De Regreso a Casa Gen. 30:25 al 31:55

Nos podemos identificar mucho con el retorno de Jacob a casa de su padre con nuestro propio peregrinar cristiano. La tierra prometida para Jacob era Canaán, la casa de su padre, y estaba muy lejos de ella. Pero estaba ahí por un propósito: conocer personalmente al Dios de su padre Isaac y de su abuelo Abraham, además de ser transformado completamente.

30:25-28 – La inquietud de volver a casa

Jacob duro 20 años en la tierra de Harán, la tierra de su suegro Labán. Y era tiempo suficiente como para acostumbrarse a ese lugar, acomodarse y adquirir un sentido de pertenencia, pero no fue así. Muy en lo profundo sabía que tenía que regresar. Dios puso en el corazón de Jacob la inquietud de regresar a casa.
Labán no lo quería dejar ir a Jacob por conveniencia propia. Labán era un hombre malo; él no adoraba al Dios de su padre Nacor, hermano de Abraham. Labán tenía ídolos (31:19) los cuales quizá usaba para saber la suerte por medio de la adivinación. De hecho, la expresión “he experimentado” del verso 27 se traduce literalmente como “he sabido por adivinación”. Más adelante veremos cómo Raquel roba estos ídolos a su padre, quizá para que no adivine por medio de ellos a donde se dirigían.

Aplicación… Dios hace con nosotros lo mismo que hizo con Jacob, nos pone en el corazón la inquietud de que no pertenecemos a esta tierra, que no todo termina aquí, sino que hay algo más.

30:29-34 – Jacob se prepara para no regresar con las manos vacías

Jacob no quería regresar a casa con las manos vacías. Decidió trabajar para este propósito. Así que pide como salario trabajar un tiempo más para Labán a cambio de quedarse con las ovejas y cabras salpicadas de color u oscuras y así hacerse de algo que llevar consigo. Jacob actuó sabiamente, pues conocía que su suegro era malo y fácilmente lo podría acusar de robo, así que eligió esta manera visual de proteger su honestidad.
Aplicación… Si nuestra casa es celestial y todo lo material aquí se quedará, ¿qué estás preparando para llevar contigo? Mateo 6:19-21

30:35-43 – A pesar de las trabas, Jacob se enfoca en Dios y descansa en Él

Labán inmediatamente que supo lo que Jacob quería, escondió y puso lejos todos los animales que Jacob describió para ser de su rebaño. ¿Crees que Jacob no se dio cuenta? Claro que sí… ya conocía a su suegro. Labán representa al engañador que constantemente pone trabas a los hijos de Dios para que no cumplan con su propósito.
Pero Jacob no se rinde, se enfoca en descansar en Dios y sigue luchando. Dios lo guía a usar un método extraño y quizá poco convencional para que, a la hora de aparearse los animales, las crías nacieran con las características que Jacob había pedido para él, aun cuando Labán había alejado toda posibilidad de que eso sucediera separando los animales. Así pues, enfocado en Dios y no en las circunstancias, Dios prosperó a Jacob.
Aplicación… En este mundo tendremos infinidad de trabas y dificultades, pero no debemos enfocarnos en las circunstancias, sino en Dios. Enfocados todo el tiempo en Dios es como lograremos seguir adelante sin frustrarnos.

31:1-13 – La relación con la familia de Labán se complica

Los hijos de Labán comenzaron a tenerle gran envidia a Jacob. Pues a pesar de todo, dificultades, engaños y demás, Dios siempre mostró su respaldo, cuidado y protección para Jacob.
Así pues, aun Labán fue contaminado por la envidia de sus hijos, y ya ni él mismo veía con agrado a Jacob. Jacob sintió estar en medio de una situación casi insoportable, así que era tiempo de tomar la decisión de Regresar a Casa. Aunque Dios ya antes había hablado a Jacob directamente para decirle una vez más que era tiempo de regresar (v.3; 11-12)
Aplicación… Así también Dios después de poner la inquietud en nuestro corazón de conocerle para volver a Casa, luego nos habla a través de Su Palabra para decirnos claramente lo que tenemos que hacer. Nos da a conocer el camino que es Cristo (Juan 14:6) y la necesidad de ser transformados por él (Rom 12:1-2). No dejes que la vida llegue a un punto insoportable para tener que voltear a ver a Dios y entonces decidirte por tomar el camino a casa.

