

(v.17-18) – Daniel consideraba la oración como su primer recurso

Daniel inmediatamente fue con sus amigos y les pidió que juntos oraran a Dios por esta situación.

Algunos ven la oración como el último recurso, dicen: “ya solo nos queda orar”… Daniel actuaba al revés, como debe ser, orar primero.  Como creyentes no podemos dar un paso si pedir a Dios guía y dirección.

Una nota importante: Orar es pedir dirección a Dios, y NO decretar, ni declarar, tampoco decir lo que vamos a hacer “en su nombre”.  Daniel les dice a sus amigos que oren pidiendo a Dios de su misericordia y de su favor con respecto a este misterio.  Recuerda a los adivinos y magos que su reacción era, “dinos y nosotros hacemos”.  La actitud del creyente es: “Dios, dime que hacer”.

(v.19) – El resultado de recurrir a Dios primero

Dios respondió a las oraciones de Daniel y sus amigos, y le dio a Daniel la respuesta.  Daniel recibió de parte de Dios una visión de noche donde le reveló a Daniel no solo el sueño del rey sino también su interpretación.

Cuando Nabucodonosor recurre a recursos que no incluían a Dios obtuvo como resultado frustración; en Daniel, por el contrario se produjo Alabanza y Adoración.

(v.20-23) – La Oración de Daniel

La oración donde Daniel pide a Dios ayuda no quedó registrada, pero esta la oración de agradecimiento sí.

Es interesante que Daniel, al tener lo que buscaba, antes de correr hacia el rey para comunicarle que tenía la respuesta, nuevamente pone en primer lugar a Dios dándole alabanza y gratitud.

“Sea bendito el nombre de Dios…” es una expresión máxima de alabanza hacia Dios reconociendo su bondad, con un deseo profundo de darle gloria.

“suyos son el poder y la sabiduría”  Daniel, un joven verdaderamente sabio reconoce que el único sabio es Dios. Y no importa cuánto creamos saber, siempre necesitaremos el mejor consejo, el de Dios.  Su Palabra es la sabiduría que necesitamos constantemente.

“El muda los tiempos y las edades…” Dios es quien controla la historia, definitivamente Daniel reconocía que Dios estaba a cargo de la suya. Una vez más Daniel reconoce el control de Dios en todo lo que pasa.

“Quita reyes y pone reyes…” Además de enfatizar en la soberanía de Dios, quizá también hace referencia a la visión y la interpretación que acababa de recibir (la interpretación del sueño la veremos más adelante).

“da sabiduría a los sabios…”  Dios es la fuente de sabiduría y ciencia.  Nabucodonosor por su parte buscaba en otras partes y ya vimos el resultado.

La alabanza de Daniel y su agradecimiento era específica por lo que había recibido.  Su petición era imposible para el razonamiento humano, aquí Daniel reconoce que Dios es omnisciente y extremadamente bueno al conceder esto a Daniel.  Es bueno agradecer a Dios, así como somos específicos en nuestras peticiones ser específicos en nuestros agradecimientos.

Él es la luz que necesitamos para caminar con claridad en este mundo (Juan 8:12)

¿Cómo quien actúas en tiempos de crisis, como Daniel o como Nabucodonosor?… Acabas frustrado, o en paz y agradecido… del resultado depende como realmente lo hiciste.

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