31:14-18 – Raquel y Lea apoyan a Jacob para salir de Harán

Es interesante que Raquel y Lea, al darse cuenta de la calidad de padre que tenían, y a la oportunidad de algo mejor, deciden ponerse del lado de Dios (v.16) y apoyar a Jacob.
Aplicación… por muy arraigados que estemos a este mundo, es fácil darnos cuenta que lo que podamos tener aquí no vale la pena, pues todo es temporal y hueco. Decidamos hoy explorar aquello que Dios ha preparado para nosotros.

31:19-35 – El Cuidado y la Protección de Dios

Jacob y Raquel conocían muy bien a Labán, por tanto tomaron sus precauciones para irse sin problemas. Raquel, por su lado, robó los ídolos de Labán, quizá para que no los buscara por medio de la adivinación. Y Jacob, aprovechó un tiempo de descuido para Labán y salió sin avisarle.
Al irse sin su consentimiento, Labán se sintió engañado y se enoja tanto que decide salir a buscarlos para hacerles daño (v.29). Pero Dios en el camino le habla directamente a Labán (v.24) y le advierte: “cuidado con amenazar a Jacob” (NVI) o “deja en paz a Jacob” (NTV)… Sin duda la protección y el cuidado de Dios estaba con Jacob, pues estaba cumpliendo lo que Dios le había pedido.
Aplicación… Sin duda alguna podemos afirmar que Dios protege a sus hijos mientras están cumpliendo Su propósito. El respaldo de Dios para con sus hijos lo vemos a través de la Biblia (Hechos 5:38-39; 9:5; Is. 41:9-10). ¡Quien se mete con un hijo de Dios, se las ve con Dios!

31:36-42 – Mientras estuvo con Labán, Jacob siempre cuidó su testimonio

Jacob fue verdaderamente transformado por Dios en Harán. No solo pasó de ser un hombre de casa a uno trabajador y de campo, o de la soberbia de ser amo a la humildad de ser sirviente, sino que también en su testimonio. Ahora Jacob era honesto, integro, y cuidaba ser diferente a su suegro Labán (quizá era algo así como Labán a lo que estaba encaminado Jacob, de no ser por Dios).
Aplicación… Mientras estamos en este mundo, debemos ser diferentes al mundo. Entonces, cuidemos nuestra santidad, seamos irreprensibles, honestos, responsables, puntuales, leales, no dados al vino, etc.

31:43-55 – Un pacto de no retorno

Labán y Jacob hicieron un pacto donde ninguno podía pasar ese monte. Ni Jacob podría regresar a Harán, ni Labán pasar a Canaán. Estarían separados para siempre. Era un pacto que decía “No hay vuelta atrás”
Aplicación… Una vez que tomamos el camino a casa que es Cristo, no hay vuelta atrás. No podemos estar jugando en el mundo, regresando en ratos para hacer lo que nos gustaba hacer, y luego caminar con Dios para limpiar nuestras conciencias. O estamos o no estamos, o avanzamos hacia la eternidad con Dios, o nos quedamos en el mundo y una eternidad SIN Dios. No se pueden mezclar. Es tiempo de poner nuestro montículo de piedras (Galaad) y pedirle a Dios que de aquí en adelante nos ayude a encaminarnos con Él de regreso a casa, un viaje sin vuelta atrás.

 

Conclusión

El llamado de regreso a casa:

1. Dios pone la inquietud y el deseo en nuestro corazón de conocerle y regresar a él.
2. Dios nos llama directamente por medio de Su Palabra y debemos responder
3. Cuando no hacemos caso, Dios puede usar que las situaciones o circunstancias en la vida se compliquen tanto que tengamos que voltear a verlo a él, y entonces reaccionar para decidirnos por el camino a Casa: Cristo.

Una vez que hemos tomado el camino de Regreso a Casa, es decir, Cristo:

  •  PREPARATE.- No llegues con las manos vacías. Vive la Palabra y Compártela con los que te rodean.
  • ENFOCATE.- Enfócate en Dios, sigue luchando a pesar de las trabas y dificultades. El camino no será fácil. La vida del creyente no está libre de problemas.
  • RECUERDA.- Recuerda que no estás solo, Dios está contigo, y él nunca te dejará. Dios siempre te ayudará y te dará lo que necesitas para cumplir Su propósito.
  • CONFIA.- Confía en Su protección. Habrá enemigos, pero contamos con Su protección. El que se mete con Sus hijos, se las ve con el Padre.
  • CUIDA.- Cuida tu testimonio. Somos llamados a ser diferentes al resto de la humanidad. Vive en la santidad que nos muestra Su Palabra. Y todo lo que hagas, hazlo como para Dios.
  • PERMANECE.- El camino de regreso a casa es un viaje sin retorno. No podemos volvernos atrás a este mundo de perdición. Tenemos que seguir adelante, siempre con los ojos puestos en Cristo nuestro Señor y salvador.

Genesis 30 y 31 – Jacob regresa a casa

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, July 8, 2018

 

TENSIONES EN LA FAMILIA Génesis 29:31 – 30:24

El amor de Jacob por Raquel era mucho. Por ella se convirtió en algo que no era: un sirviente, trabajador, hombre de campo. Y lo hizo por 7 años, todo por su amor a Raquel.
Raquel, por su lado, desarrollo una fuerte lealtad hacia Jacob al ver su esfuerzo y compromiso por ella. Pero su esterilidad y el hecho de tener que compartir a su marido con Lea su hermana la llevó a la desesperación. Esto provocó una serie de tensiones en su relación con su hermana y con Jacob.

CAP. 29:31-35 – DIOS SUPLE A LEA LO QUE SU ESPOSO NO LE DA

El Señor se compadece de nosotros, y actúa en nuestras necesidades. Aquí vemos como Él se compadece de Lea y le da hijos (v. 31). Así nace el primogénito de Jacob, al cual nombró Rubén. En la antigüedad se acostumbraba nombrar a los hijos según una circunstancia, ocasión o característica especial. Por ejemplo, Jacob (el que cuelga del talón o suplantador) o Esaú (velludo). En este caso Lea y Raquel nombran a sus hijos por sus circunstancias…

Lea, al enfocarse en Dios durante el nacimiento de su ultimo hijo, le permitió descubrir que su necesidad de amor de su marido podía ser cubierto por Dios, y así fue.
A pesar de ser despreciada por su marido y por su hermana, Dios llenó su corazón y pudo alabarle. Dios tenía un gran propósito para Lea y su descendencia. Las dos tribus más importantes del pueblo de Israel vinieron de ella: La tribu de Leví (tribu sacerdotal) y La de Judá (tribu real). Y lo más importante, el Mesías vino de su hijo Judá.

CAP. 30:1-8 – LA ENVIDIA DE RAQUEL

Imagina este escenario: Por un lado, a Lea deseando el amor de Jacob. Y por otro lado, Raquel envidiando a Lea porque le está dando hijos a Jacob para ganar su amor. Aunque ella YA GOZABA DEL AMOR TOTAL DE JACOB. Raquel comenzó a luchar por algo que ya tenía, el amor incondicional de su marido.

Nunca estaremos conformes siempre y cuando estemos viendo lo que tienen los demás. Eso no nos deja ver lo que
nosotros tenemos.
La tensión había crecido tanto , que comenzaba a afectar la relación que Raquel tenía con su amado. Así que Raquel
decide tomar el asunto en sus propias manos, e hizo lo que Sara con Abraham. Asi le nacen dos hijos.

V.9-20 – EL CONTRAATAQUE DE LEA

Lea, al verse presionada por su hermana a seguir peleando, se desenfoca de lo que había logrado. Ya se había enfocado
en Dios. Pero el comportamiento de su hermana la orillo a hacer l mismo y le da su sierva a Jacob como mujer para
seguir compitiendo con los hijos.

V.21 – LA ULTIMA HIJA DE LEA

Al final, nace de lea una hija a la cual nombra DINA. Muy probablemente es el femenino para Dan que significa Juicio.
Al igual que Raquel, ella pensaba que Dios le había hecho justicia.

V.22-24 – EL HIJO DE RAQUEL.

Raquel se enfocó en orar a Dios por un hijo por ella misma. Y Dios la escucho. Así nace José.

Así termina esta lucha en que nadie gana. Ella finalmente se dio cuenta que solo confiando en Dios se obtiene lo que necesitamos.

APLICACIÓN

Esta familia nos recuerda algo quizá muy común: en todas las familias existen tensiones y problemas. Y es triste que a quien debemos amar más, a nuestra familia, a menudo de convierten en aquellos con quien más problemas tenemos.
En cada uno de los casos que hemos visto hasta ahora en Génesis (Caín-Abel, Esaú-Jacob, Raquel-Lea), el origen de todos los problemas es el mismo: EL PECADO (envidias, egoísmo, etc).

SI SIGUIÉRAMOS LAS REGLAS MÁS BÁSICAS DE LA CONVIVENCIA FAMILIAR QUE LA BIBLIA NOS DICTA, NUESTRA RELACIÓN FAMILIAR SERÍA DIFERENTE, NOS AHORRARÍAMOS INFINIDAD DE PROBLEMAS. ESTAS REGLAS SON:

1. Esposos, amen a su esposa como Cristo amó a la iglesia y como a sí mismos (Efesios 5:25, 33)
2. Esposas, respeten a su marido y sométanse a su liderazgo (Ef. 5:22-24, 33; 1 Pe. 3:1)
3. Hijos, obedezcan a sus padres (Ef. 6:1-3)
4. Padres, no provoquen a ira a sus hijos, pero no dejen de disciplinarlos y amonestarlos (Ef. 6:4)
5. Todos, condúzcanse con un espíritu de humildad (Fil. 2:3-4)

Genesis 30 – Tensiones en la Familia.

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, July 1, 2018

 

Servicio por Amor Génesis – 29:1-30

La semana pasada estudiábamos la diferencia entre amar a Dios y hacerlo verdaderamente nuestro Señor, o amarnos a nosotros mismos y solo ver por nuestras necesidades, tal como Jacob lo hizo. Hoy, en esta parte de la historia de Jacob, aprenderemos como un hombre no acostumbrado al trabajo de campo (25:27), ahora había encontrado una razón para cambiar y darlo todo por alguien más que él mismo.

v.1-8 – Un largo camino

Jacob salió huyendo de su casa, por tanto, no pudo llevarse nada, ni su almohada pues durmió una piedra ¿recuerdas? Tuvo que avanzar solo hasta encontrar Harán, la tierra de su tío Labán.

v.9-11 – Jacob conoce a Raquel

Era tanta la felicidad de Jacob de haber llegado a su destino, y encima todavía conocer una chica tan bella como Raquel, que hasta cambió su manera de ser. De ser un hombre de casa y no de trabajo duro, ahora estaba haciendo cosas que no estaba acostumbrado a hacer para la que podría llegar a ser su mujer (v.10)

v.12-19 – Su encuentro con Labán

Jacob al fin se sintió a salvo cuando conoce a su tío y este lo acoge en su casa. Se queda con ellos todo un mes. Sorprendentemente Jacob mostro muestras de cambio, de ser un junior que solo se interesaba por sus propias necesidades, ahora hasta trabajaba para la familia que lo había acogido.
Y vio Jacob una oportunidad, la oportunidad de casarse con la mujer que amaba aun sin tener nada que ofrecerle. Y como no tenía una dote que ofrecer por ella, ofreció trabajo, y trabajo duro por SIETE años con tal de ganarse a Raquel.

v.20 – Sirviendo por Amor

20 Así que Jacob trabajó siete años para poder casarse con Raquel, pero como estaba muy enamorado de ella le pareció poco tiempo. – (Gn 29:20 NVI)

De ser señor se su casa, Jacob se convirtió en esclavo de Labán por amor.

v.21-30 – Labán engaña a Jacob

El experto suplantador y engañador, ahora era cruelmente engañado por su propio tío. Labán, con la mano en la cintura le da a Lea y no a Raquel por esposa. Y Jacob se tiene que aguantar. Pero amaba tanto a Raquel, que decidió luchar por ella.
Así que tuvo que trabajar OTROS SIETE años más por Raquel. Básicamente trabajó como esclavo de su tío por 14 años por el amor de su vida. Fue sin duda una situación que, ante los ojos de los demás podría parecer absurda. Quizá algunos podrían preguntarle a Jacob: “¿Vale la pena todo ese tiempo?… ¿todo ese trabajo?… ¿todo ese esfuerzo?… ¿todo ese sacrificio?”
La respuesta de Jacob seguramente fue: “Si, todo vale la pena por mi amor por Raquel”

La aplicación a nuestra vida

Más allá del amor por una persona, el amor más importante de nuestra vida es nuestro amor por Dios.

Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. – (Deut. 6:5)

Jesús llamó a éste el primero y el más grande mandamiento (Mt 22:37; Mr 12:29; Lc 10:27). La obediencia de la nación no debía convertirse en una legalidad servil y vacía, sino venir del corazón. La relación entre Dios y Su pueblo se basaba en el amor.
Cuando entendemos realmente lo que Dios ha hecho por nosotros, su gracia, su misericordia y su amor (1 Jn. 4:19), entonces podremos amar a Dios.

Y si le amamos, ¿Qué estamos dando por Él?… ¿Cuánto tiempo?… ¿Cuánto esfuerzo?… ¿Cuánto sacrificio?

Pero antes de poder hacer algo por Dios, tenemos que saber lo que Él pide… Miqueas 6:6-8

Dios no necesita holocaustos o sacrificios, ni tradiciones o costumbres religiosas, ni rituales, Dios espera actos de gratitud, no como obras que buscan obtener algo de Dios, sino solo por amor y agradecimiento. Dios rechaza aquellos sacrificios que son prácticas puramente externas, Dios quiere cambiar nuestras vidas. Quiere que su pueblo sea justo, recto, misericordioso y humilde. Dios quiere que seamos sacrificios vivos (Rom 12:1-2). No solo que realicemos actos religiosos, sino que vivamos correctamente (Jer 4:4; Heb 9:14). Es imposible vivir una vida así de firme sin el amor transformador de Dios en nuestros corazones.

1. Hacer Justicia. Esto es hacer lo justo y correcto. Debemos de actuar de una manera justa con los demás y con Dios. Actuar rectamente delante de Dios es a través del conocimiento de Su Palabra. Actuar justamente delante de los demás es ver por las necesidades de los demás (Prov. 31:9; Stg. 1:27)
2. Amar Misericordia. Debemos amar mostrar la misericordia. No se trata solo de actuar en misericordia como un deber, sino amar hacerlo. Debemos amar servir a los demás. Misericordia es compasión en acción. Debemos buscar y aprovechar, como Pablo, las oportunidades o puertas que Dios nos abre para servirle y participar de Su obra (1 Co. 16:8-9; Col. 4:3-4)
3. Humillarte delate de Dios. Debemos caminar humildemente delante de nuestro Dios. Esto se ogra recordando todos los días quien es Dios, y quien somos nosotros. ¡No somos dignos de su amor! (Rom. 5:8) Aun así nos amó. Si recordamos esto, entonces aprenderemos a servirle por amor. Como Jacob, nos convertiremos en esclavos por amor.

Hijitos, nuestro amor no debe ser sólo de palabras, pues el verdadero amor se demuestra con hechos. – (1 Juan 3:18 PDT)

Servicio por Amor – Genesis 29:1-30

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, June 24, 2018

 

Decisiones sin Dios y sus consecuencias – Génesis 27

La semana pasada vimos como Dios usa diferentes formas para llevarnos a Su propósito o voluntad. Sin embargo, en ocasiones decidimos no hacerle caso a Dios o no tomarlo en cuenta para tomar ciertas decisiones. Esto ocasiona que tengamos que enfrentar las consecuencias de nuestras acciones que sin duda no serán buenas.
Hoy veremos como la familia de Isaac y Rebeca, junto con sus hijos, enfrentan una etapa de sus vidas tomando decisiones sin tomar en cuenta a Dios, y las consecuencias que se acarrean.

Objetivo: Entender que las decisiones sin Dios no convienen. Y aprender como tomar decisiones tomando en cuenta a Dios.
Veremos como cada uno de los miembros de la familia de Isaac actuaron sin tomar en cuenta a Dios.

(26:34-35) – Comenzamos con Esaú, el hijo mayor…

Esaú decide casarse sin tomar en cuenta a Dios tomando para si una mujer hetea. Es decir, de la tierra donde vivían, pero era un pueblo que no conocía a Dios ni le adoraba. Por tanto, las costumbres de los pueblos paganos podían fácilmente introducirse a la familia por medio de la esposa. Y Esaú, no conforme con una mujer, tomó dos. Esto muestra el carácter de Esaú como fornicario y profano (Hebreos 12:16).
La consecuencia de las decisiones de Esaú fue traer amargura de espíritu para Isaac y Rebeca.

(27:1-4) – Isaac…

Isaac se siente incapaz de seguir dirigiendo a la familia, por ello decide bendecir al nuevo encargado. La bendición era como una especie de testamento.
Extrañamente, Isaac insistió en dar la bendición a Esaú, su favorito (25:28), aun cuando:

  • Dios no había elegido a Esaú, sino a Jacob (25:23)
  • Esaú había menospreciado su primogenitura (25:32)
  • Esaú al casarse con mujeres paganas trajo amargura a la familia

Parece que Isaac actuó mas en la carne y sus propios pensamientos que guiado por Dios. Quizá pensó que para dirigir una casa era más importante ser cazador y hombre de campo que cualquier otra cosa. O quizá solo quería favorecer a su favorito. De cualquier manera estaba definitivamente lejos de la voluntad de Dios.

(27:5-10) – Rebeca…

Después de escuchar por casualidad la intención de Isaac, maquina todo un plan para que la bendición sea sobre Jacob, y no sobre Esaú. ¿Le costaría mucho recordarle a su esposo lo que Dios le había dicho? ¿O quizá en su obstinación Isaac no la hubiera escuchado? Pero en lugar de confiar en la promesa y soberanía de Dios, decidió mejor “ayudarle a Dios”.

(27:11-12) – Jacob…

Es interesante que Jacob no contradice a su madre, más bien se une rápidamente al engaño. En lo que conocemos hasta hoy de Jacob, era una persona que solo veía por su bienestar personal, y no le importaba que hacer para sacar provecho.… aunque expone sus precauciones y miedos.

(27:13-25) – El engaño de Rebeca y Jacob…

Mediante una preparación minuciosa, Rebeca y Jacob se unen para engañar a Isaac. Rebeca se convirtió en una maestra del engaño, mientras Jacob en un maestro de la mentira. Jacob mintió tanto, que hasta involucró a Dios en sus mentiras (v.20).
El engaño y la mentira NO SON formas que Dios usa para llevar a cabo sus planes, son definitivamente maquinaciones de satanás (Juan 8:44). Por tanto, NO era la voluntad de Dios hacer las cosas de esta manera. Aún si Isaac decidiera bendecir a Esaú mil veces, la bendición de Dios estaría sobre Jacob, pues así lo prometió.

Las consecuencias de sus acciones…

(27:26-29) – Consecuencia sobre Isaac…

Porque intentó bendecir al hijo que no debía bendecir, Isaac fue engañado. Y le dolió en el corazón haber sido engañado (v.33). Además, creo que se preocupó por haber intentado vencer el plan de Dios, y Dios le había ganado. Se dio cuenta que siempre sería derrotado cuando intentara resistirse a la voluntad de Dios, incluso cuando a él no le gustara.
Más tarde, en Hebreos 11:20 dice: “Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú respecto a cosas venideras”. ¿Cuál fe? Pues la fe que Isaac entendió después de ser engañado, que el designio de Dios y la bendición serían sobre Jacob, y lo reafirma en Génesis 28:3-4.

(27:30-40) – Consecuencia sobre Esaú…

La desordenada vida de Esaú no le podía traer ningún bien. Al final, se queda sin la bendición (sin poder ser el señor de la casa), sin la primogenitura (sin la doble porción de la herencia). Su preocupación no era espiritual, era solo política y material. Así pues, fue suplantado y terminó con lágrimas de frustración. Y la única “bendición” que pudo obtener de su padre parecía más bien una maldición:

  • Vivirás lejos de las riquezas de la tierra, viviría en el desierto.
  • Lejos del rocío que desciende de los cielos.
  • Pelearás para sobrevivir.
  • Servirás a tu hermano menor.
  • Y son prefiguradas las futuras tensiones entre los hermanos y sus descendientes (2 Cr. 21:10).

(27:41-45) – Consecuencia sobre Jacob…

Jacob, por la amenaza de muerte de su hermano a consecuencia de su engaño, tuvo que huir, y dejar su casa (por tanto, dejar el señorío sobre la casa de Isaac), y tener que abandonar todo lo material (hasta su herencia como “primogénito designado”) para ir a refugiarse en casa de su tío Labán.

(27:46) – Consecuencia sobre Rebeca…

Rebeca encontró rápidamente la excusa perfecta para alejar a su hijo de Esaú. Pero aun cuando ella pensó que sería algo temporal y pasajero, eso que era de solo “algunos días” (v.44), se convirtió en 20 años. De hecho, Rebeca si perdió ese día a su hijo Jacob, pues ya no lo volvió a ver.

 

Las decisiones sin Dios terminan mal…

Como vemos, todas sus acciones y decisiones fuera de la voluntad de Dios terminaron en tragedia. Así pues, debemos entender que es mucho mejor tomar decisiones y acciones que estén avaladas por la voluntad de Dios.

 

¿Cómo pues podemos tomar decisiones y acciones bajo la voluntad de Dios?

En Romanos 8:5-10 encontramos una respuesta rápida a esta pregunta:

1. Debemos pertenecer a Dios (v.5). Los que son de la carne (todo hombre natural) piensan y actúan en base a la carne (sin Dios). Pero los que son del Espíritu (que llegan a ser hechos hijos de Dios), actúan conforme a lo que dicta el Espíritu de Dios. Y para pertenecer a Dios necesitamos creer en Jesucristo y hacerlo nuestro Señor (Juan 1:12-14)
2. Una vez perdonados, debemos ocuparnos del Espíritu (v.6-10). Debemos alimentar el espíritu que ahora vive en nosotros para poder vencer la carne. Esto se logra a través de 3 formas (Hechos 2:42):

a. Lectura de la Palabra de Dios
b. Oración.
c. Congregarnos

 

Decisiones sin Dios y sus consecuencias – Génesis 27

Posted by Iglesia Semilla Delicias on Sunday, June 10, 2018